lunes, 5 de diciembre de 2016

Lapsus

Huyamos juntos y fallemos. No prometo grandes lasañas, pero sí noches en vela fumándonos un perro. Sería tan fácil si me llamaras como yo te llamo, recorrer tu cuerpo, extender mi lengua por tu vajilla hasta sacarle brillo. Se me hace que hasta tus goces deben oler a menta. Te rescataré del soporífero de tu novio y sus cuestiones marinas. Yo soy más hombre, aunque el tamaño de mi pena varíe. Allá él si te ve como una parra… Por último qué más da: ¡serás mi buda! Huyamos juntos y fallemos. Entrégame tu año. El 2017 será un gran ano.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Mi hija

Ante la insistencia de mi hija, me asomé bajo su cama. Según ella había un monstruo; un payaso diabólico, feo-feo (como esos de los circos pobres donde fuimos el año pasado y salió de ahí llorando). Adentré mi cabeza lo que más pude. Estaba oscuro como noche sin luna. Volví con una linterna y su luz me mostró un pozo, y al interior, mi tío, quien abusó de mí cuando pequeño.

Un psiquiatra me explicó que asomarse bajo la cama, es como asomarse al inconsciente, a un trauma que se reprime.

Hoy me asomé de nuevo. Vi a mi hija. 

martes, 29 de noviembre de 2016

Un amor al paso

Cada noche una mujer atraviesa mi casa por dentro. Disculpándose, me afirma que este es su camino hacia el trabajo, y que no quiere tomar otras vías porque esta es la única que conoce. Lo cierto, es que con el tiempo me he ido acostumbrando a su seductora presencia, por lo que a veces le pido que haga una pausa para conversar y conocernos; beber, reír, olvidarnos del mundo.

Hoy la esperaba con una cena, pero no ha llegado. Tal vez haya encontrado un atajo, o la hayan despedido de su trabajo, o haya vuelto al sueño del cual salió.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

El cómplice del asesinato

Limpió el cuchillo y lo volvió a guardar entre las cucharas y tenedores.

Una semana después, en medio de una fiesta que organizó en su casa y producto de la fatiga, se dirigió a la cocina, tomó el mismo cuchillo y, mientras cortaba el pan, comenzaron a brotar litros de sangre: efectivamente el cuchillo se había vuelto en su contra, ¡lo estaba delatando! Acorralado, se abrió las venas para poder justificar así, ante sus invitados, ese charco rojo que se expandía a sus pies. Cuando le preguntaron por qué lo había hecho, dijo que había sido un accidente.

Murió desangrado.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Momentos vividos

Era mi última vez en esa casa y, aunque nunca más iba a volver, preferí no despedirme: no salían las palabras. Mi papá dormitaba en el sofá con la televisión encendida. Toqué su hombro no para despertarlo, sino para sentirlo. Me acerqué a mi mamá y, por primera vez, la acompañé a la mesa mientras arreglaba, como orfebre, sus pulseras, y lloré. Por detrás pasó mi hermano con dirección a la calle. Lo seguí, y fue entonces que el nuevo propietario me detuvo y me extendió el paraguas, porque afuera llovía tal como cuando mi familia y yo vivíamos ahí.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Gigantes

Papá me dijo que las norias en los parques de atracciones, podían ser robadas por un gigante para armarse bicicletas. Por eso cuando nos subíamos a una, me pedía que no gritara para no alertarle sobre nuestra ubicación. Así, conteniendo el terror, superé el miedo a las alturas.

Hoy voy a hacer lo contrario y voy alertar al gigante sobre mi ubicación, por lo cual desarmaré la vieja bicicleta y colocaré sus ruedas afuera de mi casa, para cuando las encuentre me diga: “Hijo, me las llevo para ponerme a pedalear en el cielo”, o donde sea que esté ahora.

Iniciativa de El bic naranja

martes, 15 de noviembre de 2016

Las repercusiones del desamor

La rosa tenía rabia: se negaba a morir. Había sido regalada con devoción ardiente, en una época diáfana donde todo parecía posible. Sin embargo su destinataria (aún teniéndole cariño) ya no la consideraba crucial para su vida, por lo que la acomodó entre las páginas de un libro y la olvidó. Pocas semanas después el ambiente se impregnó de un olor a vainilla, y no demoró en comprobar que el libro había envejecido y marchitado: menos la rosa. Y donde ponía la rosa, el lugar se marchitaba. Entonces la enterró en el jardín y la casa se hundió con ella.

domingo, 13 de noviembre de 2016

No hay mal que por bien no venga

Cuando vuelve a casa llega relatándome historias imposibles, muy propias de alguien con una imaginación privilegiada. Y esto no es lo más extraño. Ayer volvió de jugar, y me dijo “cierra los ojos y estira las manos”. Sobre ellas depositó un frasco que en su interior contenía un trozo de arcoíris. “Lo capturé yo solito”, dijo con gran sonrisa. Para la navidad decoró nuestra casa con luciérnagas; lo he visto montado sobre una nube planear por el jardín; y darle vida, con sus amiguitos, a pájaros hechos de madera. Creo que hice bien con castigarlo sin internet, televisión ni consolas.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Bonsái

Me compré un bonsái para acompañar mi soledad. Quería algo vivo, receptivo. Claro, una mascota hubiese sido mejor, pero mi apartamento es pequeño. Lo raro, es que unos pájaros diminutos hicieron de este arbolito su hogar. Parecen seres salidos de un cuento fantástico. Y trinan y comen pan y sobrevuelan libres, plenos, por todos lados. No he querido avisar a nadie sobre este hallazgo por miedo a que se corra la voz y acabe el bonsái y las aves en algún laboratorio para su estudio científico. Antes prefiero declararme loco y salvaguardar este ecosistema. Así que nada, no me crean.

Luego de haber cumplido mi blog en octubre un año de vida,
hoy he llegado con este texto al microrrelato número 100
(¿se escuchan unos aplausos tímidos al fondo de la sala?).
Lo más positivo de este viaje no es que yo me haya descubierto
-sorpresivamente- como un escritor que busca especializarse
en este género literario, sino los pasajeros (ustedes)
que se suman y le echan carbón, con sus comentarios,
a esta pesada locomotora. ¡100 veces gracias!

domingo, 6 de noviembre de 2016

Sí, son hostiles

Tras haber alcanzado los casi 20 mil millones de kilómetros del planeta Tierra, la sonda Voyager 1, lanzada en 1977 y cuyo fin tenía viajar por el universo para dar aviso a civilizaciones extraterrestres sobre nuestra existencia, se desprogramó y, en un hecho insólito, inició su recorrido de vuelta. Los gobiernos callaron suponiendo que se trataba de un error informático, pero cuando ya se hizo evidente, las alarmas se encendieron. El morbo, la expectación se apoderó de la humanidad. Finalmente el 2056 la sonda cayó en la Isla de Pascua. En ella venía grabado, en 56 idiomas, “no nos contacten”.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Una rosa sobre el cuaderno

Al mes de haber desaparecido su hija, los padres dejaron de buscarla. Esta decisión obedecía al deseo de embellecer el incierto destino de la persona más querida. ¿Para qué encontrarla, a riesgo de saber que fue asesinada y quizás bajo qué inhumanas condiciones? Es por esto que, cada semana, los padres escribían una historia donde situaban a su hija en aventuras exóticas por el mundo, bella, contenta, plena de aprendizajes y romances de película. Porque “ese es el fin que merecía”.

La hija leía aquellas historias por la noche, y si alguna le gustaba depositaba una rosa sobre el cuaderno.

viernes, 28 de octubre de 2016

Un espectáculo mayor

En sus días tristes, ahora que vive sola, no tiene a quién contarle sus penas. “Ya se me va a pasar”, se repite a sí misma mientras cocina. A media tarde, al terminar sus quehaceres, se acomoda junto a la ventana y se da un baño de sol. Las lágrimas que ha contenido en su pecho se evaporan, dispersándose por la casa una nube que, a la mañana siguiente, cae en forma de rocío sobre sus plantas y flores; compañeras tan silenciosas como ella. Ciertamente es un espectáculo que la maravilla, aunque no tanto como cuando la visita su hija. 

jueves, 20 de octubre de 2016

Las convicciones del corazón

Fueron a la playa y adentraron los pies al mar. “Hijo, ¿te gustaría crear una nube? Es fácil, cierra los ojos y piensa en algo que te guste”. Al abrirlos, el papá le indicó que mirase arriba. “El agua se evapora y lleva tu deseo al cielo, y después una nube le da forma”. El niño sonrió ilusionado.

Cuarenta años después, cuando el hijo paseaba en una silla de ruedas a su padre, le dijo: “Viejo, sé que no lo puedes ver, pero te prometo que por fin va pasando mi nube con forma de dinosaurio”. El anciano sonrió ilusionado.

martes, 18 de octubre de 2016

Vale por dos

-Cada vez que se le pide a Margarita que dibuje a su familia, ella se dibuja con dos mujeres-. La directora se muestra severa. -¿Entiende que somos un colegio con valores católicos, cierto?
-Revise los registros, soy casada, con éste hombre-, responde la madre incorporándose, angustiada, de la silla. El marido, a su lado, interviene mal y poco. Bosteza, revisa el teléfono móvil en busca de correos.
-Margarita -dice la directora- ¿puedes decirme quién es tu mamá? Muéstramela-. La niña la apunta con el dedo. -Bien. Ahora dime, ¿quién es tu papá?-. La niña vuelve a señalar a la mamá. 

domingo, 16 de octubre de 2016

Domingo de lluvia

Despierto sobresaltado tras una pesadilla. No ha sido una buena siesta. Me paseo por la casa. Voy al comedor y unto un pedazo de pan en lo que sobró de la ensalada. Mastico sin ánimo. Apago la televisión. Enciendo la radio. Una deliciosa melodía de jazz me encamina, nuevamente, hacia el sueño. Me acuesto en el sofá. Por la cortina entreabierta de la ventana, veo cómo el viento inclina los árboles. A lo lejos, el sonido de una ambulancia, unos ladridos. Me voy quedando dormido a medida que la lluvia se intensifica. Despierto sobresaltado tras una pesadilla. Me siento solo.

viernes, 14 de octubre de 2016

Una vez más

La tormenta solar apagó la tecnología, y nos dejó momentáneamente ciegos. El terror nos precipitó a las calles, y sobrevino una estampida con atropellos y ahogos, y todos gritábamos por nuestras familias. La histeria colectiva se volvió una pandemia incurable. En algún lugar barcos y aviones se perdieron para siempre. Muchas bestias del mar salieron, muertas, a flote. Las cenizas de los bosques incendiados envolvieron las ciudades. Los satélites cayeron como meteoritos. Y los llantos y lamentos y auroras boreales duraron días, noches. Entonces la gente volvió a adorar al sol y a ofrecerle sacrificios, tal como se hacía antes.

domingo, 9 de octubre de 2016

La causa

Mi abuela volvió cuando ya anochecía. Nos dijo que se había quedado dormida en el banco del parque. Es posible, pero como sabemos que tiene principio de alzhéimer, y por su propio resguardo, preferimos dejarla encerrada en casa. Una tarde me llamó al dormitorio: “La verdad es que me contactaron los extraterrestres. Tienen la cura, pero debo irme a su planeta”. Asentí para tranquilizarla.

No sabemos cómo escapó, pero hoy cumple una semana desaparecida. Y aunque la buscamos por todos lados, no hay rastro. Por eso a veces miro al cielo y elijo una estrella: sí, por ahí debe estar.

martes, 4 de octubre de 2016

Amarse hoy

Las citas se han vuelto frecuentes, y las conversaciones interminables. Él le dice que cada vez que piensa en ella, por las paredes trepan rosales donde se vienen a posar saltamontes, ruiseñores y mariposas. Ella, para no ser menos, le dice que le florecen margaritas en el pelo, las que deshoja lentamente pensando en un "me quiere, no me quiere". Y da lo mismo que él sea un gordo sudoroso echado todo el día en el sofá, y ella sea una huesuda negada a depilarse. Son las ventajas del chat, más todavía si no hay cámara web de por medio.

Canción, Porcupine Tree - Every home is wired

jueves, 29 de septiembre de 2016

El perro

El perro empezó a gemir y aullar, sobre todo por las noches, que rasguña la puerta como intentando salir. Mi esposa me dijo que este animalito puede ver fantasmas, y me habló de cuestiones relacionadas con un sexto, séptimo y hasta octavo sentido, y que todo eso lo tiene nervioso. Tanto así que el perro ya ni come, por más que lo incitamos. Solo le da por ladrar y ladrarnos hasta que, rendido por el cansancio, se echa a dormir. Le dije a mi esposa que de haber sabido el problema que nos daría, también lo hubiera matado a él. 

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Palabras como puños

Cierta noche, alertado por ladridos, gritos y el llanto del bebé, un curioso se acercó a la casa y se asomó por la puerta que estaba a medio cerrar. “¡¿Qué le pasó, vecina?!”, preguntó el hombre al ver a la mujer con los labios partidos y el ojo hinchado. “Vecino -dijo el marido- le juro que no le he pegado. Nunca lo he hecho. Así que no sé de dónde le vienen esas marcas y heridas. De seguro se las hace ella misma, para perjudicarme. Es una mentirosa”. Y de la nariz de la mujer salta un chorro de sangre. 

domingo, 25 de septiembre de 2016

Cambio de planes

Crucé donde no debía y me atropellaron. El impacto fue torpe y débil, pero lo suficiente para reventar la botella de vino que escondía entre mi ropa, empapándome de alcohol. “No puedo volver a mi casa así -le dije al conductor-. Atropélleme otra vez, pero ahora asegúrese de romperme un hueso”. Me miró desorientado. “Tranquilo, solo déjeme una herida grave para que mi familia se olvide o pase por alto el hecho de que volví a tomar”. El hombre se echó temblando hacía atrás y se fue. Yo me quedé acostado en el suelo a la espera del próximo vehículo.

martes, 20 de septiembre de 2016

La caja

Mi papá se empeñó en asegurarme que, dentro de una caja, él guardaba cosas fantásticas. Y siendo yo niño, me lo terminé creyendo. “Los colores del arcoíris”, “el canto de los grillos”, “la estela de una estrella fugaz”. Pero como me tenía prohibido abrir la caja hasta el día que decidiera regalármela, mi interés, rápidamente, se fue apagando, por mucho que me dijera que adentro se desarrollaban guerras, conspiraciones o festivales. Convencido de su locura, de hecho una vez hasta lo hice callar, y fui a su dormitorio, y saqué la caja, y la abrí frente a él: habían libros.

Iniciativa de El bic naranja

viernes, 16 de septiembre de 2016

En toda familia hay un tabú

Ordenar y limpiar el patio en familia, fue de ensueño. Para otros será salir de vacaciones, pero para ellos, esta muestra de cotidianidad, les significó una paz gratificante. Un borrón y cuenta nueva necesario. Años que no se unían para nada; años tóxicos, conflictivos, de resentimientos, los cuales se vieron reflejados cuando, entre la basura, apareció el cuerpo de una mascota que habían dado por perdida. Estaba en una caja, tapada en cal. Uno de ellos la había matado, pero nadie se atrevió a preguntar quién ni por qué. Como dije, antes eran muy vengativos.

Esa tarde almorzaron en silencio.

domingo, 11 de septiembre de 2016

La gracia

-Padre, se lo suplico, absuélvame, no me haga volver mañana. Tiene que darme su perdón. Libéreme. Quiero descansar.
-No.
-He venido por tres años a confesar mi pecado. Soy puntual, rezo, hago penitencias.
-No es suficiente. 
-¡¿Y qué más quiere?! ¿No le aburre esta historia?
-No. Cada vez que me la cuentas es como la primera vez.
-Mire, lo que le hice a su hermana fue en un arrebato irracional, me enceguecí, me equivoqué. Pero usted me hace daño a propósito. Usted es diabólico. Usted no es un hombre de Dios.
-No me importa.
-¿De qué me sirvió suicidarme entonces?

Iniciativa de El bic naranja

martes, 6 de septiembre de 2016

La perrita

Atropellé a una perrita. Nada grave, aunque igual la llevé a la veterinaria. Aquí viene lo grave: me flechó apenas nos saludamos. Para mi suerte, me pidió que la siguiera trayendo, para ver cómo evolucionaba. Y asistí puntualmente, sonriente, perfumado, durante días. Naturalmente la perrita fue mejorando, hasta que ya no necesitó más atenciones médicas. Pero no. Ayer la golpeé con un palo, encontrando así la excusa para volver donde mi veterinaria. Qué le voy hacer: la amo. Y sospecho que el sentimiento es mutuo, porque la perrita hoy se puso a vomitar y prometo que yo no la envenené. 

domingo, 28 de agosto de 2016

¡No-feliz cumpleaños!

-Imposible. En mi cédula de identidad sale “fecha de nacimiento: 1995”.
-Es mentira. Trabajo en el registro civil, recuerda, puedo manipular datos. 
-Pero no me veo tan viejo.
-Agradéceselo a la buena genética. 
-¿Y me lo dice justo en mi cumpleaños? ¡Pensé que cumplía 21!
-Disculpa, mi idea era tenerte a mi lado, en casa, por hartos años, pero veo que ser tan sobreprotectora te afectó. Estás todo el día echado sin hacer nada, creyendo que tienes todo el tiempo del mundo por delante. 
-¿Y no es así?
-No, hijo. Enfréntalo, tienes 31. Levántate y haz algo con tu vida.

sábado, 27 de agosto de 2016

Se ofrece trabajo (2)

Debes tener una experiencia mínima de 31 años. Debes contar con título universitario, un doctorado y un doctorado honoris causa. Tienes que haber salvado a alguna empresa de la quiebra. Debes demostrar tu optimismo y flexibilidad ejerciendo labores ajenas a tu cargo, como celebrar los chistes de tus superiores. Tienes que entregarnos 25 de las 24 horas del día. Se valorará tu eficiencia, proactividad, y que aportes con ideas mejores a las de tu jefe, aunque no tengas incentivos y recibas un sueldo 579 veces menor al de él. ¡Si sabes volar o descubriste la cura contra el cáncer, mejor!

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miércoles, 24 de agosto de 2016

La fuerza de la costumbre

Por las mañanas, lo de siempre: se viste con desgano, no se afeita, apenas desayuna. Eso sí, fuma mucho. Y piensa todavía más. Luego se seca las lágrimas. Es hora de partir al trabajo. Apaga el cigarro en la mesa, entre un montón de cosas sucias y malolientes. Y antes de cerrar la puerta tras de sí, nunca olvida despedirse de su esposa, la que le responde desde algún rincón de la casa: "Chao amor, nos vemos a la noche".

Ahora puede enfrentar el día con ánimo, asumiendo que esa voz que ama escuchar, no es parte de su imaginación.

sábado, 20 de agosto de 2016

Asteroideas

“Así se debe sentir flotar por el Espacio”, dice mi amigo cada vez que cuenta la misma anécdota. Ahora es un experimentado pescador, pero en sus inicios una vez cayó de un barco, y mientras descendía tragado por el fondo abisal, vio cómo las estrellas de mar, hacia la superficie, se encendían tal como los astros en el cielo. Desde entonces supone que el océano es otra forma de infinito, con sus propios misterios impenetrables. “No conocemos las profundidades de la Tierra, ni las del universo”. Y a veces, cuando estornuda o tose, sigue, todavía, expulsando litros de agua salada. 

miércoles, 17 de agosto de 2016

Carta desde el futuro: cambio climático (3)

Unos pájaros tocaron a mi puerta. "¿Sabe en qué estación del año estamos?". “En invierno”, les respondí. Las aves entre sí empezaron a murmurar. “Ah, entiendo la confusión -interrumpí-. Es que el horario de verano empezó antes, pero en la práctica seguimos en invierno”. “Bueno, no nos queda más que devolvernos al norte”. “No, no lo hagan -les advertí-. Esperen la llegada del verano conmigo. Ya no hace frío, y hace semanas que no llueve”. Las hice pasar y les ofrecí galletitas.

Me siento culpable. Qué va ser nuestro horario el que las tiene desorientadas. Es por el cambio climático.

viernes, 12 de agosto de 2016

Se ofrece trabajo

Importante planeta, único con vida en el universo, busca a un Dios (o Diosa) que se haga cargo de la administración racional y emocional de sus habitantes. Su función principal será impartir justicia divina, pero siempre con misericordia, para que no resulte ser una maldición totalitaria del tipo Kim Jong-un o Bashar Al-Assad. (Que no se deje convencer por estatus o desquiciados que le ofrezcan sacrificios). Se valorará que el candidato tenga conocimiento avanzado en matemáticas, y dotes de funambulista. Si le gusta la poesía, mucho mejor, para que de vez en cuando nos regale un arcoíris solo porque sí.