29/9/16

El perro

El perro empezó a gemir y a llorar, sobre todo por las noches, que rasguña la puerta como intentando salir. Mi esposa me dijo que este animalito ve fantasmas, y me habló de cuestiones relacionadas con un sexto, séptimo y hasta octavo sentido, y que todo eso lo tiene nervioso. Tanto así que el perro ya ni come, por más que lo incitamos. Solo le da por ladrar y ladrarnos hasta que, rendido por el cansancio, se echa a dormir. Le dije a mi esposa que de haber sabido el problema que nos daría, también lo hubiera matado a él. 

28/9/16

Palabras como puños

Cierta noche, alertado por ladridos, gritos y el llanto del bebé, un curioso se acercó a la casa y se asomó por la puerta que estaba a medio cerrar. “¡¿Qué le pasó, vecina?!”, preguntó el hombre al ver a la mujer con los labios partidos y el ojo hinchado. “Vecino -dijo el marido- le juro que no le he pegado. Nunca lo he hecho. Así que no sé de dónde le vienen esas marcas y heridas. De seguro se las hace ella misma, para perjudicarme. Es una mentirosa”. Y de la nariz de la mujer salta un chorro de sangre. 

25/9/16

Ha llegado carta

Ayer fui a tu casa y no estabas. Sí, ya sé que no debí hacerlo, que me lo prohibiste, pero ¡ay! no puedo vivir así, sin apenas verte, sin saber de ti. La desesperación de sentirte lejos me consume.

Sabes que haré cualquier cosa que me pidas. Por favor, ¡escríbeme!

K.
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Estimado/a K. 

No le conozco, sin embargo, intuyo que su carta va dirigida a la antigua dueña de esta casa, de la cual también estoy enamorado. Y también me pesa su ausencia. Le propongo que quien la encuentre primero, se la quede. Sin importar si es enamorándola o forzándola.

Iniciativa de El bic naranja

Cambio de planes

Crucé donde no debía y me atropellaron. El impacto fue torpe y débil, pero lo suficiente para reventar la botella de vino que escondía entre mi ropa, empapándome de alcohol. “No puedo volver a mi casa así -le dije al conductor-. Atropélleme otra vez, pero ahora asegúrese de romperme un hueso”. Me miró desorientado. “Tranquilo, solo déjeme una herida grave para que mi familia se olvide o pase por alto el hecho de que volví a tomar”. El hombre se echó temblando hacía atrás y se fue. Yo me quedé acostado en el suelo a la espera del próximo vehículo.

20/9/16

La caja

Mi papá se empeñó en asegurarme que, dentro de una caja, él guardaba cosas fantásticas. Y siendo yo niño, me lo terminé creyendo. “Los colores del arcoíris”, “el canto de los grillos”, “la estela de una estrella fugaz”. Pero como me tenía prohibido abrir la caja hasta el día que decidiera regalármela, mi interés, rápidamente, se fue apagando, por mucho que me dijera que adentro se desarrollaban guerras, conspiraciones o festivales. Convencido de su locura, de hecho una vez hasta lo hice callar, y fui a su dormitorio, y saqué la caja, y la abrí frente a él: habían libros.

Iniciativa de El bic naranja

16/9/16

En toda familia hay un tabú

Ordenar y limpiar el patio en familia, fue de ensueño. Para otros será salir de vacaciones, pero para ellos, esta muestra de cotidianidad, les significó una paz gratificante. Un borrón y cuenta nueva necesario. Años que no se unían para nada; años tóxicos, conflictivos, de resentimientos, los cuales se vieron reflejados cuando, entre la basura, apareció el cuerpo de una mascota que habían dado por perdida. Estaba en una caja, tapada en cal. Uno de ellos la había matado, pero nadie se atrevió a preguntar quién ni por qué. Como dije, antes eran muy vengativos.

Esa tarde almorzaron en silencio.

11/9/16

La gracia

-Padre, se lo suplico, absuélvame, no me haga volver mañana. Tiene que darme su perdón. Libéreme. Quiero descansar.
-No.
-He venido por tres años a confesar mi pecado. Soy puntual, rezo, hago penitencias.
-No es suficiente. 
-¡¿Y qué más quiere?! ¿No le aburre esta historia?
-No. Cada vez que me la cuentas es como la primera vez.
-Mire, lo que le hice a su hermana fue en un arrebato irracional, me enceguecí, me equivoqué. Pero usted me hace daño a propósito. Usted es diabólico. Usted no es un hombre de Dios.
-No me importa.
-¿De qué me sirvió suicidarme entonces?

Iniciativa de El bic naranja

6/9/16

La perrita

Atropellé a una perrita. Nada grave, aunque igual la llevé a la veterinaria. Aquí viene lo grave: me flechó apenas nos saludamos. Para mi suerte, me pidió que la siguiera trayendo, para ver cómo evolucionaba. Y asistí puntualmente, sonriente, perfumado, durante días. Naturalmente la perrita fue mejorando, hasta que ya no necesitó más atenciones médicas. Pero no. Ayer la golpeé con un palo, encontrando así la excusa para volver donde mi veterinaria. Qué le voy hacer: la amo. Y sospecho que el sentimiento es mutuo, porque la perrita hoy se puso a vomitar y prometo que yo no la envenené. 

28/8/16

¡No-feliz cumpleaños!

-Imposible. En mi cédula de identidad sale “fecha de nacimiento: 1995”.
-Es mentira. Trabajo en el registro civil, recuerda, puedo manipular datos. 
-Pero no me veo tan viejo.
-Agradéceselo a la buena genética. 
-¿Y me lo dice justo en mi cumpleaños? ¡Pensé que cumplía 21!
-Disculpa, mi idea era tenerte a mi lado, en casa, por hartos años, pero veo que ser tan sobreprotectora te afectó. Estás todo el día echado sin hacer nada, creyendo que tienes todo el tiempo del mundo por delante. 
-¿Y no es así?
-No, hijo. Enfréntalo, tienes 31. Levántate y haz algo con tu vida.

27/8/16

Se ofrece trabajo (2)

Debes tener una experiencia mínima de 31 años. Debes contar con título universitario, un doctorado y un doctorado honoris causa. Tienes que haber salvado a alguna empresa de la quiebra. Debes demostrar tu optimismo y flexibilidad ejerciendo labores ajenas a tu cargo, como celebrar los chistes de tus superiores. Tienes que entregarnos 25 de las 24 horas del día. Se valorará tu eficiencia, proactividad, y que aportes con ideas mejores a las de tu jefe, aunque no tengas incentivos y recibas un sueldo 579 veces menor al de él. ¡Si sabes volar o descubriste la cura contra el cáncer, mejor!

Relacionado, Se ofrece trabajo

24/8/16

La fuerza de la costumbre

Por las mañanas, lo de siempre: se viste con desgano, no se afeita, apenas desayuna. Eso sí, fuma mucho. Y piensa todavía más. Luego se seca las lágrimas. Es hora de partir al trabajo. Apaga el cigarro en la mesa, entre un montón de cosas sucias y malolientes. Y antes de cerrar la puerta tras de sí, nunca olvida despedirse de su esposa, la que le responde desde algún rincón de la casa: "Chao amor, nos vemos a la noche".

Ahora puede enfrentar el día con ánimo, asumiendo que esa voz que ama escuchar, no es parte de su imaginación.

20/8/16

Asteroideas

“Así se debe sentir flotar por el Espacio”, dice mi amigo cada vez que cuenta la misma anécdota. Ahora es un experimentado pescador, pero en sus inicios una vez cayó de un barco, y mientras descendía tragado por el fondo abisal, vio cómo las estrellas de mar, hacia la superficie, se encendían tal como los astros en el cielo. Desde entonces supone que el océano es otra forma de infinito, con sus propios misterios impenetrables. “No conocemos las profundidades de la Tierra, ni las del universo”. Y a veces, cuando estornuda o tose, sigue, todavía, expulsando litros de agua salada. 

17/8/16

Carta desde el futuro: cambio climático (3)

Unos pájaros tocaron a mi puerta. "¿Sabe en qué estación del año estamos?". “En invierno”, les respondí. Las aves entre sí empezaron a murmurar. “Ah, entiendo la confusión -interrumpí-. Es que el horario de verano empezó antes, pero en la práctica seguimos en invierno”. “Bueno, no nos queda más que devolvernos al norte”. “No, no lo hagan -les advertí-. Esperen la llegada del verano conmigo. Ya no hace frío, y hace semanas que no llueve”. Las hice pasar y les ofrecí galletitas.

Me siento culpable. Qué va ser nuestro horario el que las tiene desorientadas. Es por el cambio climático.

12/8/16

Se ofrece trabajo

Importante planeta, único con vida en el universo, busca a un Dios (o Diosa) que se haga cargo de la administración racional y emocional de sus habitantes. Su función principal será impartir justicia divina, pero siempre con misericordia, para que no resulte ser una maldición totalitaria del tipo Kim Jong-un o Bashar Al-Assad. (Que no se deje convencer por estatus o desquiciados que le ofrezcan sacrificios). Se valorará que el candidato tenga conocimiento avanzado en matemáticas, y dotes de funambulista. Si le gusta la poesía, mucho mejor, para que de vez en cuando nos regale un arcoíris solo porque sí.

7/8/16

El chantaje

El mago oficiaba su última presentación y buscaba retirarse en gloria y majestad. Es por eso que cuando, en un auditorio lleno, no logró sacar el conejo del sombrero (y aterrado de verse ante un error) en vez de rendirse, ahondó más la mano hasta que, finalmente, cayó adentro como atraído por una fuerza.

Solo el tiempo les demostró a todos que este no era un truco de magia más.

Ahora el sombrero descansa en la propia casa del artista, donde dicen que se ha visto al mago, ciertas noches, solo y apurado, cargando bolsas con zanahoria hacia su interior.

4/8/16

La reina

En el momento en que Sofía despierta, observa cómo una de sus muñecas, la más vieja de todas y que reposaba junto a otras más coloridas, cuidadas y bellas, empuja a otra y la hace caer del mueble. El grito de la niña remeció la casa. Y mientras esperaba que fueran en su auxilio, la muñeca se lleva el dedo índice a la boca indicándole, ordenándole a que se calle. “¿Qué pasa, amor?”, le pregunta la madre bajo el umbral de la puerta. “Nada. Tuve una pesadilla”.  Una vez que la mujer se va, la muñeca continúa empujando al resto.

2/8/16

El secreto de Alada

En medio de la discusión de los papás, la hija pidió permiso para ir al baño, y en el camino aprovechó para escapar del restaurante. Tarde se dieron cuenta de su ausencia, por lo que rápido se movilizaron para buscarla. Y solo horas después, ya anocheciendo, uno de ellos la divisó a lo lejos y la llamó: “¡Alada!”. Al percatarse, la pequeña se acercó a un vendedor de globos, sacó uno, y se elevó hasta perderse entre las azoteas de los edificios.

Si los papás pelearan menos y compartieran más tiempo con ella, sabrían que la niña puede hacer eso.

29/7/16

Metafórica y literalmente

La mujer lo interrumpió: "Roberto, sé que te lo he dicho mil veces, pero vale la pena recordártelo:  yo ya no te amo... Aunque igualmente me voy a volver acostar contigo". El hombre se aflojó la corbata, se levantó del sofá y se fue, en silencio, al dormitorio. Ella se tomó rápidamente lo que le quedaba de vino. Luego se llevó las manos al cuello y, en un movimiento brusco pero indoloro, se sacó la cabeza.

Fue así que mientras su cuerpo tenía sexo con su ex, su cabeza, sobre la mesa del comedor, pensaba en un compañero de trabajo.

Iniciativa de El bic naranja

22/7/16

Viernes por la tarde

Se encontraron de casualidad en el metro. Él iba apurado a alguna parte, y ella venía cansada de algún lugar. Aun así se dieron el tiempo para saludarse. Años que no se veían, y tenían muchas cosas por decirse: proyectos, viajes, trabajos, en fin; lo necesario para ponerse al día. Nada muy personal. Caminaron a paso lento hasta la salida de la estación. Y frente a la escalera donde cada uno tomaría direcciones opuestas, y antes de despedirse, él le preguntó ¿tú todavía me amas? No, le respondió ella. Y de su boca, en ese momento, salió volando una mariposa. 

19/7/16

Razones para desvariar

Tomé tanto, que finalmente una noche me quedé ebrio para siempre. En un perpetuo estado de sopor, risueño y somnoliento. Y déjenme decirles; ahora soy feliz. Siento que conseguí mi objetivo y me veo en la cúspide de la realización humana. De pronto todo tiene sentido, y si no, qué más da: borracho como estoy, me importa un carajo. Por fin le declaré mi amor a un par de mujeres imposibles, me creo poeta y todavía mejor cantante. Ah, y también bailarín. Y se los voy a demostrar. Pero ténganme paciencia, que llevo años intentando pararme de esta maldita silla.   

16/7/16

El corazón

En una esquina abandonada me encontré un corazón. Cuando me acerqué para levantarlo, otra mano se posó sobre él: una de mujer. Ella me aseguró que lo había visto primero. Yo en cambio no le di explicaciones y concentré mis energías en arrebatárselo. De ahí en más gritos y patadas se sucedieron entre ambos. Y el corazón latiendo entre nuestros dedos. Finalmente lo solté. Con el impulso la mujer cayó de espaldas, pero se levantó rápido y se alejó llorando. Preferí que ganara porque tenía razón: ella lo había visto primero. Además de seguro se sentía más sola que yo.

3/7/16

Son los duendes

Entran a hurtadillas o echándonos conjuros para hacernos dormir. No sé. La cosa es que ni cuenta nos damos y desaparecen llaves, libros y documentos. En mi caso, se han empeñado en robarse tus cartas, fotografías y  regalos. No hay rastro de ti en esta casa, y lentamente, tampoco en mi corazón: es que últimamente les ha dado por llevarse también mis recuerdos contigo.

Son los duendes. Es lógico.

Tú dices que las cosas se pierden solo porque sí. Que el amor, que lo vivido se pierde solo porque sí. Eso yo no me lo creo. No es tan fácil. 

1/7/16

Miedo, terror atávico

Cada noche, cuando apago la luz del dormitorio, distingo una figura humana, de pie, junto a la puerta. Es una sombra más oscura que la propia oscuridad. Como soy escéptico, en vez de hablarlo con un espiritista o sacerdote, se lo comenté a un psiquiatra.
"¡Por fin! -gritó-. Pensé que era el único. Yo también la veo". Apagó la luz de la oficina y en una esquina, una sombra. "Estas apariciones nos van a terminar volviendo locos -me dijo-. ¿Qué le parece si se queda conmigo y nos hacemos compañía con la luz prendida para siempre?".

Acepté más que encantado.

28/6/16

La plaza

Pasó años alimentando palomas en la plaza, tanto así, que las aves se acostumbraron a su compañía y lo seguían, incluso, hasta la casa, cuando el jubilado regresaba a media tarde. Ida y vuelta, cada día, una bandada surcaba los cielos tras la huella del hombre. Pero el tiempo fue mermando al viejo, restándole fuerzas y multiplicándole lágrimas, y ya no era capaz ni de cruzar el jardín. Solo una mañana no sintió pena y fue cuando, tras meses de ausencia, las palomas vinieron por él, lo alzaron por las nubes, y lo llevaron al único destino que les pertenece.

18/6/16

Nueva rutina

Cada noche mi papá vuelve sonriente. Nos saluda, enciende la pipa y se sienta frente al televisor. Desde el accidente laboral, que su rutina se ha vuelto más apacible. Ya no se irrita por pequeñeces, se lo toma todo con humor. A tal punto, que le da por reírse bien fuerte viendo series cómicas. Y esto es un problema, y no porque no nos guste (de hecho lo queremos más ahora a como era antes), sino porque no nos deja dormir. Es entonces cuando alguien se acerca y le recuerda que está muerto y que ya es hora de irse.

15/6/16

“Nosotros lo llamamos”

-¿Dónde estoy, qué hago aquí?
-¿No se acuerda de mí?... ¡Qué se va acordar! Yo soy uno más de todos esos candidatos que olvida.
-Por favor suélteme.
-Me prometieron que me iban a llamar... Y sigo esperando... ¡¿Tengo o no tengo el trabajo, viejo de mierda maleducado?!
-Joven…
-Tome -le pasa un ladrillo- llámeme y diga que estoy contratado.
-¿Qué...?
-¡Dígame que reúno todos los requisitos, y que el puesto es mío!
-Aló.
-Hola.
-El puesto es suyo.
-¡Hijo de puta! -lo patea- ¡No me lo creo! ¡Dígalo con convicción!
-¡El puesto es suyo! ¡Suyo!
-¿Pues sabe qué? ¡Lo rechazo!

4/6/16

El lector, como siempre, tiene la última palabra

El inútil de la familia, una vez más (antes le robaba), logró sacarle dinero a la mamá para ir a drogarse. Tiene aprendido su papel de enemigo: grita, amenaza, golpea muebles, sabe que infunde miedo y tiene la victoria asegurada. No hay cómo convencerlo de que busque aspiraciones significativas para su vida, que trabaje, que le tome aprecio y cariño a otras cosas. Y así, enceguecido, sale de casa.

¿Qué hacemos con él? Ahora va camino donde un narcotraficante. Por mí que lo atropellen. Pero ese soy yo. Mi trabajo termina aquí. El lector, como siempre, tiene la última palabra.

2/6/16

El tren

El niño salió de madrugada en busca del tren que, durante noches, lo mantuvo con insomnio: no sabía si esos bocinazos que irrumpían a la distancia, esos que hacían aullar a los perros, correspondían a un tren real o a uno fantasma. Y como a él le encantaban los misterios (incluso se los inventaba), resolver esta duda lo motivaba lo suficiente para enfrentar cualquier peligro. No avisó ni dejó una nota indicando a dónde iba, pues supuso que estaría en casa antes del amanecer. Sin embargo no, el niño no volvió más. Pero por lo menos pudo resolver su duda.

29/5/16

Con alcohol

¿Cómo se sobrevive al fracaso? Pues Antonio, con alcohol: la anestesia del corazón por excelencia. Del corazón de Antonio, y de millones: como su mamá, por ejemplo. Sospechaba que su hijo se encerraba a beber en el dormitorio, pero comprobarlo, la desmoronó. ¿Cómo sobrevive ella al fracaso de tener un hijo alcohólico? Con alcohol. Se encierran juntos a beber en casa ¿Qué hizo el papá cuando los descubrió? Lo asumió como un fracaso. ¿Y cómo lo sobrevive? Con alcohol. Se encierran todos a beber en familia. Lo hacen por separado, y nadie sabe la causa de la adicción del otro.

22/5/16

Amor eterno (más allá de la extinción)

Le tomó tiempo llegar hasta donde nos encontrábamos con mi compañero, quienes cuidábamos de depredadores a los pingüinos recientemente masacrados. El animal se detuvo un momento frente al espectáculo. Luego se abrió paso entre los cuerpos, dando graznidos, hasta que paró ante un cadáver en particular. Solo ahí calló. Como es nuestro deber, nos acercamos y alzamos los garrotes. El pingüino nos miró y, sin intentar escapar, agachó la cabeza... No pudimos. Igualmente morirá de pena, le dije a mi compañero. Él cayó de rodillas y lloró. Yo también. Era la primera vez que mirábamos, verdaderamente, uno a los ojos.

18/5/16

De una puta vez

No respetó la orden de alejamiento, y recorrería el mundo hasta dar con su ex. Tampoco tuvo que buscar tanto: la encontró donde la abuela. Martillo en mano, las intimidó fácilmente. A la viejita le bastó empujarla para romperle la cadera. Mientras la otra, con el pavor de siempre, se encerraba a rezar en el baño. Y rezó. Rezó. Rezó hasta qué, finalmente, aparecieron los ángeles. También hadas y unicornios, y Superman y Iron Man. Todos bloqueándole el paso al agresor.

Es el microrrelato más inverosímil, el peor, pero no importa mientras la víctima se salve de una puta vez.