jueves, 12 de enero de 2017

ARCANO MAYOR: El loco

Era la millonésima reunión del mes. Frente a la mesa, dos jefes analizaban los mismos gráficos, porcentajes y proyecciones de siempre, y proponían soluciones hipotéticas a problemas futuros en dominios diversos que ni siquiera concernían a los ahí congregados. Y es en este clima agobiante y parsimonioso, que un oficinista se levantó de golpe de su silla y dijo: “Lo siento, pero la vida es muy corta: renuncio”. Luego salió a paso  firme de la sala y echó a correr por el pasillo. A los pocos días volvió al trabajo implorando por una segunda oportunidad. Me corrijo: una tercera oportunidad.

martes, 10 de enero de 2017

ARCANO MAYOR: La luna

Observando el eclipse de luna, la madre, nuevamente, pasa la mano por su barriga para calmar las ansias por nacer que el bebé manifiesta. Días después, hace aparición una niña con un semicírculo rojo en la frente, como un menguante lunar. Todos suponen que está bendita, y la introducen tempranamente en ámbitos religiosos para ver si aflora en ella algún cariz místico. Pero de tanto colmarle la cabeza con doctrinas y dogmas, terminan por crearle una repulsión a todo lo sobrenatural. Y así, descreída, el distintivo le va desapareciendo, aunque la niña prefiere asociarlo a las casualidades de la vida.

lunes, 9 de enero de 2017

ARCANO MAYOR: El carro

Tras el golpe de estado y la consiguiente dictadura, un poblado en el extremo austral, medio perdido entre acantilados, florestas y montañas, fue de las pocas zonas geográficas que salvó de la red ideológica que el gobierno había extendido sobre el país. Sabían por radio y rumores que llegaban de la ciudad más próxima, que el presidente había declarado el arresto, el exilio o el fusilamiento de los disidentes, mas su diario vivir continuaba siendo el de la hermandad. Hasta que una mañana, todavía silenciosa, un tanque atravesó el pueblo y se instaló en la plaza. Entonces empezaron a odiarse.

sábado, 7 de enero de 2017

ARCANO MAYOR: La emperatriz

La mujer vuelve del trabajo y de recoger a la niña en la escuela. Apenas entra a la casa, encuentra ropa desperdigada por el suelo, prendas que va levantando conforme se acerca a la cocina. Platos acumulados, moscas, y la hija que pide ayuda para una tarea, aguardan y ensombrecen su panorama. En el patio, el marido comparte risas y cervezas con los amigos. "Voy a hacer un asado", le dice el hombre. El asado es de las poquísimas labores de las que ella no se encarga, pero está aprendiendo para ser la próxima en prepararlo. Y después, el divorcio.

jueves, 5 de enero de 2017

ARCANO MAYOR: El emperador

El empresario era consultado sobre la responsabilidad que tendría en el incendio que acabó con la vida de un centenar de aborígenes, para luego apropiarse de esas tierras y explotarlas. A cada pregunta al respecto se mostraba todavía más incómodo, por lo que prefería destacar lo valioso que había resultado para la economía nacional esta horrible, horrible tragedia, ya que posibilitó nuevos empleos. Para ejemplificarlo, extrajo la foto de una niña desaseada y le dijo al entrevistador: “Gracias al sueldo que ganan mis trabajadores, ahora Fernandita podrá ir al mejor colegio de la zona” (colegio del cual también es dueño).

miércoles, 4 de enero de 2017

ARCANO MAYOR: El mago

El pastor evangélico se volvió un fenómeno mediático. Pasó de ser un invitado cualquiera del programa religioso, a encargarse de la conducción. Tenía carisma, convicción y verborrea; rasgos típicos de los oradores, pero, también, aseguraba tener el don de resucitar a los muertos. Aunque, a pesar de las críticas, se negaba a obrar tal milagro hasta recibir órdenes divinas. Un día se presentó ante las cámaras con un arma. “El altísimo me ha hablado. Me dijo: ‘Mata al que te vuelva a tratar de farsante y tráelo a la vida con tus manos prodigiosas’… ¡Así que vamos, quién va primero!”.

martes, 3 de enero de 2017

ARCANO MAYOR: Los enamorados

No superan los quince años, pero se aman como si llevaran toda una vida buscándose. En una epifanía se descubrieron como poetas; los encargados de llevar la insignia de un amor supremo, cósmico. Y se escriben cartas largas, complicadas y melosas, creyendo ser los únicos voceros capaces de interpretar ese sentimiento, ese ardor, ese éxtasis que ha consumido misteriosamente a la humanidad desde tiempos remotos. Acostumbrados a prometerse amor eterno cada día, jurándose fidelidad a toda prueba, convencidos de que sus padres los quieren separar, cuando a decir verdad los adultos saben muy bien sobre lo pasajero de estas cuestiones. 

jueves, 29 de diciembre de 2016

No me olvides

Es medianoche, y Rocío está en su dormitorio. Abajo, familiares se desean un próspero año nuevo. Ella no quiere saludar a nadie, salvo a papá. Al poco rato la algarabía se multiplica. “¡Mira quién te vino a ver!”, le gritan a Rocío. La joven baja corriendo. “Hija, hice una excepción solo por ti. Ven, abrázame”. El hombre abre los brazos, y Rocío se hunde en él a la altura de su pecho. “Papá, quédate”. “No puedo, amor”.

El resto del año la casa huele a flores, y quien entra en ella siente la imperiosa necesidad de visitar a sus muertos.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Azul / Rosa

Tal como la navidad anterior, este año les pedí a mis papás que no me compraran nada. No quiero más figuritas de acción, robots ni pistolas. Prefiero que ocupen el dinero en regalarle las mejores muñequitas a mi hermana menor: muy femeninas, guapas, que estén a la moda. Para asegurarme de que así sea, yo mismo los acompaño al supermercado y las elijo personalmente. Después de un tiempo, cuando mi hermanita se aburre de ellas, entro a su dormitorio y le robo una. Se sabe que los niños no jugamos con esas cosas, y me las he tenido que arreglar.

sábado, 17 de diciembre de 2016

La cama es testigo

Cada vez que sacudo la sábana por las mañanas, saltan, desde ella, algunos de los personajes o elementos de mis sueños que han quedado adheridos a su tela. Un sinfín de cosas fantásticas han eyectado al latigazo preciso de la sábana en el aire, desvaneciéndose luego en motas multicolores. Todo muy bonito, hasta que sales proyectada tú, lo que significa que he soñado contigo aunque no lo recuerde ni quiera. Qué rabia. Cuando eso pasa, agarro la sábana, la lavo y la seco al sol. El agua y las lágrimas se mezclan y escurren. Esa noche duermo en el sofá.

sábado, 10 de diciembre de 2016

El consuelo

A la casa de la señora Matilde, se presentó un joven. Afirmó ser el amigo imaginario de Esteban, y que ahora, con su partida, se sentía tan solo como ella. “¿Le parece si la acompaño?”. La mujer lo hizo pasar. “No es común que seres como nosotros seamos el amigo imaginario de un adulto”, dijo el invitado. “No te confundas, yo no quiero tu amistad”, respondió Matilde. Desde entonces los días se han sucedido con calma, salvo las veces en que se culpan mutuamente por la muerte de Esteban. Pero a pesar de las sospechas, no se abandonan. Duermen abrazados.  

lunes, 5 de diciembre de 2016

Lapsus

Huyamos juntos y fallemos. No prometo grandes lasañas, pero sí noches en vela fumándonos un perro. Sería tan fácil si me llamaras como yo te llamo, recorrer tu cuerpo, extender mi lengua por tu vajilla hasta sacarle brillo. Se me hace que hasta tus goces deben oler a menta. Te rescataré del soporífero de tu novio y sus cuestiones marinas. Yo soy más hombre, aunque el tamaño de mi pena varíe. Allá él si te ve como una parra… Por último qué más da: ¡serás mi buda! Huyamos juntos y fallemos. Entrégame tu año. El 2017 será un gran ano.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Mi hija

Ante la insistencia de mi hija, me asomé bajo su cama. Según ella había un monstruo; un payaso diabólico, feo-feo (como esos de los circos pobres donde fuimos el año pasado y salió de ahí llorando). Adentré mi cabeza lo que más pude. Estaba oscuro como un corazón despechado. Volví con una linterna y su luz me mostró un pozo, y al interior, mi tío, quien abusó de mí cuando pequeño.

Un psiquiatra me explicó que asomarse bajo la cama, es como asomarse al inconsciente, a un trauma que se reprime.

Hoy me asomé de nuevo. Vi a mi hija. 

martes, 29 de noviembre de 2016

Un amor al paso

Cada noche una mujer atraviesa mi casa por dentro. Disculpándose, me afirma que este es su camino hacia el trabajo, y que no quiere tomar otras vías porque esta es la única que conoce. Lo cierto, es que con el tiempo me he ido acostumbrando a su seductora presencia, por lo que a veces le pido que haga una pausa para conversar y conocernos; beber, reír, olvidarnos del mundo.

Hoy la esperaba con una cena, pero no ha llegado. Tal vez haya encontrado un atajo, o la hayan despedido de su trabajo, o haya vuelto al sueño del cual salió.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

El cómplice del asesinato

Limpió el cuchillo y lo volvió a guardar entre las cucharas y tenedores.

Una semana después, en medio de una fiesta que organizó en su casa y producto de la fatiga, se dirigió a la cocina, tomó el mismo cuchillo y, mientras cortaba el pan, comenzaron a brotar litros de sangre: efectivamente el cuchillo se había vuelto en su contra, ¡lo estaba delatando! Acorralado, se abrió las venas para poder justificar así, ante sus invitados, ese charco rojo que se expandía a sus pies. Cuando le preguntaron por qué lo había hecho, dijo que había sido un accidente.

Murió desangrado.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Momentos vividos

Era mi última vez en esa casa y, aunque nunca más iba a volver, preferí no despedirme: no salían las palabras. Mi papá dormitaba en el sofá con la televisión encendida. Toqué su hombro no para despertarlo, sino para sentirlo. Me acerqué a mi mamá y, por primera vez, la acompañé a la mesa mientras arreglaba, como orfebre, sus pulseras, y lloré. Por detrás pasó mi hermano con dirección a la calle. Lo seguí, y fue entonces que el nuevo propietario me detuvo y me extendió el paraguas, porque afuera llovía tal como cuando mi familia y yo vivíamos ahí.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Gigantes

Papá me dijo que las norias en los parques de atracciones, podían ser robadas por un gigante para armarse bicicletas. Por eso cuando nos subíamos a una, me pedía que no gritara para no alertarle sobre nuestra ubicación. Así, conteniendo el terror, superé el miedo a las alturas.

Hoy voy a hacer lo contrario y voy alertar al gigante sobre mi ubicación, por lo cual desarmaré la vieja bicicleta y colocaré sus ruedas afuera de mi casa, para cuando las encuentre me diga: “Hijo, me las llevo para ponerme a pedalear en el cielo”, o donde sea que esté ahora.
Iniciativa de El bic naranja

martes, 15 de noviembre de 2016

Las repercusiones del desamor

La rosa se negaba a morir: tenía rabia. Había sido regalada con devoción ardiente, en una época diáfana donde todo parecía posible. Sin embargo su destinataria (aún teniéndole cariño) ya no la consideraba crucial para su vida, por lo que la acomodó entre las páginas de un libro y la olvidó. Pocas semanas después el ambiente se impregnó de un olor a vainilla, y no demoró en comprobar que el libro había envejecido y marchitado: menos la rosa. Y donde ponía la rosa, el lugar se marchitaba. Entonces la enterró en el jardín y la casa se hundió con ella.

domingo, 13 de noviembre de 2016

No hay mal que por bien no venga

Cuando vuelve a casa llega relatándome historias imposibles, muy propias de alguien con una imaginación privilegiada. Y esto no es lo más extraño. Ayer volvió de jugar, y me dijo “cierra los ojos y estira las manos”. Sobre ellas depositó un frasco que en su interior contenía un trozo de arcoíris. “Lo capturé yo solito”, dijo con gran sonrisa. Para la navidad decoró nuestra casa con luciérnagas; lo he visto montado sobre una nube planear por el jardín; y darle vida, con sus amiguitos, a pájaros hechos de madera. Creo que hice bien con castigarlo sin internet, televisión ni consolas.
Microrrelato número 100

domingo, 6 de noviembre de 2016

Sí, son hostiles

Tras haber alcanzado los casi 20 mil millones de kilómetros del planeta Tierra, la sonda Voyager 1, lanzada en 1977 y cuyo fin tenía viajar por el universo para dar aviso a civilizaciones extraterrestres sobre nuestra existencia, se desprogramó y, en un hecho insólito, inició su recorrido de vuelta. Los gobiernos callaron suponiendo que se trataba de un error informático, pero cuando ya se hizo evidente, las alarmas se encendieron. El morbo, la expectación se apoderó de la humanidad. Finalmente el 2056 la sonda cayó en la Isla de Pascua. En ella venía grabado, en 56 idiomas, “No nos contacten”.
Más información, Disco de oro de la Voyager 

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Una rosa sobre el cuaderno

Al mes de haber desaparecido su hija, los padres dejaron de buscarla. Esta decisión obedecía al deseo de embellecer el incierto destino de la persona más querida. ¿Para qué encontrarla, a riesgo de saber que fue asesinada y quizás bajo qué inhumanas condiciones? Es por esto que, cada semana, los padres escribían una historia donde situaban a su hija en aventuras exóticas por el mundo, bella, contenta, plena de aprendizajes y romances de película. Porque “ese es el fin que merecía”.

La hija leía aquellas historias por la noche, y si alguna le gustaba depositaba una rosa sobre el cuaderno.

viernes, 28 de octubre de 2016

Un espectáculo mayor

En sus días tristes, ahora que vive sola, no tiene a quién contarle sus penas. “Ya se me va a pasar”, se repite a sí misma mientras cocina. A media tarde, al terminar sus quehaceres, se acomoda junto a la ventana y se da un baño de sol. Las lágrimas que ha contenido en su pecho se evaporan, dispersándose por la casa una nube que, a la mañana siguiente, cae en forma de rocío sobre sus plantas y flores; compañeras tan silenciosas como ella. Ciertamente es un espectáculo que la maravilla, aunque no tanto como cuando la visita su hija. 

jueves, 20 de octubre de 2016

Las convicciones del corazón

Fueron a la playa y adentraron los pies al mar. “Hijo, ¿te gustaría crear una nube? Es fácil, cierra los ojos y piensa en algo que te guste”. Al abrirlos, el papá le indicó que mirase arriba. “El agua se evapora y lleva tu deseo al cielo, y después una nube le da forma”. El niño sonrió ilusionado.

Cuarenta años después, cuando el hijo paseaba en una silla de ruedas a su padre, le dijo: “Viejo, sé que no lo puedes ver, pero te prometo que por fin va pasando mi nube con forma de dinosaurio”. El anciano sonrió ilusionado.

martes, 18 de octubre de 2016

Vale por dos

-Cada vez que se le pide a Margarita que dibuje a su familia, ella se dibuja con dos mujeres-. La directora se muestra severa. -¿Entiende que somos un colegio con valores católicos, cierto?
-Revise los registros, soy casada, con éste hombre-, responde la madre incorporándose, angustiada, de la silla. El marido, a su lado, interviene mal y poco. Bosteza, revisa el teléfono móvil en busca de correos.
-Margarita -dice la directora- ¿puedes decirme quién es tu mamá? Muéstramela-. La niña la apunta con el dedo. -Bien. Ahora dime, ¿quién es tu papá?-. La niña vuelve a señalar a la mamá. 

domingo, 16 de octubre de 2016

Domingo de lluvia

Despierto sobresaltado tras una pesadilla. No ha sido una buena siesta. Me paseo por la casa. Voy al comedor y unto un pedazo de pan en lo que sobró de la ensalada. Mastico sin ánimo. Apago la televisión. Enciendo la radio. Una deliciosa melodía de jazz me encamina, nuevamente, hacia el sueño. Me acuesto en el sofá. Por la cortina entreabierta de la ventana, veo cómo el viento inclina los árboles. A lo lejos, el sonido de una ambulancia, unos ladridos. Me voy quedando dormido a medida que la lluvia se intensifica. Despierto sobresaltado tras una pesadilla. Me siento solo.

viernes, 14 de octubre de 2016

Una vez más

La tormenta solar apagó la tecnología, y nos dejó momentáneamente ciegos. El terror nos precipitó a las calles, y sobrevino una estampida con atropellos y ahogos, y todos gritábamos por nuestras familias. La histeria colectiva se volvió una pandemia incurable. En algún lugar barcos y aviones se perdieron para siempre. Muchas bestias del mar salieron, muertas, a flote. Las cenizas de los bosques incendiados envolvieron las ciudades. Los satélites cayeron como meteoritos. Y los llantos y lamentos y auroras boreales duraron días, noches. Entonces la gente volvió a adorar al sol y a ofrecerle sacrificios, tal como se hacía antes.

domingo, 9 de octubre de 2016

La causa

Mi abuela volvió cuando ya anochecía. Nos dijo que se había quedado dormida en el banco del parque. Es posible, pero como sabemos que tiene principio de alzhéimer, y por su propio resguardo, preferimos dejarla encerrada en casa. Una tarde me llamó al dormitorio: “La verdad es que me contactaron los extraterrestres. Tienen la cura, pero debo irme a su planeta”. Asentí para tranquilizarla.

No sabemos cómo escapó, pero hoy cumple una semana desaparecida. Y aunque la buscamos por todos lados, no hay rastro. Por eso a veces miro al cielo y elijo una estrella: sí, por ahí debe estar.

martes, 4 de octubre de 2016

Amarse hoy

Las citas se han vuelto frecuentes, y las conversaciones interminables. Él le dice que cada vez que piensa en ella, por las paredes trepan rosales donde se vienen a posar saltamontes, ruiseñores y mariposas. Ella, para no ser menos, le dice que le florecen margaritas en el pelo, las que deshoja lentamente pensando en un "me quiere, no me quiere". Y da lo mismo que él sea un gordo sudoroso echado todo el día en el sofá, y ella sea una huesuda negada a depilarse. Son las ventajas del chat, más todavía si no hay cámara web de por medio.

jueves, 29 de septiembre de 2016

El perro

El perro empezó a gemir y aullar, sobre todo por las noches, que rasguña la puerta como intentando salir. Mi esposa me dijo que este animalito puede ver fantasmas, y me habló de cuestiones relacionadas con un sexto, séptimo y hasta octavo sentido, y que todo eso lo tiene nervioso. Tanto así que el perro ya ni come, por más que lo incitamos. Solo le da por ladrar y ladrarnos hasta que, rendido por el cansancio, se echa a dormir. Le dije a mi esposa que de haber sabido el problema que nos daría, también lo hubiera matado a él. 

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Palabras como puños

Cierta noche, alertado por ladridos, gritos y el llanto del bebé, un curioso se acercó a la casa y se asomó por la puerta que estaba a medio cerrar. “¡¿Qué le pasó, vecina?!”, preguntó el hombre al ver a la mujer con los labios partidos y el ojo hinchado. “Vecino -dijo el marido- le juro que no le he pegado. Nunca lo he hecho. Así que no sé de dónde le vienen esas marcas y heridas. De seguro se las hace ella misma, para perjudicarme. Es una mentirosa”. Y de la nariz de la mujer salta un chorro de sangre. 

domingo, 25 de septiembre de 2016

Cambio de planes

Crucé donde no debía y me atropellaron. El impacto fue torpe y débil, pero lo suficiente para reventar la botella de vino que escondía entre mi ropa, empapándome de alcohol. “No puedo volver a mi casa así -le dije al conductor-. Atropélleme otra vez, pero ahora asegúrese de romperme un hueso”. Me miró desorientado. “Tranquilo, solo déjeme una herida grave para que mi familia se olvide o pase por alto el hecho de que volví a tomar”. El hombre se echó temblando hacía atrás y se fue. Yo me quedé acostado en el suelo a la espera del próximo vehículo.