sábado, 22 de julio de 2017

Por mejor

ADOPTARON a José ya de grande y lo instalaron en una familia numerosa que, con el tiempo, se fue empobreciendo cuando el padre comenzó a endeudarse más de la cuenta. El hermano mayor, entonces, culpó a José de esta desgracia y se desquitaba por medio de burlas, puñetazos y la costumbre de amenazarlo con un arma de juguete.

Cierta noche, José, con la pistola falsa, se escondió en la plaza y esperó que pasara su hermano mayor: lo asaltó tan salvajemente, que no le quedó más que entregarle lo que traía. Con esas monedas, José compró dulces, puros dulces. Muchos.

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lunes, 17 de julio de 2017

Está escrito

ASESINÉ a mi ex-jefe. Fue fácil. El tipo, ya viejo, vivía solo con su hija; una adolescente con leve retraso. Inventé un testamento, soborné abogados y me adueñé de la editorial; una empresa pequeña pero fructífera. Despedí y contraté a empleados nuevos y me dediqué solamente a cobrar cheques. 

Tarde supe que la mocosa, contra todo pronóstico, publicó con nosotros un libro de “ficción” donde detalla mi plan y me delata. Para peor, hemos vendido siete mil ejemplares. En su historia, yo termino en la bancarrota y con una bala en la cabeza, sin explicar si por suicidio o asesinato.

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martes, 4 de julio de 2017

La otra "víctima"

IBA a besar a mi amiga cuando, para mi mala pata, el vecino empezó a gritar y violentar a su mujer. Avergonzado, no me quedó más que echarla y esconderme. Es lo que nos toca en esta rutina espantosa: el agresor nos aterra a todos. Desconozco qué harán los otros, pero yo me refugio bajo las mantas de la cama como cuando niño.

Después de tantos golpes, finalmente, la vecina ayer se murió. Menos mal. Me ahorró de comprar un equipo estéreo, porque estaba por complementar el encerrarme junto con poner música. Hubiera sido injusto endeudarme por culpa de ella.

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