lunes, 11 de febrero de 2019

Ocho portadas de disco que merecen la pena de muerte (vol.3 & final)


1. Se entiende que las monedas escaseen, todos pasamos por periodos de vacas flacas con anorexia al borde de la inanición, ¿pero cuánto podría haber costado ir a una playa REAL, por un rato, por una tarde, y salvar a esta portada del ridículo eterno? Es tan malo el montaje, que quien tenga ojo de águila notará que a Francisco y a Fernando los rodea una especie de ¿aura? O es el aura o es la emanación del calor bajo los focos de la sesión fotográfica. Y a todo esto, ¿de verdad esta fue la mejor foto posible? Se van a la playa y tienen la cara y el ánimo por los suelos… ¡Párense derecho, sonrían, maldita sea!


2. Ver esto me da impotencia. Ver a John, tan a sus anchas, llevar adelante su plan perverso. Porque no creo que este tipejo la esté consolando porque ella tenga una pena de amor o se haya hecho un tatuaje y sus padres la castigaron. El nombre del disco es Julie´s sixteenth birthday, “El decimosexto cumpleaños de Julie”, y a este monstruo no se le ocurrió nada mejor que, estimulado por el alcohol, arruinarle el día y hostigarla sexualmente hasta quebrar su espíritu. ¡Por último espérate a que cumpla los 18, hombre! Por la manera en que Julie llora, tan resignada, me imagino que la viene acosando desde que entró a la pubertad. Todo mal. Y otra cosa, John: saca esa cerveza, apaga ese cigarro, que aparte de todo le estás dando un pésimo ejemplo.


3. Caras vemos, corazones no sabemos. ¿Se dan cuenta? No es necesario ser metalero para ser un satánico declarado. Los hermanos Louvin cantaban Country y todavía así se las arreglaron para descender a las entrañas del averno. Y las canciones de alabanza y adoración hacia el diablo que pregonaban entre los mortales, las fueron a entonar, gustosos, a los pies del propio príncipe de las tinieblas. Exclaman: “¡Satán es real!”, y al parecer nadie les ha avisado que se trata de un dibujo hecho sobre un cartón. Eso es para que vayan calculando que el amor que le profesan los tiene cegados.


4. Admito que en mi perfil de Whatsapp yo salgo igual. Pero por último lo mío queda reservado al ámbito de lo privado entre los contactos que me bloquearon (y denunciaron) y yo. En otras palabras, tengo un poco más de pudor. A este muchacho en cambio le importa un pepino del tamaño de un transatlántico. Quizás la discográfica le prometió un pase directo al estrellato como modelo de alta costura si aceptaba empezar de abajo  (bien bien bien de abajo), y posara así; natural, sin adornos, sin vanidades, sin pijama y, lo más inquietante, con una muñeca... Un joven… Con las pelotas al aire… Lampiño… Con una muñeca... Más de algún pedófilo debe ser fanático de este disco.


5. La mujer preguntó: “¿Te gustaría volar de verdad?”. Y el hombre dijo: “¿Pero cómo? ¡Es imposible!”. Y ella respondió: “Hijo, confía en mí”. Y él confió y alzó la capa y, tras mucho tiempo, rió; sí, rió; desde el fondo del estómago y del corazón. ¡Cuánta pureza, cuánta libertad, cuánta entrega, a ciegas, a la vida, cuántas cosas maravillosas en los ojitos llorosos de ese ser humano! A su vez la mamá soltó el volante, hundió el pie en el acelerador, y cayeron por un precipicio. Pero volaron. ¡Sí, señor! Volaron. Y nadie podrá quitarle ese instante de gloria al rarito ese disfrazado de Superman.


6. Este viejo pillo con esa sonrisa maliciosa (que sacude la espina dorsal de toda hembra), te mira como diciendo: “Mira cómo la traigo loca”.  Y ella lo mira como diciendo: “Señor, por última vez; le ruego que por favor se vaya con su piano de este prostíbulo”. Este abuelo es de verdad, no se anda con mariconadas. Si va a poner a una mujer desnuda en su disco, la quiere de inmediato a cuatro patas. Y mientras los conservadores de la época se hacían un harakiri, él se llenaba los bolsillos por generar polémica. ¡Esto es rock & roll, baby! ¡Living la vida loca! Yo creo que ni los Beatles empotraron tanto como este galán maduro sobremedicado en viagra.


7. Con portadas como esta, después no nos quejemos de que haya gente mala multiplicándose por doquier. Lo digo aquí y ahora: este disco debe ser un semillero de sicópatas y sociópatas. Ese niño, tan risueño, tan inocente, tan ignorante del porvenir horroroso que se le viene encima, debe estar en estos momentos a la cabeza en la lista de los terroristas más buscados del mundo. Es que la manera directa y más corta de traumar a un infante, es relacionándolo con un payaso. No hay de otra. Quien crea en Dios que pida, entonces, a favor del alma doliente de esa criatura.


8. Un hombre vestido de mujer... Lo que en los años noventa (este disco es de 1999) todavía causaba algo de debate, 20 años después, es más para la risa. Y ni siquiera eso. Sin embargo hay algo que se mantiene inalterable: Kevin, por alguna oscura razón, quiso empujar los límites del exhibicionismo y mostrarse como un bastardo enfermo que te enseña su ropa interior solo porque sí. ¿Qué necesidad hay? ¿Entré sin golpear a su dormitorio y lo pillé justo, desprevenidamente, desvistiéndose? Nooo. Esa pose está estudiada. Kevin ya te esperaba para que lo encuentres así; mostrando el paquete. Kevin quiere sexo. Todos queremos sexo. ¿Tú quieres sexo? Esa es su invitación. Estoy seguro que si hacemos un zoom, veremos sus pezones erectos. Mejor no sigo.

Ocho portadas de disco que merecen la pena de muerte (vol.1)
Ocho portadas de disco que merecen la pena de muerte (vol.2)

viernes, 8 de febrero de 2019

Ocho portadas de disco que merecen la pena de muerte (vol.2)


1. No se me ocurría qué decir sobre este disco. Pasé noches en vela, pasé hambre. Discutí, en medio del delirio, con mi propio reflejo. Fue terrible. Hasta que tras el octavo cabezazo contra una pared, vino la epifanía. Era obvio: ¡el pelo! De todos los afros, El Rey Afro. Una vez que ya supe qué decir sobre el disco, las ideas fluyeron y mis dedos no pararon de teclear. Fue una sucesión desatada de agudeza e ingenio. ¡Nunca me sentí tan vivo! Pero luego, de tanto analizarlo, entendí que es un gorro… Me decepcioné... No sé, por la cara de malote podría decir que adentro del gorro esconde una AK-47. Pero ya no es lo mismo.


2. ¡Esta es la postura exacta para afrontar la vida! Nótese la actitud entre desafiante, despectiva y, por qué no decirlo, sensual, que se aloja en ese dramático quiebre de caderas. Te rompe el esquema. Silencia tu argumento. Transmite una energía victoriosa que te estampa una patada en plena jeta: “¡Este soy yo, te guste o no!”. La voy a empezar a practicar y en mi próxima entrevista de trabajo, antes de entrar a la oficina, abriré la puerta y, cara a cara ante mi futuro jefe, me plantaré tal como lo hace Gary. El lenguaje corporal es poderoso y será mi forma de decirle: “¡Llegó lo que buscabas, perra!”.


3. ¿Qué busca ese primer plano? ¿Qué pretende? Porque, según yo, no proyecta nada, ni carisma ni mucho menos erotismo, si acaso él quería conseguir tal efecto en las féminas (aunque vaya a saber uno el fetiche de cada cual). ¡Es que al contrario, Ken, parece que te hubieran embalsamado! Y el segundo plano tampoco le favorece mucho. Ahí se ve como un muñeco hecho por un ventrílocuo depravado. Por favor, Ken, deja de sacarte fotos. Deja de asustarnos.


4. Cada día me desencanto más de las religiones. Y este disco, Country church, “Iglesia del campo”, reafirma mi ateísmo. Gracias. Gracias por darme la razón. No sé cuál será el dogma que mueve a este cuarteto pero considerando la vestimenta infantil del trío de cuarentones, nada positivo puedo imaginar. Y para qué hablar de la mujer, la matriarca de la secta. Tan decente ella, y lo más probable es que de esos hombres (de izquierda a derecha); el primero sea el esposo, el segundo el amante y al tercero lo tenga en la friendzone. Por el bien de todos quiero creer que ellos fundaron una iglesia de la que son los únicos integrantes.


5. ¿Había Photoshop en los años 60? Es que alguien les tuvo que haber retocado digitalmente el pelo e inflarlo a niveles cósmicos. Y ahora parecen globos aerostáticos. Me cuesta creer que ese, ESE, sea su pelo normal de andar por la calle, de organizar orgías, de participar en protestas, no sé, cosas típicas de estas jovencitas. Nadie podría caminar erguido con tan abultada mata, pesadísima, encima, porque mínimo te aseguras una tortícolis. En el mejor de los casos te vas de espalda. Por otro lado, ¿quién cree que el nombre del disco Jesus use me, “Jesús úsame”, sea algo meramente cristiano? ¿Jesús? ¿Qué Jesús? Tengo un primo en la cárcel que se llama Jesús. ¿Por ese Jesús buscan ser usadas? No me extrañaría. Já.


6. Esta se está despachando un misil de antología. De esos que no olvidas por un mes. Es como estar en una sala de partos: “Vamos, puja, ya se asoma”. O también puede que sufra cistitis. Pero no no no. El disco se llama Back to the shit, “De vuelta a la mierda”, por lo que estamos seguros que esa mueca de tortura es porque el topo está cabezón y la madriguera muy estrecha (qué linda imagen nos taladra la cabeza ahora). Esta dama caga tanto como discos ha sacado: 27 a su haber. Y no, no es hermana de Michael Jackson. O en una de esas Michael Jackson nunca la quiso reconocer, para evitarse la deshonra. 


7. (¿Alguien pidió un enema?). Miren a este par. Esto pasa cuando te lavas los dientes con cocaína en ayunas. Estos dos están tan reventados, tan fuera de sí, que hace rato mandaron al mundo, a ti y a mí, con nuestras reglas convencionales, al mismísimo carajo. Insisto, ¿cuánta cocaína hay que aspirar para lograr desinhibirse así y ganar 15 minutos de fama? ¿Habrá valido la pena? Solo el tiempo lo dirá. Si de aquí hasta el colapso de la civilización esta portada sigue dentro de las 100 peores de la historia, entonces valió cada maldito gramo de cocaína con detergente y talco y orégano y brillantina y aserrín y una pizca de sal y lo que venga. Para bien o para mal, serán leyendas. De antemano, gracias por el aporte.


8. Es cuestión de leer el nombre del disco para que se abra tu mente, el símbolo fálico se vuelva evidente y te hagas uno con el universo. Se llama My lips are made for blowing, “Mis labios son para soplar”. Y yo creyendo que títulos así solo se encontraban en Xvideos.com. ¡Tan ingenuo que soy! ¡Y tan ingenua que es ella! Pobre angelito... ¿Pobre angelito? ¿Y si resulta que Svetlana es el cerebro tras esta gracia? Como se sabe, las tranquilitas son las más diablas y juzgando por el largo y grosor de la flauta, ella es de las golosas.

Ocho portadas de disco que merecen la pena de muerte (vol.1)
Ocho portadas de disco quue merecen la pena de muerte (vol.3)

sábado, 2 de febrero de 2019

Ocho portadas de disco que merecen la pena de muerte (vol.1)


1. Me gustaría comprarme este disco, solo por el placer que me daría cagarlo a martillazos. No es necesario ser vegano ni "progre" ni animalista para saber que detrás de esta imagen tenebrosa hay sometimiento y maltrato para lograr domar a animales tan majestuosos como los elefantes. ¡Púdrete, Foster! Estuviste de acuerdo con posar junto a ellos; descolmillados, con pelucas, vejados y qué esperas, ¿What´s next, qué tu disco sea tomado en serio, que sea un exitazo?


2. Los ochenta fueron años bastardos para la moda. Y estos pantalones cortos y ajustados lo comprueban. Tanta desesperación por lucir el paquete y generar un moco más de ventas: ¡Lionel, tú destacas por tu baile, hombre, ten un poco de amor propio! Y pensar que en los ochenta esto era la normalidad dado lo ambiguo que resultó ser el decoro al vestir en esa década oscura. Esto es incómodo de ver. Fíjense en la expresión del tipo, al centro, contemplen esa sonrisa forzada: ni siquiera él se siente a gusto. Rezo para que el pago que recibió haya justificado el dolor tras esa sonrisa. 


3. Hoy es sábado y a falta de mejores planes, yo iría a la fiesta de esta señora (Come to my party, "Ven a mi fiesta"). Es que estoy deseoso por saber qué significa exactamente “fiesta” para ella. Tengo la corazonada que para Mrs. Mills fiesta es sinónimo de invitar a un montón de nazis y fanáticos religiosos. Tiene la típica cara de abuelita que, simulando ser bonachona, esconde un aspecto autoritario, opresor y retrógrado. Y se ve que hay varias cartas de invitación repartidas sobre la mesa. Quizás cuánto personaje perturbado asistirá.


4. Digan lo que digan, estoy seguro que este ser extrae esa longaniza, ese chorizo, del interior del pantalón (insertar chiste de pene aquí). Qué asco saber que esa carne, lista y dispuesta para cocinarse y disfrutar en familia en Navidad, estuvo en sus condenados calzoncillos. Además, no conforme con ser ya suficientemente extraño, en su otra mano agita un consolador. ¡¿Qué?! El cuadro me produce terror y admiración a partes iguales. Sí, admiración, porque hay que ser muy valiente, hay que estar muy convencido de tu proyecto, para mostrarse a rostro descubierto.


5. No sé si existe el amor a primera vista, pero de lo que sí estoy seguro es que el cáncer a primera vista es un hecho. Aquí nada tiene sentido. Así de simple: nada. Hay, al parecer, una competencia de veleros y de fondo algo inclasificable emerge, un Godzilla, creo; salvo que este Godzilla es como una versión alemana de ese monstruo omnipotente. Su pelo es tan platinado que hasta creo que Kjell se siente un reemplazo del mismísimo sol. Algo anda muy mal con el ego distorsionado de este sujeto. ¿Y por qué sonríe? ¿Encontrará normal todo esto? ¡Maldita entidad oxigenada de nombre impronunciable! 


6. Esta escena es tan desconcertante, que solo puedo pensar: ¿Qué pasaría si un disco hecho por dos señoras normales, como tu vecina y la mía, que rinden homenaje al plátano, es en verdad un elemento decisivo para derrocar el orden mundial? ¿Y si un plátano resultara ser la respuesta última para liberarnos de la Matrix? ¿Y si ellas saben algo trascendental y por medio del concepto de un plátano han revelado, han dado una pista, sobre alguna conspiración Reptiliana-Banana-Illuminati? Con tanta teoría loca dando vuelta, esta tampoco la descarto. Mientras mentes privilegiadas no estudien a fondo esta imagen, yo, por si las moscas, mejor me callo. 


7. I love my life. Él ama su vida. Me alegro. Y de tantas facetas posibles, escogió cuando se baña para hacer la portada de su disco. Eso no me alegra. Podría haber salido comiendo, bebiendo, cagando, da lo mismo: hay tantos placeres cotidianos en que uno se siente satisfecho, pleno, enamorado de la vida... Jim solo eligió este, duchándose, y decidió que ese era el acontecimiento estelar de su existencia: el momento que lo hace exclamar:“I love my life”. Puede que lo haga una vez al año y por eso le resulta relevante. Quién sabe, quizás ni tiene acceso al agua. En tal caso siento pena por él y su envidiable bigote. ¡Sí, báñate, ama tu vida, hermano!


8. Sé que tiene la pinta de ser un narcotraficante de Miami o un actor de películas porno de los ochenta, pero la puesta en escena de José es una confesión íntima y sensible hacia su mamá… No, es más que eso: es un grito a los cuatro vientos para contarle al mundo de una buena vez y para siempre, que él es un cristiano homosexual. Me pregunto si cada vez que él le confiesa un secreto a su mamá, crea un disco sobre ello: “Madre, me quedé con el vuelto del pan”. “Madre, descubrí que soy adoptado”. “Madre, nunca más te avergonzaré en otro disco”.

Ocho portadas de disco que merecen la pena de muerte (vol.2)
Ocho portadas de disco que merecen la pena de muerte (vol.3)

domingo, 30 de diciembre de 2018

El buen samaritano

MARCOS viene de vuelta del supermercado. Su padre lo acompaña. Cuando pasan junto a un mendigo (el de siempre) este pide “una monedita” (como siempre). Esta vez, como saben que algo sobra, se detienen. El padre de Marcos le extiende un billete a condición de que compre únicamente comida. El mendigo asiente. Pero no basta: no le cree. Entonces prefiere regalarle un pan.

Pasada la medianoche, Marcos saca a escondidas una lata de cerveza de no se sabe qué invitado. Y la carga por varias calles. Llegando donde el mendigo, se la entrega y le dice: “Amigo, feliz año nuevo”.

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jueves, 27 de diciembre de 2018

Todo estará bien


“¿CÓMO me irá el 2019?”. El tarotista acomoda la baraja sobre la mesa. Tras la pausa, dice, con seguridad, “todo estará bien”. Cada pregunta la contesta igual: “Todo-estará-bien”. Y de tanto repetirlo el cliente termina creyéndoselo y se retira un poco más contento, pleno, confiado, a cómo llegó.

El tarotista, que estudió por años el lenguaje encriptado de las estrellas, también entiende algo más simple y evidente: solo buscamos ser tranquilizados y comprendidos. Ahora solo simula leer las cartas para darle credibilidad a su respuesta. Incluso ya no se siente tarotista. Es cualquier cosa menos tarotista. Por eso no cobra.

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jueves, 20 de diciembre de 2018

Señora Calista


REVISANDO el álbum de fotos, cae una lágrima de la señora Calista sobre la imagen de su difunto marido. Luego, una mano se posa en su hombro: es él y sonríe. Días después, el fantasma, para hacerla sentir menos sola, hizo cuestiones propias de su oficio: mover objetos, hacer ruidos, apariciones vagas. Sin embargo el tiempo pasa y pesa, y ya cuando el finado quiso volver a descansar en el álbum, la señora Calista lo cerró y escondió. Ahora ella invoca, persigue, acosa al fantasma de su marido, a toda hora, para que no la deje, para sentirse menos sola.

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viernes, 14 de diciembre de 2018

No es otra Navidad cualquiera

“TÍA ELVIRA, ¿se lavó los dientes?”. “Doña Jacinta, se depiló mal las piernas”. “Primo, veo que te superaste: tuviste un hijo más feo que tú”. De esta forma Rolando, sin aflojar la sonrisa, saludaba a cada uno en la reunión familiar. Naturalmente volvió tan desagradable su presencia, que los aludidos, que fueron muchos (ni el perro del dueño de casa se salvó) lo ignoraron. Y Rolando, en un rincón, o paseando, perdiéndose en el jardín, trago en mano, fue feliz. Ahora ninguno de esos metiches se interesará por preguntarle qué ha sido de su vida en este año de mierda.

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viernes, 16 de noviembre de 2018

Un niño con una duda

¿ACOSTARSE temprano? ¡No hay problema! Como la cabecera de la cama queda junto a la ventana puede ver, entre las cortinas, una franja de cielo con sus respectivas estrellas. Y le fascina. Ya tiene decidido que de grande será astrónomo. Mientras tanto, sueña despierto. Se pregunta si habrá vida como la suya en otro mundo; a diferencia de que sean especies portadoras de hermandad, luz, amor; si acaso en las profundidades interminables del cosmos han germinado tales extrañezas. Es la interrogante que desvela a este idealista, romántico, ingenuo, imbécil, jodidamente imbécil, habitante del planeta Kepler-22b en la constelación de Cygnus.


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domingo, 4 de noviembre de 2018

Un largo brazo a torcer

HACE un año murió mi hermano y se llevó a la tumba el silencio de dos décadas. Un paréntesis de tiempo en donde ganó el rencor y la distancia. Paréntesis, punto final. Y nos perdimos irremediablemente. Podría recorrer el infinito y el infinito no me lo devolverá. Era ahora, esta vida, no hay otra. Y no la aproveché para acercarme y tener la conversación que nos debíamos; esa que nos reconciliaría. Nos quedamos con tanto atorado en la garganta, tanta falta nos hicimos, que redacté una carta en donde él -y solo él- me pide perdón por lo que hizo.

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miércoles, 24 de octubre de 2018

Humanidad


UNA niña es abusada por el padrastro. Ella teme contárselo a su mamá, pues está amenazada. Sin embargo la mamá ya lo sabe. Pero no hace ninguna denuncia porque es él quien trae droga a casa y esta mujer es adicta. Por eso calla. La niña se suicida. A millones de kilómetros de esta escena, la sonda Voyager 2 avanza en búsqueda de vida extraterrestre. Enviamos una pizca de humanidad (con grabaciones de risas, saludos, fraternidad) hacia los confines del universo para darnos a conocer. Obviamente hay cositas que omitimos. No vayan a pensar mal de nosotros los señores extraterrestres.


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viernes, 19 de octubre de 2018

A priori no es bueno ni malo


“PODRÍA asegurar muchas cosas de ti -dijo el marido- pero jamás que eres una puta. ¡Eres tan decente, no te he visto usar ni escote!”. La mujer sonrió con picardía.

“Hay maneras de ser puta -pensó ella-: está la que actúa como una…

(su vagina se llenó de sangre, caudal, palpitaciones. La urgencia por ser penetrada la poseyó como una entidad indomable, ansiando capturar dentro de su cuerpo un pene más firme que sus pezones, el clítoris. Para saciar el apetito usó uno, dos dedos, conforme más fantaseaba con un amigo)

y está la que se siente como una”.

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domingo, 14 de octubre de 2018

Las indirectas

PAPÁ escondió mi teléfono móvil. Me dijo: “No te esclavices a las cosas”. Luego de eso, de tanto en tanto, guardaba bajo llave alguna que otra pertenencia mía; revistas, juguetes, videojuegos. Creí que solo se refería a cosas materiales, pero no. También me prohibió jugar con un amigo con el que pasaba cada tarde. “Cultiva el desapego”, respondía ante mis berrinches. Y cuando se enteró que la compañerita que me gustaba estaba enamorada de otro, me dijo: “Aprende a perder”. Poco tiempo después se separó de mi mamá. Entonces entendí, con las indirectas, que me estaba preparando para ese momento.

OTRA VERSIÓN

PAPÁ escondió mi teléfono móvil. Me dijo: “No te esclavices a las cosas”. Luego de eso, de tanto en tanto, guardaba bajo llave alguna que otra pertenencia mía;  revistas, juguetes, videojuegos. Creí que solo se refería a cosas materiales, pero no. También me prohibió jugar con un amigo con el que pasaba cada tarde. “Cultiva el desapego”, respondía ante mis berrinches. Y cuando se enteró que la compañerita que me gustaba estaba enamorada de otro, me dijo: “Aprende a perder”. Poco tiempo después encontré unas maletas frente la puerta. “Hijo, ya estás viejo para que siga con las indirectas: independízate”.

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martes, 2 de octubre de 2018

Volver a nacer

A LOS 73 AÑOS Marcelo se apuntó a una maratón. Por primera vez. Y llegó último, aún participando con gente de su edad. No se desanimó. Su gran error fue no haberse preparado. Entonces empezó a trotar, imponiéndose distancias más largas. Se propuso una meta de diez kilómetros mensuales. Lograba dos, tres. No se desanimó. Un año después, volvió a competir. Llegó penúltimo. No se desanimó. Redobló el entrenamiento y las técnicas. Se apodó a sí mismo “fénix”. Ni idea tenía que este deporte se le complicaría tanto. Lo único que sabía con certeza era el por qué lo hacía.

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domingo, 23 de septiembre de 2018

Eso que se calla

MINUTOS antes de que papá volviera del trabajo, a mi mamá la invadía una pena negra. Incontrolable. Para llorar sin ser recriminada, pelaba y cortaba cebollas. Tras esas hortalizas camuflaba su dolor, la impotencia. Papá, así, jamás sospechó tormento alguno en sus lágrimas ni mostró interés que comiéramos la misma ensalada a diario.

Una tarde nos quedamos sin cebollas. Mandé a mi hermana por una, mientras yo subía a su dormitorio para despertarla. “¡Mamá, mamita!”, mi angustia se hacía creciente. La moví, la enderecé, pero no hubo caso: el vino fue demasiado.

Cuando llegó papá, con mi hermanita cortábamos cebolla.

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martes, 11 de septiembre de 2018

La hortensia

-MAESTRO, ¿por qué la vida se empeña en hacer durar tan poco las cosas bellas? Mi novia, por ejemplo: nos vimos obligados a separarnos días después de hacernos el amor por primera vez. ¡Es tan injusta la vida, tan cruel!
-Hijo, cuando paseábamos por el campo ¿recuerdas que cortaste una hortensia asegurando que era lo más hermoso que viste en kilómetros?
-Sí, recuerdo.
-¿Ves? La flor estaba en paz en su curso de crecimiento, de cara al sol, adornando el campo. Y la mataste. ¿Y después te preguntas por qué duran tan poco las cosas bellas? ¡Tú injusto! ¡Tú cruel!

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lunes, 10 de septiembre de 2018

Coparticipes del silencio

dibujo DIANA TOLEDANO
“QUÉ PIENSAS, hija”, preguntaba la mamá a la pequeña antes de peinarla. La niña era muda aunque tenía otra forma de comunicarse: cada vez que la cepillaban, entre su pelo se desenredaba un pensamiento, el que pronto se evaporaba en partículas multicolores. Últimamente solo estaban apareciendo dibujos animados ya que la niña, solitaria, veía mucha televisión.

Una mañana la mamá despertó enferma. Enferma de tristeza. Ese día estuvo apagada y distante. Mientras lloraba en la cocina, la hija se paró frente a ella y, solita, se peinó cuatro veces. Por cada una, se desprendieron las palabras

TODO  ESTA  BIEN  MAMITA.

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viernes, 7 de septiembre de 2018

¡PLOP!

ES MÁS BAJA que yo, por lo que cuando se coloca de espalda se para en puntillas: solo así logra acomodar su trasero contra mi paquete. Lo menea circularmente, mientras yo me voy endureciendo. Esto la humedece y se nota. Lo confirma su entrepierna caliente cuando se la manoseo. Y los pasajeros del metro, como avestruces, con las cabezas enterradas en sus teléfonos.

Un mes llevamos en este idilio cada vez que coincidimos en la estación. Sin mediar palabras, sin siquiera conocernos.

Hoy nació algo diferente: a su oído susurré “te quiero”. Ella se giró, me cacheteó y gritó “¡¡¡insolente!!!”.

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lunes, 3 de septiembre de 2018

El gorrión

HACE meses, un buen día, un gorrión se posó en una mecedora en el patio de mi casa. Lo dejé un tiempo, por curiosidad. Pero con las semanas y sin ánimo de irse, empecé a espantarlo. Me abalanzaba sobre él, escabulléndose este con una facilidad que me frustraba. Adopté a un gato para que se lo tragara, pero hasta el felino desistió. ¡Qué rabia este gorrión que no alza el vuelo lo más lejos posible! Pero ¿y si cabe la posibilidad de que esta ave sea como yo?

Desde entonces, pudiendo ambos volar, preferimos pasar tardes enteras en la mecedora.

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domingo, 26 de agosto de 2018

LuzdeLuna

dibujo DIANA TOLEDANO
CREYENDO que la luz de la luna puede ser atrapada, Lidia colocó un frasco en el jardín. Al no ver resultados, lo llevó al colegio y explicó a su única amiga sus intenciones. La compañera rió tan fuerte que pronto otros se sumaron y todo el curso se burlaba de Lidia. Esa tarde tiró el frasco a la basura. Los días continuaron indiferentes y grises. Hasta que, una mañana, el compañero que le gustaba empezó a llamarla dulcemente “LuzdeLuna”. ¡No lo podía creer! Esto la convenció de que no hay imposibles, y volvió a poner un frasco en el jardín.

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jueves, 23 de agosto de 2018

Ha llegado carta (4)

Amado:

He llorado mucho, pero tranquilo: lloro de felicidad al saber que viví la vida que quise. Perdona que mi enfermedad me haya hecho ausentarme de ti este último tiempo. Pero es bueno, creo yo, que te vayas acostumbrando a mi ausencia. No creas que te aparto porque ya no te amo. Te aparto, para que no olvides que después de mí, la vida, generosa, continúa en otras cosas que también amas; en tu trabajo, en tus amigos, en tus paseos por el campo. Vive intensamente. Vive para que permanezca latiendo tu corazón. Vive, pues en tu corazón yo seguiré viva.

Amada:

Ciertamente soy un agradecido del trabajo, los amigos y los paseos por el campo. Pero soy feliz no porque haga estas cosas: es porque puedo hacerlas sabiendo que estás conmigo y que al final del día tengo tu cabecita sobre mi pecho. Y amo tus canas tanto como todavía amo en mi memoria tu pelo negro. Envejecen nuestros cuerpos, mas yo te amo renovadamente, siempre, por primera vez. Y si de joven deseaba tenerte, ahora, de viejo, deseo retenerte. Pero como es imposible, y ya que por cincuenta años ha sido mutua nuestra vida, que sea también mutua nuestra muerte.

viernes, 10 de agosto de 2018

Ha llegado carta (3)

Querido Fernando:

Vivir te regala algo hermoso: experiencia. Y con ella, la sabiduría para distinguir lo que te conviene de lo que no. Soy una mujer segura de lo que quiere. Sin embargo cuando te rechacé, cuando te preferí como amigo, poco entendía a mi corazón. Por ese entonces me enamoraban los “tipos malos” y no porque me gustara el drama… O quizás sí y creía que mi amor los transformaría. 

Tu dulzura, tus halagos, esa preocupación por mi bienestar, me levantaba el ego pero no me bajaba los calzones. Tarde vine a entender lo que perdí. Hoy te amo.

Querida amiga:

Gracias, pero tengo dignidad. No pretendas confundirme: secretamente preferirás a los cabrones. Es la clase de macho que te calienta y está bien, porque el amor es también pasión. Pero vas quedándote sola, los cabrones indomables no te pescan, entonces recurres al ingenuo que asumes todavía espera por ti. Me ves un hombre tan bueno que te resulto alguien débil, sin carácter y esto te da (y te dará) pie para rechazarme y recuperarme cuando quieras. 

Tranquila: no estabas obligada a amarme en ese tiempo. Por eso yo tampoco me siento mal diciéndote que ya no te amo.

viernes, 3 de agosto de 2018

Movimiento

-TODO evoluciona. No es mística, es un hecho científico: es la ley de la conservación de la materia. Lo que pasa es que cuando te vuelves consciente de ello te sorprendes, pero nunca dejas de transformarte. Cambian las estrellas y las flores. Envejeces, te rejuvenece una pasión. Lo que te encanta te desencanta después. Te contradices. Nunca eres la misma.
-Pero papá, me pide lo imposible. Yo no soy creyente.
-Ahora, ¿pero luego? Anda y consuela a tu amiga. Dile que su papá no murió para siempre. Puede que sea la respuesta que te gustaría escuchar a ti mañana. Anda.

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jueves, 2 de agosto de 2018

¿Quién fue?

UNA mano tapó su boca. La mujer apenas pudo reaccionar. Quiso girarse pero el hombre se lo impidió. La otra mano levantó su falda, corrió su ropa interior y de pie la penetró por atrás. La mujer se dejó embestir. Fue un encuentro violento, rápido, silencioso. Al acabar, él desapareció y ella siguió en su quehacer. Primera vez que tenía sexo en la cocina.

Sin embargo ¿quién fue? Ese fin de semana los visitó el amigo de su esposo.

Encontró la respuesta quedándose un domingo de madrugada en la cocina, también de espalda, esperando a quien sea que se aparezca.

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martes, 24 de julio de 2018

La anticasa

LLAMÉ repetidamente a mi hijo a almorzar. Cuando apareció, le dije: “Tus duchas están cada vez más largas”. La casa crujió y una voz, omnipresente, exclamó: “Claramente se masturbaba en el baño”. “Mamá, ¿ese fue Dios?”, preguntó mi hijo. Y arrancó a la calle, enloquecido. Ayer pedí a mi esposo un préstamo de diez mil pesos. “Se me acabó todo el aguinaldo”, respondió. “Mentira. Se esconde la plata dentro del zapato”, dijo la misma voz ubicua. ¡Por suerte hoy nadie me preguntó si fui yo quien tapó de mierda el inodoro!

Las paredes de esta casa no saben guardar secretos.

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sábado, 21 de julio de 2018

Ha llegado carta (2)

El vecino

Cati, dejo esta nota en tu puerta porque la vergüenza no me permite enfrentarte. Soy Arturo, tu vecino del quinto piso, y ya qué más da. Tu perro no se perdió: yo lo secuestré. Lo hice porque pensé que ibas a pedir rescate por él. No te confundas: no quiero tu plata. Quiero (o quería, mejor dicho), otra cosa: ser tu héroe. Aparecer con tu perro en brazos y que a cambio me concedas una cita. Esa sería mi recompensa. Lo tenía todo planeado. Pero como ha pasado tiempo, asumo que no te importa. Ven por tu perro cuando quieras.

La vecina

¿Héroe? Idiota. Al contrario, te denunciaré por psicópata. ¿Y tú jurabas que me terminaría enamorando de ti? No hay psiquiátrico en el mundo para tipos con tu desequilibrio. Eres un peligro para la sociedad. ¡Te quiero lo más lejos posible de todas! Mira que venir a secuestrar a mi perro para tener la excusa de acercarte a mi... No solo eres psicópata si no que también tienes una baja autoestima tremenda. Ya te detesto y sin siquiera conocerte. Eres mi ángel guardián. Gracias por todo. El animalito fue un regalo de mi ex. Quédatelo, ¿sí puedes? Favor que me haces.

jueves, 19 de julio de 2018

Solo

ES RARO detenerse a leer el etiquetado de un shampoo. Más todavía si lo hacemos con los ojos del corazón. Hay que tocar fondo para encontrar ahí la iluminación y la promesa de un porvenir glorioso. “Cuando el alumno está preparado, aparece el maestro”. ¡Quién pensaría que mi maestro sería un shampoo! Más que maestro; un terapeuta, un chamán que ofrece una reparación profunda, un cuidado desde la raíz, un brillo extremo. Todo lo que anhelo para mi alma, concentrado en la sencillez de un envase. En la aparente sencillez. Digan lo que digan, he aquí mi nuevo mejor amigo.

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sábado, 14 de julio de 2018

Realmente feliz

A UN AMIGO con depresión, le escribí un microrrelato. Lo guardé en un sobre y al reverso puse “Léelo cuando estés realmente feliz”. Con la curiosidad a tope, lentamente mi amigo se obligó a experimentar momentos que lo acercaran a la felicidad. Escaló un cerro, se bañó en el mar desnudo y hasta venció otro miedo: se lanzó en parapente. Luego al teléfono me dijo: “Te prometo Julio que en pleno vuelo, abrí el sobre y leí tu microrrelato: ¡pocas veces me reí tanto en la vida!”.

¿Quieres saber qué dice el microrrelato?

No dice nada. Está todo en blanco.

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viernes, 6 de julio de 2018

Ha llegado carta

La alumna

Disculpa hacerte llegar esta nota en ves de hablarte en persona. Soy timida entregando el corazón, por que cuando lo hago lo termino recogiendo del suelo. Pero tú eres taaan distinto. Tú manera de actuar, de enfrentar los desafíos. Por ejemplo hubieron momentos de la clase donde todas, si TODAS! quedamos idiotizadas cuando recitabas de memoria poemas de sabines. Y yo más. Valla a saber por qué. Este a sido el Marzo más feliz y todo gracias a tú llegada al colegio y mi vida. ¿De dónde vienes?. ¿Quién eres?. Gustándote la poesía supongo que eres un hombre romántico, verdad?.

El profesor

Antes de responderte, ese ves pertenece al verbo mirar. Tímida, esdrújula. Por que va junto pues explica una causa. Tú manera: los pronombres posesivos son sin tilde. ¡¿Hubieron?! ¡Por favor, ¿me quieres matar?! Si TODAS!: es “sí” (tilde) de afirmación, luego debe ir coma y abrir signo de exclamación. Sabines, mayúscula. La única valla es la que delimita territorios. Este a sido: es “ha”, del verbo haber. Los meses van en minúscula. Después del signo de interrogación o exclamación, no hay que poner punto. Verdad?: abre signo de interrogación.

Ahora bien, atendiendo tu pregunta; sí, soy de lo más romántico.

domingo, 1 de julio de 2018

Tropezar

LLEGÓ a casa y se echó a llorar. Y cuando digo “echó a llorar” es literal: se acostó de cara al suelo y se vació hasta dormirse. Lo despertó la mamá pero no, no quiso incorporarse. Entonces ella, que entiende más de emociones que de razones, se propuso cuidarlo. Lo alimentaba, aseaba, lo consentía. Y el tipo ahí, tendido, como en una escena del crimen. Familiares y amigos lo visitaban, buscaban descifrar su comportamiento. Pero ni ante psicólogos ni sacerdotes se confesó.

-Hijo, por favor, te lo suplico. ¿Por qué no te levantas?
-Porque tengo miedo de volver a caerme.

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sábado, 30 de junio de 2018

Favor x favor

AÑOS atrás, tuve de amiga a una abuelita solitaria, amante de sus plantas. La conocí cuando les conversaba en el jardín. “Pronto me iré -me dijo esa vez- y no sé quién se hará cargo de ellas”. Me rompió el corazón. Inmediatamente entablé una amistad y la visité cada fin de semana. Y regué y podé sus plantas. Y todavía más; compré fertilizantes, abonos y tierra de hoja. Quise inspirarle confianza para que me las heredara. Un día, aproximándose su partida, me dijo: “Hija, puedes llevarte cualquier planta menos las de marihuana”.

O sea, el romero.

Me cagó la vieja.

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jueves, 21 de junio de 2018

Doble vida invernal

EL ANOCHECER trae nubes y pájaros que anuncian la lluvia. Sonriendo, cierra la ventana y vuelve a sus labores. Ya ayudó a su hijo con la tarea, se esmeró por preparar una rica cena y revisó con su marido cómo se dividirán los pagos del gas, la luz y el agua. Ahora cose un pantalón mientras espera, pacientemente, que todos duerman. Es tan mamá ella, es tan adulta. Se preocupará todo el invierno porque nunca nadie se resfríe en casa, y sin embargo cuando llueva saldrá, en secreto, a pasear y a saltar sobre los charcos como cuando era niña.

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