miércoles, 12 de febrero de 2020

Cuando se junta el hambre y las ganas de comer

Camilito, con seis años, toca el hombro de Gabriela, una amiga de la mamá. Ella voltea. Tartamudeando, le dice que es la mujer más linda del mundo y le pregunta si quisiera casarse con él. La aludida, con ternura, lo abraza.

Pasan 18 años. Se sucedieron otras ilusiones y decepciones. Y, también en un día de San Valentín, Camilo y Gabriela coinciden en una fiesta. Conversan. Unas copas después la mujer confiesa, riéndose, que él ha sido el único que le ha propuesto matrimonio.

-¿Y sigo pareciéndote la mujer más linda del mundo?
-Para mí, sí.

Esa misma noche culearon.

sábado, 8 de febrero de 2020

Glosolalia, xenoglosia, mierdalia

“Tómeselo una vez cada ocho horas y verá que mejora”, dijo el doctor mientras anotaba algo en la receta. No quise preguntar qué. Asumí que algún farmacéutico adivinaría. Y visité cada farmacia sin que nadie pudiera explicarme tales jeroglíficos. Esa lengua muerta. Ese idioma extraterrestre. Consulté a lingüistas, políglotas, criptógrafos, incluso místicos de ciencias ocultas. Me dijeron que era sánscrito y viajé a la India. “Cuidado con conjurar a algún demonio”, me advirtieron, y entrevisté a quien lleva décadas estudiando el Manuscrito Voynich: tampoco supo.

Volví donde el doctor. “¡¿Qué conchadesumadre escribió aquí?!”. “Oye, si está claro -me respondió-: PA-RA-CE-TA-MOL”.

domingo, 2 de febrero de 2020

Crecer de golpe


¿A qué edad los niños dejan de ser adorables?

Gustavito tiene 12 años, y desde hace dos que va por la vida robándole a gente por la calle. Luego huye y no para hasta esconderse en un bosque cercano a esperar que anochezca.
Cierta vez (la última), entre el arbolado, volcó el interior de un bolso, recién despojado, de una abuela. Al suelo cayeron medicamentos, recetas, nada de plata, y un pequeño espejo. Cuando se inclinó para recogerlo, se horrorizó al ver el reflejo de un hombre llamado Gustavo; un ladrón de trayectoria, imponente, de mirada muy fría o muerta.

Imagen © Fuente

viernes, 24 de enero de 2020

La tonta (3)

De lejos se distinguían (y mejor todavía a esas horas de la noche). El tipo era escandaloso: “¡¿Por qué ya no me amas?! ¡No conozco otra vida sin ti! ¡Démonos una oportunidad!”. Gritaba, la zamarreaba. Ella en cambio, cabeza abajo, se mostraba inalterable. Me acerqué al llorón y dije: “Amigo, ¿usted cree que es la manera correcta para que su pareja lo vuelva amar?”. “¡Claro que no la es! -interrumpió ella-. ¡Le he dicho mil veces “pégame” pero pégame fuerte, maricón!”. El hombre le da una cachetada. La mujer responde: “¿Viste que era fácil?”.

Se fueron tomados de la mano.

jueves, 23 de enero de 2020

Lo mismo pero al revés

A pesar de la orden de alejamiento, Daniel volvía. Campaba a sus anchas. Siendo victimario, se victimizaba cuando intentaban echarlo. Pataleaba, amenazaba. Y si se iba, volvía. Otra vez. Como un tarado, un obseso, como un tumor que crece mientras se extirpa.

Ciertamente pudo pagar con cárcel sus múltiples desacatos pero el juez, que ante todo tiene un inmenso corazón de abuelita, prefirió modificar la sentencia: ya que tanto le gustaba, le permitió a Daniel vivir en esa casa. Eso sí, imposibilitado de dar un paso afuera sin importar qué. Vivir hasta morir en ella. Condenado. Y para siempre solo.

sábado, 18 de enero de 2020

Derechamente

El doctor no lo creía. Yo menos. Pero ahí estaban los resultados: mi mano, tras el accidente, no solo mejoró en su totalidad, sino que también lo hizo antes de lo previsto. Está tan sana mi mano derecha ahora, que desde el día que me retiraron el yeso ella sola, como poseída, únicamente rescata del refrigerador frutas y verduras cuando me entran ganas por comer. Me tira el vaso lejos cuando sabe que voy a tomar cerveza. Y le pega a la izquierda para que no se entrometa.

Sí, está tan sana que ya nunca más te escribiré, cariño mío.

sábado, 11 de enero de 2020

Cuando ya no sabes cómo sacártelo de encima

“Parece que entraron a robar. Voy a ver qué pasa. Quédate aquí”. El hombre baja. A mitad de escalera se detiene. Entre sombras, una más oscura merodea. Ella también se asoma. El marido con una linterna alumbra al intruso. “¡Ándate o llamo a carabineros!”. El aludido voltea. Se congela. “¡Mira -dice la esposa- tiene cara de violador! ¡Me va a violar, defiéndeme, Jorge! ¡Y fíjate, se lleva tu notebook! ¡Atácalo! ¡Muévete!”. El ladrón deposita lo que iba a robar en el suelo, abre la puerta y corre. La mujer lo sigue y grita: “¡Vuelve, mi marido te miró feo! ¡¡¡Mátalooo!!!”.

martes, 7 de enero de 2020

Única y diferente (usted tampoco)

-Amiga, perdí la apuesta. Cuéntame, cómo te fue.
-¡Hola! Sí, pésimo. Llegó cuarenta minutos tarde. Y ni disculpas me pidió. Después visitó a un tipo porque le debía plata, o algo así, no sé, pero me hizo sentir súper incómoda. No fuimos a comer a ninguna parte. No andaba con hambre, dijo. Y fue grosero en algunos comentarios, en muchos. ¡Por si fuera poco me besó sin avisarme! Definitivamente no quiero saber más de él. Es inmaduro, insensible, malo, todo lo contrario a lo que creo merecer.
-¿Ya te desahogaste?
-Sí
-¿Para cuándo le pediste una próxima cita?
-Para mañana.

lunes, 6 de enero de 2020

La cumbre de lo absurdo

Ciento cincuenta mil botellas de agua y 600 mil vasos. Todo de plástico. Así como otros cachivaches varios. Ochenta y tres pantallas LED. Entre folletos explicativos y revistas especializadas y libros para crear consciencia, 30.600. Novecientos focos de luz activos. Doscientos puntos distribuidos de puertos USB para cargar celulares, tablets y notebooks. Cuarenta cámaras de vigilancia. Cincuenta kilos de comida que sobrará. Otros tantos kilos de stands y pabellones de aluminio y madera que también irán a la basura. Y PVC y vidrio y servilletas y quizás cuánta cosa más, en esta reunión internacional sobre cómo mitigar el cambio climático.

domingo, 5 de enero de 2020

Ha llegado carta (5)

¿El amigo?

Oye, silenciosa, desnuda tus palabras. Ventílalas, aséalas. Prepara una fiesta de sonidos y estribillos. ¿Por qué callas? ¿Qué puñetazo o la sombra de qué dedo, qué grito reprimido te cierra la boca? ¿Qué te hice? Palabras más feas escupimos cada día: rencores, modas, tonteras. Tú ni con tu mudez me hablas. Pero habla por ti la risa de un niño y una llave que, ilusionada, sigue preguntando por tu puerta. A todas estas cosas yo les digo “tengan fe, paciencia”, mientras me desarmo y rearmo cada vez peor en la espera. No entiendo tu silencio. Abre ese ataúd y explícame.

¿La amiga?

Sobre mi silencio, polillas revolotean una luna atascada en mi garganta. Mi boca es una casa habitada por palabras nocturnas. Ni adentrando la mano hasta el ombligo podría extraer alguna luminosa, reconfortante. Solo mis pies han sabido expresar lo que deseo. Ellos avanzan a una velocidad bendita: mientras tú vienes atrás haciéndome preguntas, yo, adelante y en otro camino, llevo conmigo las respuestas que no compartiré con nadie. Perdida, olvidada, renovada, para que cuando aceche el pasado con sus cuchillos, no me deje convencer por su roce erótico antes de reabrir esa costra que también (aunque injustamente) lleva tu nombre.

Canción "She runs away" - Duncan Sheik

sábado, 28 de diciembre de 2019

Lapsus (3)

¿Herrar otro año? Esta voz no. Bosta de propósitos. Por muy nobles, se tornan impasibles. Este 2019 la gata rebasó el viso. Fui de falo en falo, exigiéndome ser falaz. ¿Resultado? Pisar con afición, nichos en velo. ¡Tonto y todo en vino! Esta no es viuda. Hablo en suero. En adelante, no más expectativas. Nido de nudo. La expectativa paraliza; es el miedo para tener medio. Por sobre eso, violaré. Y si debo comer coca, pues con mucho gasto, ¡sí soñar! Peso a poso iré moderando, dejando atrás la ira del señor, hasta que nada me vuelva a malir sal.

sábado, 14 de diciembre de 2019

En este sueño

La última noche que te quedaste en mi casa, no te quise despertar. Fui al trabajo y al volver seguías plácida, linda, a salvo.

Y vinieron días de mucho sigilo. Ya no veía tele, comía en el patio, caminaba descalzo, como un fantasma. Es que no te quería despertar. Y cuando lo intentabas, cuando te removías en la cama, rápidamente te susurraba cosas nocturnas al oído para convencerte de continuar durmiendo y te hablaba de lunas y amores secretos eternos. Pero de tanto repetirlo al final dejaste de creerme, creo.

Entonces abriste los ojos y el que despertó fui yo.

domingo, 8 de diciembre de 2019

El infierno según...

-Confiesa el pecado y te diré el castigo.
-Estrangulé a mi pareja. Ella constantemente quería dejarme. Pagué con pocos años de cárcel. Merezco que me quemen.
-¿Que te quememos? ¡Oye, no somos salvajes! Tranquilo, te voy a explicar cómo funciona todo. Siéntate aquí y mira esta tele. Cuéntame, qué ves.
-A ella y a mí persiguiendo un globo... Adivinando figuras en las nubes… Contando las estrellas… Espere, no recuerdo vivir estas cosas juntos. Últimamente solo peleábamos.
-Lo sé. Y ahí está tu castigo: mirar por siempre las imágenes de una existencia que pudiste haber llevado cuando estabas vivo pero desaprovechaste.

OTRA VERSIÓN

-Confiesa el pecado y te diré el castigo.
-Hundiéndome en la droga, la arrastré conmigo. Esa noche su corazón no soportó otra sobredosis de preocupación, de insomnio… Mi mamita… Sé que al otro lado me espera el fuego.
-¡Qué manía ustedes con eso! Ven, te invito, siéntate y mira esta tele. Cuéntame, qué ves.
-Me veo preparándole una torta… Ahora paseamos con un perro… La veo abrazarme y llorar de alegría… ¿Pero estas cosas las vivimos?
-No, no. Y ahí está tu castigo: mirar por siempre las imágenes de una existencia que pudiste haber llevado cuando estabas vivo pero desaprovechaste.

OTRA VERSIÓN

-Confiesa el pecado y te diré el castigo.
-Sinceramente, jamás le tuve rencor a nadie y a nadie hice un GRAN daño. Solo a mí: por eso me disparé. ¿Valdrá la pena hoy pasarme una eternidad en llamas? Tampoco fui TAN malo.  
-¿Crees que no hay nada peor que asarte? ¿Seguro? ¿De verdad? Entonces acércate; no, yo te acerco la silla, acomódate, mira al frente y cuéntame qué ves de ti.
-Aparezco queriéndome… Y ahí también… Y ahí... Yo nunca haría semejantes tonteras y sin embargo me gusta lo que veo. Pero ya la cagué, ¿cierto?
-Sí, ya la cagaste.

domingo, 24 de noviembre de 2019

Maratón

Me preguntaron cuándo fue la última vez que lloré viendo una película. "Nunca", respondí. "Quizás cuando niño, pero no me acuerdo". Creyeron que me hacía el macho. Para peor, les comenté que ni con las noticias me pasa: como mucho frunzo el ceño. Y eso que ahí la gente no recibe un sueldazo por interpretar calvarios ni coreografiar muertes ni otras desesperanzas y fatalidades. Creyeron que me hacía el indolente.

Sin embargo este domingo sí sentí pena viendo algo frente la pantalla. Fue después de apagarla cuando, sin más que hacer, me quedé pegado viendo mi reflejo. Sentí terror, también.

Canción "Vicarious" - Tool

lunes, 18 de noviembre de 2019

El buen hijo (2)

Son dos. Y ambos bien conocidos por los vecinos. Fíjate, entre más mala fama se hace uno, más se le santifica al otro. Y no es para tanto, tampoco. Digamos que el buen hijo no da problemas con los vicios, aunque no dije que no tuviera ninguno. Sí, se le ve regar el jardín, barrer la calle, se le ve pasear con la mamá; lo que no quita que robe de su pensión. Y nadie se lo creería, a fin de cuentas es “el buen hijo”, ¿no? Es que es muy fácil ser buen hijo: solo consiste en ser discreto.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

AntiCuentoDeHadas

Un mendigo hizo amistad con una aldeana. Ella le convidaba frutas cuando venía de comprar. Pronto las conversaciones y preocupaciones fueron en aumento, hasta que una noche de invierno lo invitó a dormir a su casa. Desde ahí afianzaron la relación y las almas se entramaron y los cuerpos.
Cuando ella le dijo, por vez primera, que lo amaba, el mendigo se despojó de sus harapos y dejó ver un atuendo de príncipe impecable: “Ahora que sé que me amas por lo que soy y no por lo que tengo, es que te hago mi princesa”.

La mujer lo echó.

martes, 29 de octubre de 2019

Cien preguntas a la hora de almuerzo (14)

(99) ¿En qué se parece un pájaro enjaulado a una bicicleta recostada a un libro cerrado a una mirilla en casa abandonada a una plaza vacía a una noche sin luna a un vaso boca abajo a un calcetín solitario a un control remoto sin pilas a un sexo bajo la sotana al dorso de una mano a una peluca en un maniquí a un plato de comida en una vitrina de restaurant a una promesa en campaña electoral un poema indescifrable a una aurora boreal en un planeta deshabitado a una aurora boreal en este planeta? (100) ¿Qué hay de postre?

lunes, 28 de octubre de 2019

Cien preguntas a la hora de almuerzo (13)

(94) ¿La mosca no logra salir por la ventana? ¿Cómo sabes que no usa lentes oscuros si nunca te detuviste a mirarla? ¿O será fotosensible? ¿O ciega? Ayúdale a encontrar su bastón, ¿puedes? (95) ¿Quién trenza en una sola cabellera pelirroja el amanecer y atardecer? (96) Si tuviéramos la cabeza del tamaño de la Vía Láctea ¿ahí sí cabrían nuestras preocupaciones, y no solo las vanas? (97) ¿Qué le contará de nosotros el sol al resto de estrellas? (98) ¿Existirá relación más toxica que el cuchicheo entre el insomnio y la madrugada? ¿O es pura tensión sexual que los mantiene incansable, tiernamente torpes e imaginativos?

viernes, 25 de octubre de 2019

Cien preguntas a la hora de almuerzo (12)

(89) Al final, ¿muere por exceso de todo o nada el corazón del colibrí? (90) ¿No te enloquece saber que no tendrás cómo maquillar ni arreglar ni adornar el esqueleto que te sobrevivirá por siglos? (91) Cuando está aburrido, ¿cuánto se paga a sí mismo el sicario para matar el tiempo? ¿Aplastará moscas, zancudos y arañas por amor al arte o esperará inquieta, pacientemente una orden? (92) ¿Será que en épocas oscuras se escribe con tinta invisible o con tinta todavía más oscura? (93) ¿Entonces es cierto que a veces la primavera necesita acumular 30 estaciones para hacer germinar una flor recóndita, como en Chile?

lunes, 14 de octubre de 2019

Cien preguntas a la hora de almuerzo (11)

(82) ¿Viste que era más fácil olvidarnos? Sin embargo, ¿cómo es que todavía puedo e insisto y seguiré recordando cosas que nunca vivimos? (83) ¿Quién pedalea dentro de las nubes? (84) ¿A qué velocidad baja de peso la ropa que dejamos de usar? (85) ¿Cómo se mide la riqueza del mendigo que comparte el pan con un perro? (86) ¿En qué lugar del mundo habrá caído la última hoja de este otoño? (87) ¿En cuántas arañas y escorpiones se multiplica el sexo durante el sexo? ¿Cómo es que liberamos miel y no veneno? ¿Liberamos miel y no veneno? (88) Si no envejecieramos, ¿quiénes alimentarían a las palomas?

domingo, 6 de octubre de 2019

Cien preguntas a la hora de almuerzo (10)

(76) ¿Cómo se ponen de acuerdo los girasoles para iluminar tan exitosamente este domingo? (77) ¿Saturno se casó consigo mismo? ¿O es un viudo que honra la memoria de su amada? ¿O enloqueció cuando lo plantaron en el altar? ¿O es un joyero romántico a la espera de qué? (78) Si la humanidad se extinguiera, ¿solo nos llorarían los cocodrilos? (79) ¿Bajamos o nacimos de los árboles, que de sus raíces se ramificaron nuestras venas? (80) ¿Podría la playa recitar de memoria todos los mensajes que se han escrito en su arena? (81) ¿A cuántos besos al final del día estuvimos de llamar crepósculo al crepúsculo?

domingo, 15 de septiembre de 2019

Cien preguntas a la hora de almuerzo (9)

(68) ¿De qué tamaño imaginan sus alas los pájaros ciegos? (69) Es la boca en la mitad de tu cuerpo, tu primer portavoz: ¿conoces a tu EGOMBLIGO? (70) ¿No serían mejores astrónomos las jirafas? (71) ¿El mar está Hecho en China? ¿Entonces por qué está hecho de plástico? (72) ¿Cómo convenceríamos a los extraterrestres que somos los humanos (y no los delfines) la especie viva más inteligente de este planeta? (73) ¿Cuánto tiempo debo tocar la guitarra hasta que salga la voz de mi papá de ella? (74) ¿Viene un linaje de tortugas enhebrando la paciencia de los volcanes? (75) ¿Qué nombre recibe el paraguas cuando está cerrado?

viernes, 30 de agosto de 2019

Cien preguntas a la hora de almuerzo (8)

(60) ¿Siempre, en alguna parte, hay amaneceres y atardeceres fijos, que persisten? (61) ¿Qué forma tienen por dentro los espejos? (62) ¿Solo al sur del hemisferio agosto está agostado? (63) ¿Todo es un nicho transitorio? ¿Una cama, un bus, un avión, un pijama, unos zapatos? (64) ¿Por qué no retumban en mis oídos las olas de todas las playas, si somos 70% mar? (65) ¿Es el grillo el traductor e intérprete oficial del silencio? (66) ¿Nace una pestaña, como un brazo deseoso por abrazar algo, por cada lugar nuevo que visitamos? (67) Duermes, aflojas los músculos, se te cae la máscara: ¿nos vuelve libre o vulnerable los sueños?

sábado, 20 de julio de 2019

Cien preguntas a la hora de almuerzo (7)

(54) ¿Crece de adentro hacia afuera el cadáver que seremos? (55) Cuando la próxima guerra mundial sea por agua, ¿llamaremos dios o diosa a la lluvia? (56) ¿Es el otoño un peluquero autodidacta? ¿Es la primavera una vendedora de pelucas? (57) De tanto tambalear ¿termina cayendo el alcohólico por el foso interminable de su propio hígado? (58) ¿Es la luna un óvulo y las naves y poemas espermatozoides? ¿El plenilunio es motivación o desmotivación a nuestros esfuerzos por llegar, una y otra vez, a ella? (59) ¿A qué edad, en medio de qué soledad, enfrentando qué enfermedad, nuestro ego y orgullo pierden sentido, nos vuelven ridículos?

jueves, 4 de julio de 2019

Cien preguntas a la hora de almuerzo (6)

(47) ¿En qué se parece nuestra vida al escarabajo pelotero que rueda heces por el desierto? (48) ¿Cómo le explico a mis ojos que no han quedado ciegos, que tan solo ya no puedo verte? (49) ¿Por qué siempre conversan sobre colores la lluvia y el sol? (50) ¿Es aventurero o razonable, es poeta o arquitecto el ave que guía a la bandada? (51) ¿Dónde se da el punto de encuentro, en qué corazón, en el tuyo o en el mío, cuando tú y yo nos soñamos? (52) ¿Quién es mejor consejero: el té o el café? Entonces, ¿cuál es más vanidoso? (53) ¿Dónde duerme la noche?

jueves, 23 de mayo de 2019

Cien preguntas a la hora de almuerzo (5)

(40) ¿Por qué el cuchillo nunca se opone al asesinato, no entra en pánico ni se desmaya? (41) ¿Se ríe de nosotros el cilantro y el perejil? (42) ¿Son de hielo las estrellas en las noches más frías? (43) La matemática que explica el giro, ¿es música para el sistema solar? (44) ¿Qué tan grande ha de ser el abismo en nuestros ojos para poder contener, sin desparramar una gota de luz, el abismo del cielo? (45) ¿Cuántas sombras huérfanas pasean por cementerios buscando sus cuerpos? (46) ¿Por qué te lamentas que te dejan solo, si tú también contribuyes con tu ausencia en la soledad de otros?

sábado, 11 de mayo de 2019

Cien preguntas a la hora de almuerzo (4)

(33) ¿Qué milagro necesitas para empezar a vivir, si este ya comenzó hace 14 mil millones de años con el Big Bang? (34) En el principio del principio de los principios, ¿había solo un elefante? (35) ¿A partir de cuál recuerdo envejecemos más deprisa? (36) ¿Por qué hay más amor en lo recordado que en lo propiamente vivido? (37) ¿Por cuánto tiempo más nos sigue latiendo el corazón tras fallecer? (38) ¿De qué sirven tantas estrellas si no podemos comerlas ni negociarlas? (39) ¿Qué tontería te hace olvidar esto; tu infinitesimal e irrepetible paso por este planeta en algún lugar de la galaxia, del universo, del infinito?

lunes, 6 de mayo de 2019

Cien preguntas a la hora de almuerzo (3)

(22) ¿Cómo se llama ese día que está entre el domingo y el lunes? (23) ¿Es la soledad tener un sol adentro? (24) ¿Han contado cuántas piernas abre la mujer en el sexo? (25) ¿Cuánto engordaríamos si calculáramos los recuerdos en kilos? (26) ¿Y si dejamos que las hormigas construyan las ciudades? (27) ¿Está hecho de cemento el día nublado? (28) ¿A qué conclusión llegó el perro anoche que no paró de aullar? (29) ¿De dónde saca tanto optimismo el mediodía? (30) ¿Qué nos sobra: comida o egoísmo? (31) De esas frutas blandas y dulces, ¿qué lección nos da su cuesco? (32) ¿Qué flor ofreció sus pétalos para formar nuestros párpados?