martes, 11 de mayo de 2021

Perla

Cuando se reactivó el conflicto en la Franja de Gaza, la solución final fue poner a gatos paseando por esa zona. Por el rumor ese sobre que absorben energías negativas, ¿qué se pierde? Y ganaron todos. Se alcanzó la paz. De paso, árabes y judíos quemaron esos libros antiguos que solo recuerdan una enemistad heredada. Desde entonces se oficializó al gato, internacionalmente, como algo sagrado. Por lo menos debe haber uno en cada casa, y en los estadios y en el Congreso. Que los gatos se encarguen del control humano. Y el mundo volvió a ser de ellos, como siempre.

jueves, 6 de mayo de 2021

Animal de costumbre

Despierta con resaca. Mira desconsolado el desorden en su dormitorio. Se acomoda y aparece el dolor de estómago, las ganas de morir, el juramento del nunca más. Sin saber cómo, se levanta. Limpia apenas. Le toma una tarde. Aunque más tiempo tarda caminando por calles lejanas y sin embargo tan familiares esa noche. Vuelve cansado de pelear consigo mismo, pero aliviado por haber comprado la cura para sus males. No vacía una botella cuando ya destapa otra. Entra al dormitorio. Lo revuelve todo buscando no sé qué cosa. Se desmaya sobre el suelo. Va a despertar con resaca, eso seguro.

domingo, 2 de mayo de 2021

Los inseparables

Cuando los agapornis se aparean, la República del Congo se convierte en la capital del amor. Por cuerdas o locas, estas aves son fieles de por vida. No es virtud o ejemplo a seguir, y sin embargo entre sus colores y plumas y bajo o sobre sus alas, llevan la respuesta por la que la humanidad, ciegamente, se ha venido matando.

Los aldeanos cuentan la vez que un cazador foráneo, envidioso, dio con su proyectil a un macho de esta especie que emebellecía un cielo dominical y la hembra, su pareja, a 35 o 53 kilómetros, también cayó al suelo.

miércoles, 21 de abril de 2021

La previsora

Rubencito tiene frío. Ese día la mamá encarga por internet en vez de una, dos estufas.

A Rubencito le extienden las clases. Ese día la mamá prepara en vez de dos, cuatro panes para su recreo.

A Rubencito le fueron infiel. Ese día la mamá le da el contacto de una amiga que considera el doble de valiosa que su exnuera.

A Rubencito lo descubren en un robo. Ese día la mamá consigue los testigos falsos que sean necesarios. Rubencito no mejora. Escapa y acuchilla a alguien. Ese día la mamá se pone a parir un nuevo corazón para Rubén. 

martes, 13 de abril de 2021

Una decisión normal

Te puedes imaginar a esta conductora, Li, con la angustia puesta en el acelerador, en su madre enferma en el asiento trasero, rumbo a una deuda hospitalaria que hundirá su último pilar económico. Lo único que juega a su favor es lo vacía que está la avenida Chang'an a esa hora de la noche. Razón por la que, dada la velocidad, no alcanzó a frenar cuando atropelló a Suyin. Ya te puedes imaginar entonces el porqué Li detuvo el vehículo y dio marcha atrás rematándola en el suelo. Entiéndela. Está en quiebra: no puede costear la hospitalización de dos mujeres.

martes, 16 de marzo de 2021

Hierba mala nunca muere

-No quiero entrar al Reino de los Cielos. No es justo que me haya muerto primero. El dictador que me mandó a fusilar lleva treinta años en el poder. O quizás sean tres pero parecen trescientos. Y ahí sigue, impune, disfrutando de todos los placeres conocidos.
-Se me conoce por decir la verdad: la gente como tú, buena, no me importa. Todos mis esfuerzos están centrados para que los malos se vuelvan buenos. Me desvelo por los malos y los acompaño y les alargo, muchísimo, la vida, hasta que aprendan una lección.
-¿Sabe?, usted es malo.
-Por eso soy eterno.

martes, 2 de marzo de 2021

Otro gatito

Hija, en la iglesia Santa Ana trabajaba un niño, Javier, vendiendo rosarios hechos por su mamá postrada en cama. Él era tan chico como tú, pero su alma era un ejército. Y me dolió saber que inhalaba pegamento porque eso lo terminó matando. Pero lo entendí: todos buscamos adormecer nuestras penas. Mañana nos sacudirá una tristeza más grande y para relacionarnos con ella cara a cara, debemos amistarnos hoy con la más pequeña. No es sano aferrarse al bienestar todo el tiempo ni correcto adoptar a otro gatito solo para que te sientas mejor. Llora al que murió sin miedo.

jueves, 25 de febrero de 2021

Touché

-Le dejo unas monedas, amigo Filiberto, pero no se las gaste en vino.
-Caballero, disculpe. Usted siempre ordena lo mismo cuando me da plata.
-Es que usted es bueno para el trago y eso me preocupa.
-¿Por qué?
-Porque yo estuve en sus zapatos. No viví en la calle, no, pero sí fui alcohólico. Mucho del sueldo iba a parar ahí. Casi pierdo la casa y mi familia. Igualmente me rehabilité gracias a ellos. Pero me costó años.
-Y si usted fue alcohólico teniéndolo todo, ¿por qué me pide a mí que no lo sea si yo no tengo nada?

miércoles, 24 de febrero de 2021

Tarde (3)

Era una torre de madera que se inclinaba por el viento como árbol borracho, pero con raíces lúcidas para saber anclarse. Los vecinos la admiraban con terror, perplejos, mientras Mirko, guiado y motivado por la voz de Mirna, su esposa, trabajaba por alzarla cada día. Una mañana, carabineros y figuras de la tele rodearon la torre. Mirko se parapetó en las alturas. Entonces volví a recordar cuando él me confesó que esa voz lo llamaba desde el cielo. “Y qué dice”, le pregunté. “No sé, por eso me acerco a Mirna, por primera vez en años, para saber qué necesita”. 

miércoles, 17 de febrero de 2021

Tarde (2)

Si a mi tata le dan el alta, prometo dejar el trago. Me siento en deuda con la vida. Ha sido buena y respondo siendo malo. Otra promesa. Si Lucía perdona mi tercera infidelidad, no habrá una cuarta. La OMS se la juega a que el coronavirus estará controlado en diciembre. Si eso pasa, no robo más. No lo necesito, pero disfruto mucho los excesos. La NASA advierte que sí o sí, caerá un meteorito dentro de cien años... Me arrepiento. Mejor me daré plazo de hoy al 17 de febrero de 2121 para cambiar. O 2122, para estar seguro.

viernes, 5 de febrero de 2021

¿Cómo escribir un microrrelato que atrape al lector desde el comienzo?

Para Justo Petit, profesor con postgrado en lingüística aplicada de la Universidad Del Mar, también profesor de semántica con diplomado en blablablás, traductor e intérprete de recetas médicas, filólogo doctorado en letras de reguetón y black death extreme brutal metal, tanatoestético de la reina Isabel II, claque en discursos políticos, astrónomo especializado en medialunas, escultor de nubes, ordeñador de burros transgéneros, modelo de mascarillas colección primavera-verano 2021, arqueólogo de canciones hits del verano, y catador que se toma la molestia de explicarte esto; trata, en pocas palabras, sobre no perder tanto tiempo en la presentación de el o los personajes.

martes, 19 de enero de 2021

Tarde

-¿Y ese cuchillo? ¡Espere, no me mate! Tengo ahorros, busque mi tarjeta. Déjeme ir y le doy la clave. Lo prometo. No importa. Pero necesito estar con mi hijo. Hoy se gradúa, creo. Es que fui un papá ausente. Me perdí su infancia. Me perdí también de ser feliz. ¡Pero feliz! Nunca aprendí a nadar, por ejemplo. Debí aprovecharme al máximo. Exprimir mi alma. Mirar más estrellas y menos facturas. ¡Y viajar! Faltó hacer un viaje; dentro de mí, conocerme mejor.
-Qué típico, venir a arrepentirse ahora... Tranquilo, usted ya está muerto. Soy médico forense y esta es su autopsia.

lunes, 11 de enero de 2021

Una casi historia de amor

Pablo creció mirando al cielo. Sus padres, de pequeño, le inculcaron valores positivos. La gente en su mayoría es gentil, la naturaleza entrega más frutos que tormentas y la felicidad sucede con solo desearla.

Carolina creció mirando al suelo. Sus padres, de pequeña, la influenciaron con malas experiencias: el mundo es un lugar hostil y los esfuerzos poco y nada se ven recompensados. No hay amor, todo es interés, la humanidad te quiere comer.

Tiempo después, en el trabajo, nunca coincidieron. Se sentaban juntos pero sin verse. De haberse conocido, habrían llegado a un punto en común que los enamoraría.

sábado, 26 de diciembre de 2020

Coronavirus: La vacuna

La vacuna empezó a repartirse para las navidades. Esto le dio un nuevo aire al cristianismo, atribuyéndose una proeza científica y humana. Pero ¿dónde estaba Dios cuando el vuelo con las dosis a mi país fue secuestrado por terroristas? ¿Es porque somos pobres que a nadie le importa? Si fuese conspiranoico, lo agradecería: ellos afirman que las vacunas nos vuelven todavía más tontos, o vienen con un microchip para rastrearnos. ¡Qué payasos! Igualmente no deja de ser sospechoso que quienes no están vacunados, los discriminan por cualquier cosa. La inyección es voluntaria, pero te hacen sentir mal por no ponértela.

domingo, 20 de diciembre de 2020

Las buenas intenciones

Esa Navidad, Alonso agarró mi Iron Man 28, regalo de moda, y lo tiró por la ventana. Con la calma de un viejo que ha vivido mucho, teniendo apenas ocho años, añadió: “No te aferres a las cosas”. “¡Aweonao! -esa Navidad dije mi primera mala palabra- lo hiciste por envidia”. Y le pegué un combo. “Si estuvieras dispuesto a soltar lo que amas, lo inevitable nos haría menos daño”. “¡Cállate, lo hiciste por envidia!”.

Años después, siendo budista gracias a él, le entendí. Lo busqué para agradecérselo, y aprovechó para confesarme que sí, que lo había hecho por pura envidia.

martes, 10 de noviembre de 2020

52

-Vuelva a decir 33.
-33.
-Nada.
-¿Será problema del estetoscopio?
-Difícil. Mire, puede que sea el número.
-¿El número?
-Probemos con otro.
-Yo creía que el 33…
-Tranquilo. Piense en un número del 1 al 10.
-Siete.
-¡Bien, el de la suerte! Pero tampoco funciona. ¿Cuándo perdió la virginidad?
-¿Qué?
-Perdón, es que tengo que llegar a ese número.
-¿A cuál? No entiendo.
-Diga un número que le parezca importante, que lo haya acompañado toda la vida.
-Eehh…  
-¡Ya sé! ¿Le gusta alguien? ¿Qué edad tiene?
-52.
-Otra vez.
-52.
-¡Yo sabía! Ahora sí escucho cómo le late el corazón.

sábado, 3 de octubre de 2020

Coronavirus: La nueva normalidad

En su sueño se bajó la mascarilla hasta la barbilla, pero abajo llevaba otra. Se retiró las dos, pero abajo llevaba otra. Alguien al lado se asustó. Él lo miró de vuelta como diciéndole ¡no se meta! y se arrancó con prisa la mascarilla, pero abajo llevaba otra. Más gente a su alrededor se asustaba. Ahora les devolvió la mirada como diciéndoles ¡ayúdenme!, y abajo, como cosida a su piel, llevaba otra. Ya le dolía apartárselas. Gritó, y con su grito despertó. Se tocó la cara. Se palpó, se aseguró. Y ahí estaba: dormía con una sola mascarilla. Suspiró aliviado.

viernes, 2 de octubre de 2020

La primeriza

“Ya niños, es Halloween, pórtense mal y pásenlo bien”. Al poco rato de salir, mi hijo volvió corriendo junto a sus amigos. “Mamá -me dijo- la señora Marta dice que si le llevamos un gato, ella nos va a regalar un kilo de dulces”. “¿Un gato? ¿Y para qué?”. “No sé, pero Gonzalo le llevó uno y salió de su casa con una bolsa”. Sospechando lo peor, les ordené a que me esperaran y partí en busca de mi amiga. En el camino recogí un gato callejero. “Tonta -le dije- tienes que ser más discreta”. Y le pasé el felino.

jueves, 1 de octubre de 2020

El mismo sentimiento

-Avísale a tu corazón que llegó la primavera.
-¿Por qué?
-De septiembre siento que me quieres menos. ¿No debería ser al revés? Como a los poetas que se les infla el alma como un globo y no tocan el suelo con los pies.
-Hay poetas que son malísimos…
-Pero siguen siendo sensibles.
-No te quiero menos.
-Tampoco me quieres más.
-Es cierto. Mira, te quiero como siempre.
-¿Y cómo es eso?
-Yo florecí el minuto mismo en que te conocí. Hay días que se abrirán muchas flores, hay días que se abrirán pocas. Pero es primavera, para mí, desde entonces.

viernes, 11 de septiembre de 2020

Re-cordis

A sus 79 años, volvió a buscarla. Y no porque haya resurgido la pasión o la culpa: esas cosas las durmió el tiempo. Si la buscó, hasta encontrarla en un asilo de ancianos, fue para regalarle las cartas de amor que se escribieron hace seis décadas; las que encomendó a un enfermero para que se las entregase. Él ya comenzaba a manifestar síntomas de alzhéimer, y prefirió que la historia de ambos continuara viva en ella.

Desde entonces la mujer lee un trocito de esas cartas cada noche, preguntándose quién fue ese hombre que la quiso tanto en su juventud.

jueves, 10 de septiembre de 2020

Maya

Hola, Maya. ¿Te conté? Poco después de que decidiste terminar nuestra relación (disculpa que te saque el tema otra vez), adopté a una perrita. Es un amor. Y como sé que nunca la verás, te lo cuento aunque no te interese. Es una quiltra con quien bailo reggaetón, comemos muchas galletas y nos dormimos con la tele prendida. Me recuerda a ti, a nosotros... Pero ahora supongo que le mueves la cola a otro.

Me frustra saber que entre tú y yo algo quedó pendiente.

Por eso a la perra le puse tu nombre y le pego todos los días.

jueves, 3 de septiembre de 2020

Coronavirus: Filas, filas, filas

Esta es la fila para empezar a leer. Avanza rápido, aunque depende de qué tanto le intrigue el texto al inicio. Siga a la cola, por favor. Pero respete la distancia, no se exponga. ¿Le interesa? Entonces cámbiese para acá. Se viene el nudo literario. ¿O creía que una sola fila serviría para todo el trámite? Estamos en pandemia, debemos hacer distintas filas. Y este microrrelato no se salva. Ya, aquí el desenlace. Antes, déjeme tomarle la temperatura. Muéstreme su permiso para circular. Acomódese bien la mascarilla o no pasa, y quedará con las ganas de saber cómo termina esto.

miércoles, 2 de septiembre de 2020

¡Aleluya!

Antes anochecía, ahora aborrezco asirme a apegos añejos; asesinos alertados atacando ánimos atormentados. Antes anochecía, ahora atribuyo a algo ameno algunas aventuras amargas anteriormente ambiguas, aunque altamente ardientes. Antes anochecía, ahora atesoro anticuadas añoranzas apenas agazapadas al amparo azul alunado al amanecer. Antes anochecía, ahora aturdido admiro a aves aleteando azarosas, animosas, al alero aparecido ante alguna avalancha amenazante. Antes anochecía, ahora algarabía. Alas alzadas alargan al alma a antiguas auroras. Alucinado, anido ahí. Autoestima alta al alba. Antes, anónimo, anochecía. Ahora alumbro. Antes asustado. Ahora audaz. Anhelo aplacar ansias aceleradas; adormecerlas, acallarlas, adoctrinarlas. Antes anochecía, ahora ámote alocadamente.

Amén.

jueves, 27 de agosto de 2020

Por amor (al arte)

Después de mucho, vuelvo a escribir un poema. En blanco. La página se cansa, se aburre, renuncia. ¡Ah, pero aquí viene una idea buena! Entonces agarro la hoja por la nieve o por la nube; se escurre. No me cree. Tiene la cola de una sirena y nada, nada ahora. Es que el primer verso no empezó muy creativo: “Tus piernas son como la luna pero con forma de piernas”. Te digo a ti: dame tiempo y lo mejoro. Más tiempo de luna a tu lado. Más tiempo de tus piernas. Hasta que olvidemos preguntarnos cuánto tiempo es más tiempo.

miércoles, 26 de agosto de 2020

Disculpe, ¿usted sabe dónde está...?

“Siga por esta calle, doble en la siguiente, avance diagonalmente hasta la cóncava convexa. Cruce. Hay un puente pero no hay un puente. Devuélvase caminando siempre de frente. A veces se pasea un unicornio. Si lo encuentra, seguro llegó”.

Poco sé de la vida, menos entonces sobre esta ciudad. Y así, entrego direcciones inexactas cuando alguien me para por ahí y me pregunta por tal o cual lugar.

Un día, todas esas personas llegaron a mi casa:

-Cada dirección que nos diste nos trajo hasta aquí -dijo una de ellas.
-¿Y por qué? -respondí.
-Porque seguimos tan perdidos como tú.

sábado, 22 de agosto de 2020

AntiCuentoDeHadas (3)

Ilusionado, le dedicó un microrrelato fantástico sobre viajes, búsquedas y guerras. Travesía dolorosa pero romántica que trae recompensa, una moraleja que eduque, los deslumbre por siempre. A las puertas del castillo, la salva del dragón que la custodia, rompe todos los hechizos habidos y por haber, y se casan. Le manda el texto por correo. Ella responde: “Muchas gracias, pero soy una mujer empoderada y no necesito el rescate de nadie, yo puedo sola”.

Años después, al rememorar lo escrito, ella cierra los ojos y llora porque cree perdida su oportunidad. Él también llora, porque no cree tener ninguna esperanza.