miércoles, 5 de diciembre de 2018

El lunes empiezo la dieta


EL AÑO tiene muchos 1 de enero. Piensa esa vez que cantaste en el karaoke, o cuando retomaste la poesía, o este último intento por dejar el alcohol. Cositas minúsculas, pero suficientes para agregarle un capítulo nuevo a tu biografía. Hay gente que aguarda, con más dudas que certezas, hasta el próximo año para cambiar de vida... Si hoy puedes fijar un punto de partida, ¡entonces que este día sea tu primero de enero! Yo siempre cargo fuegos artificiales, y tras tomar cualquier decisión que me renueva, los hago explotar. Y vuelve a ser 1 de enero en mi calendario.

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miércoles, 28 de noviembre de 2018

¡Hay que actuar!

LLAMÉ a una amiga (que no quiere nada conmigo pero al mismo tiempo lo quiere todo) para que comentáramos, entre risas, la noche que pasamos. “¿Tú y yo?, ¿Sexo?, ¿Cuándo?”, preguntó. “¡Ah, entonces lo soñé!”, le dije y corté. Verán, mis sueños felices suelen ser los más vívidos. Le agradecí a mi jefe por el aumento de sueldo y me miró callado, sin pestañear, harto rato. “¡Ah, entonces lo soñé!”, y salí tropezando de su oficina. Yo me confundo. Es lindo soñar cosas bonitas, sí, pero no hay que acostumbrarse. Luego uno cree que solo con soñarlo basta. Pero no.

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lunes, 26 de noviembre de 2018

Se tapa la boca


SALIENDO del colegio, Florencia se va directo a casa. Sin distraerse. No es de callejear. Además no tiene tiempo. Los papás trabajan, por lo que Florencia cuida a sus hermanas. Les cocina, les ayuda con las tareas, les aguanta los berrinches. Amigas; amigas casi no tiene. Y las que están gustan más de salir a andar en bicicleta: y definitivamente Florencia no tiene una. Entonces se frustra. Llora. Entra al baño, se tapa la boca y grita para que nadie la escuche. Su familia se extraña que ella nunca dé problemas. Es tan calladita. La tienen como ejemplo de madurez.

OTRA VERSIÓN

GERARDO abre los ojos. Es otro día. Al menos así aparece en el calendario. Despierta a su hijo, desayunan, y lo va a dejar al colegio. De vuelta camina. El tramo es largo, pero nadie lo espera. A nadie le importa. Nadie lo sabe. Se duerme. Al mediodía se levanta más animado. ¡Ahora sí que lo citan a una entrevista! Revisa el correo. Nada. No lo puede creer. Se frustra. Llora. Entra al baño, se tapa la boca y grita para que nadie (a pesar de estar solo) lo escuche. Aproximándose la noche recibe a su esposa con una sonrisa.

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lunes, 19 de noviembre de 2018

Barbero vs peluquera

LOS BARBEROS por culpa de esa extinta pero apasionada profesión consistente en acariciar, eróticamente, la garganta con una navaja, tienen una pésima reputación que se han ganado por leyendas y crónicas policiales… ¿Pero consideraste alguna vez el silencioso poder y obsesión por la muerte que puede esconderse tras una peluquera de barrio?

Mi vecina.

Cuando la visito únicamente le converso de cuestiones felices, esperanzas ridículas; porque quizás, sin ser psicópata, solo tuvo un mal día y así, tácitamente, perdone mi vida... No confío en quien conoce tantas tijeras como maneras puede conocer de matarte con ellas (y no solo estéticamente).

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viernes, 16 de noviembre de 2018

Un niño con una duda

¿ACOSTARSE temprano? ¡No hay problema! Como la cabecera de la cama queda junto a la ventana puede ver, entre las cortinas, una franja de cielo con sus respectivas estrellas. Y le fascina. Ya tiene decidido que de grande será astrónomo. Mientras tanto, sueña despierto. Se pregunta si habrá vida como la suya en otro mundo; a diferencia de que sean especies portadoras de hermandad, luz, amor; si acaso en las profundidades interminables del cosmos han germinado tales extrañezas. Es la interrogante que desvela a este idealista, romántico, ingenuo, imbécil, jodidamente imbécil, habitante del planeta Kepler-22b en la constelación de Cygnus.


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domingo, 4 de noviembre de 2018

Un largo brazo a torcer

HACE un año murió mi hermano y se llevó a la tumba el silencio de dos décadas. Un paréntesis de tiempo en donde ganó el rencor y la distancia. Paréntesis, punto final. Y nos perdimos irremediablemente. Podría recorrer el infinito y el infinito no me lo devolverá. Era ahora, esta vida, no hay otra. Y no la aproveché para acercarme y tener la conversación que nos debíamos; esa que nos reconciliaría. Nos quedamos con tanto atorado en la garganta, tanta falta nos hicimos, que redacté una carta en donde él -y solo él- me pide perdón por lo que hizo.

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jueves, 1 de noviembre de 2018

El hilo rojo del destino


AL PRINCIPIO, el guardián del hilo ataba los meñiques de las parejas según el karma. Así, sus resultados fueron siempre equilibrados y los enamorados siempre dichosos. Pero el propio guardián no: a su dedo no lo adornaba ningún hilo. Atormentado por la soledad y el infortunio; renunció, cortó sus palmas, empuñó el hilo y lo empapó. Luego lo aventó desde la luna (su morada) al mundo, dotándolo de libertad para que siga solo gracias al principio activo de la sangre en él. Por eso, si bien el hilo rojo sigue conectando a las almas, sin supervisión, muchas veces termina equivocándose.

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miércoles, 24 de octubre de 2018

Humanidad


UNA niña es abusada por el padrastro. Ella teme contárselo a su mamá, pues está amenazada. Sin embargo la mamá ya lo sabe. Pero no hace ninguna denuncia porque es él quien trae droga a casa y esta mujer es adicta. Por eso calla. La niña se suicida. A millones de kilómetros de esta escena, la sonda Voyager 2 avanza en búsqueda de vida extraterrestre. Enviamos una pizca de humanidad (con grabaciones de risas, saludos, fraternidad) hacia los confines del universo para darnos a conocer. Obviamente hay cositas que omitimos. No vayan a pensar mal de nosotros los señores extraterrestres.


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viernes, 19 de octubre de 2018

A priori no es bueno ni malo


“PODRÍA asegurar muchas cosas de ti -dijo el marido- pero jamás que eres una puta. ¡Eres tan decente, no te he visto usar ni escote!”. La mujer sonrió con picardía.

“Hay maneras de ser puta -pensó ella-: está la que actúa como una…

(su vagina se llenó de sangre, caudal, palpitaciones. La urgencia por ser penetrada la poseyó como una entidad indomable, ansiando capturar dentro de su cuerpo un pene más firme que sus pezones, el clítoris. Para saciar el apetito usó uno, dos dedos, conforme más fantaseaba con un amigo)

y está la que se siente como una”.

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domingo, 14 de octubre de 2018

Las indirectas

PAPÁ escondió mi teléfono móvil. Me dijo: “No te esclavices a las cosas”. Luego de eso, de tanto en tanto, guardaba bajo llave alguna que otra pertenencia mía; revistas, juguetes, videojuegos. Creí que solo se refería a cosas materiales, pero no. También me prohibió jugar con un amigo con el que pasaba cada tarde. “Cultiva el desapego”, respondía ante mis berrinches. Y cuando se enteró que la compañerita que me gustaba estaba enamorada de otro, me dijo: “Aprende a perder”. Poco tiempo después se separó de mi mamá. Entonces entendí, con las indirectas, que me estaba preparando para ese momento.

OTRA VERSIÓN

PAPÁ escondió mi teléfono móvil. Me dijo: “No te esclavices a las cosas”. Luego de eso, de tanto en tanto, guardaba bajo llave alguna que otra pertenencia mía;  revistas, juguetes, videojuegos. Creí que solo se refería a cosas materiales, pero no. También me prohibió jugar con un amigo con el que pasaba cada tarde. “Cultiva el desapego”, respondía ante mis berrinches. Y cuando se enteró que la compañerita que me gustaba estaba enamorada de otro, me dijo: “Aprende a perder”. Poco tiempo después encontré unas maletas frente la puerta. “Hijo, ya estás viejo para que siga con las indirectas: independízate”.

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martes, 2 de octubre de 2018

Volver a nacer

A LOS 73 AÑOS Marcelo se apuntó a una maratón. Por primera vez. Y llegó último, aún participando con gente de su edad. No se desanimó. Su gran error fue no haberse preparado. Entonces empezó a trotar, imponiéndose distancias más largas. Se propuso una meta de diez kilómetros mensuales. Lograba dos, tres. No se desanimó. Un año después, volvió a competir. Llegó penúltimo. No se desanimó. Redobló el entrenamiento y las técnicas. Se apodó a sí mismo “fénix”. Ni idea tenía que este deporte se le complicaría tanto. Lo único que sabía con certeza era el por qué lo hacía.

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domingo, 23 de septiembre de 2018

Eso que se calla

MINUTOS antes de que papá volviera del trabajo, a mi mamá la invadía una pena negra. Incontrolable. Para llorar sin ser recriminada, pelaba y cortaba cebollas. Tras esas hortalizas camuflaba su dolor, la impotencia. Papá, así, jamás sospechó tormento alguno en sus lágrimas ni mostró interés que comiéramos la misma ensalada a diario.

Una tarde nos quedamos sin cebollas. Mandé a mi hermana por una, mientras yo subía a su dormitorio para despertarla. “¡Mamá, mamita!”, mi angustia se hacía creciente. La moví, la enderecé, pero no hubo caso: el vino fue demasiado.

Cuando llegó papá, con mi hermanita cortábamos cebolla.

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martes, 11 de septiembre de 2018

La hortensia

-MAESTRO, ¿por qué la vida se empeña en hacer durar tan poco las cosas bellas? Mi novia, por ejemplo: nos vimos obligados a separarnos días después de hacernos el amor por primera vez. ¡Es tan injusta la vida, tan cruel!
-Hijo, cuando paseábamos por el campo ¿recuerdas que cortaste una hortensia asegurando que era lo más hermoso que viste en kilómetros?
-Sí, recuerdo.
-¿Ves? La flor estaba en paz en su curso de crecimiento, de cara al sol, adornando el campo. Y la mataste. ¿Y después te preguntas por qué duran tan poco las cosas bellas? ¡Tú injusto! ¡Tú cruel!

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lunes, 10 de septiembre de 2018

Coparticipes del silencio

dibujo DIANA TOLEDANO
“QUÉ PIENSAS, hija”, preguntaba la mamá a la pequeña antes de peinarla. La niña era muda aunque tenía otra forma de comunicarse: cada vez que la cepillaban, entre su pelo se desenredaba un pensamiento, el que pronto se evaporaba en partículas multicolores. Últimamente solo estaban apareciendo dibujos animados ya que la niña, solitaria, veía mucha televisión.

Una mañana la mamá despertó enferma. Enferma de tristeza. Ese día estuvo apagada y distante. Mientras lloraba en la cocina, la hija se paró frente a ella y, solita, se peinó cuatro veces. Por cada una, se desprendieron las palabras

TODO  ESTA  BIEN  MAMITA.

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viernes, 7 de septiembre de 2018

¡PLOP!

ES MÁS BAJA que yo, por lo que cuando se coloca de espalda se para en puntillas: solo así logra acomodar su trasero contra mi paquete. Lo menea circularmente, mientras yo me voy endureciendo. Esto la humedece y se nota. Lo confirma su entrepierna caliente cuando se la manoseo. Y los pasajeros del metro, como avestruces, con las cabezas enterradas en sus teléfonos.

Un mes llevamos en este idilio cada vez que coincidimos en la estación. Sin mediar palabras, sin siquiera conocernos.

Hoy nació algo diferente: a su oído susurré “te quiero”. Ella se giró, me cacheteó y gritó “¡¡¡insolente!!!”.

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lunes, 3 de septiembre de 2018

El gorrión

HACE meses, un buen día, un gorrión se posó en una mecedora en el patio de mi casa. Lo dejé un tiempo, por curiosidad. Pero con las semanas y sin ánimo de irse, empecé a espantarlo. Me abalanzaba sobre él, escabulléndose este con una facilidad que me frustraba. Adopté a un gato para que se lo tragara, pero hasta el felino desistió. ¡Qué rabia este gorrión que no alza el vuelo lo más lejos posible! Pero ¿y si cabe la posibilidad de que esta ave sea como yo?

Desde entonces, pudiendo ambos volar, preferimos pasar tardes enteras en la mecedora.

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domingo, 26 de agosto de 2018

LuzdeLuna

dibujo DIANA TOLEDANO
CREYENDO que la luz de la luna puede ser atrapada, Lidia colocó un frasco en el jardín. Al no ver resultados, lo llevó al colegio y explicó a su única amiga sus intenciones. La compañera rió tan fuerte que pronto otros se sumaron y todo el curso se burlaba de Lidia. Esa tarde tiró el frasco a la basura. Los días continuaron indiferentes y grises. Hasta que, una mañana, el compañero que le gustaba empezó a llamarla dulcemente “LuzdeLuna”. ¡No lo podía creer! Esto la convenció de que no hay imposibles, y volvió a poner un frasco en el jardín.

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jueves, 23 de agosto de 2018

Ha llegado carta (4)

Amado:

He llorado mucho, pero tranquilo: lloro de felicidad al saber que viví la vida que quise. Perdona que mi enfermedad me haya hecho ausentarme de ti este último tiempo. Pero es bueno, creo yo, que te vayas acostumbrando a mi ausencia. No creas que te aparto porque ya no te amo. Te aparto, para que no olvides que después de mí, la vida, generosa, continúa en otras cosas que también amas; en tu trabajo, en tus amigos, en tus paseos por el campo. Vive intensamente. Vive para que permanezca latiendo tu corazón. Vive, pues en tu corazón yo seguiré viva.

Amada:

Ciertamente soy un agradecido del trabajo, los amigos y los paseos por el campo. Pero soy feliz no porque haga estas cosas: es porque puedo hacerlas sabiendo que estás conmigo y que al final del día tengo tu cabecita sobre mi pecho. Y amo tus canas tanto como todavía amo en mi memoria tu pelo negro. Envejecen nuestros cuerpos, mas yo te amo renovadamente, siempre, por primera vez. Y si de joven deseaba tenerte, ahora, de viejo, deseo retenerte. Pero como es imposible, y ya que por cincuenta años ha sido mutua nuestra vida, que sea también mutua nuestra muerte.

viernes, 10 de agosto de 2018

Ha llegado carta (3)

Querido Fernando:

Vivir te regala algo hermoso: experiencia. Y con ella, la sabiduría para distinguir lo que te conviene de lo que no. Soy una mujer segura de lo que quiere. Sin embargo cuando te rechacé, cuando te preferí como amigo, poco entendía a mi corazón. Por ese entonces me enamoraban los “tipos malos” y no porque me gustara el drama… O quizás sí y creía que mi amor los transformaría. 

Tu dulzura, tus halagos, esa preocupación por mi bienestar, me levantaba el ego pero no me bajaba los calzones. Tarde vine a entender lo que perdí. Hoy te amo.

Querida amiga:

Gracias, pero tengo dignidad. No pretendas confundirme: secretamente preferirás a los cabrones. Es la clase de macho que te calienta y está bien, porque el amor es también pasión. Pero vas quedándote sola, los cabrones indomables no te pescan, entonces recurres al ingenuo que asumes todavía espera por ti. Me ves un hombre tan bueno que te resulto alguien débil, sin carácter y esto te da (y te dará) pie para rechazarme y recuperarme cuando quieras. 

Tranquila: no estabas obligada a amarme en ese tiempo. Por eso yo tampoco me siento mal diciéndote que ya no te amo.

viernes, 3 de agosto de 2018

Movimiento

-TODO evoluciona. No es mística, es un hecho científico: es la ley de la conservación de la materia. Lo que pasa es que cuando te vuelves consciente de ello te sorprendes, pero nunca dejas de transformarte. Cambian las estrellas y las flores. Envejeces, te rejuvenece una pasión. Lo que te encanta te desencanta después. Te contradices. Nunca eres la misma.
-Pero papá, me pide lo imposible. Yo no soy creyente.
-Ahora, ¿pero luego? Anda y consuela a tu amiga. Dile que su papá no murió para siempre. Puede que sea la respuesta que te gustaría escuchar a ti mañana. Anda.

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jueves, 2 de agosto de 2018

¿Quién fue?

UNA mano tapó su boca. La mujer apenas pudo reaccionar. Quiso girarse pero el hombre se lo impidió. La otra mano levantó su falda, corrió su ropa interior y de pie la penetró por atrás. La mujer se dejó embestir. Fue un encuentro violento, rápido, silencioso. Al acabar, él desapareció y ella siguió en su quehacer. Primera vez que tenía sexo en la cocina.

Sin embargo ¿quién fue? Ese fin de semana los visitó el amigo de su esposo.

Encontró la respuesta quedándose un domingo de madrugada en la cocina, también de espalda, esperando a quien sea que se aparezca.

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martes, 24 de julio de 2018

La anticasa

LLAMÉ repetidamente a mi hijo a almorzar. Cuando apareció, le dije: “Tus duchas están cada vez más largas”. La casa crujió y una voz, omnipresente, exclamó: “Claramente se masturbaba en el baño”. “Mamá, ¿ese fue Dios?”, preguntó mi hijo. Y arrancó a la calle, enloquecido. Ayer pedí a mi esposo un préstamo de diez mil pesos. “Se me acabó todo el aguinaldo”, respondió. “Mentira. Se esconde la plata dentro del zapato”, dijo la misma voz ubicua. ¡Por suerte hoy nadie me preguntó si fui yo quien tapó de mierda el inodoro!

Las paredes de esta casa no saben guardar secretos.

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sábado, 21 de julio de 2018

Ha llegado carta (2)

El vecino

Cati, dejo esta nota en tu puerta porque la vergüenza no me permite enfrentarte. Soy Arturo, tu vecino del quinto piso, y ya qué más da. Tu perro no se perdió: yo lo secuestré. Lo hice porque pensé que ibas a pedir rescate por él. No te confundas: no quiero tu plata. Quiero (o quería, mejor dicho), otra cosa: ser tu héroe. Aparecer con tu perro en brazos y que a cambio me concedas una cita. Esa sería mi recompensa. Lo tenía todo planeado. Pero como ha pasado tiempo, asumo que no te importa. Ven por tu perro cuando quieras.

La vecina

¿Héroe? Idiota. Al contrario, te denunciaré por psicópata. ¿Y tú jurabas que me terminaría enamorando de ti? No hay psiquiátrico en el mundo para tipos con tu desequilibrio. Eres un peligro para la sociedad. ¡Te quiero lo más lejos posible de todas! Mira que venir a secuestrar a mi perro para tener la excusa de acercarte a mi... No solo eres psicópata si no que también tienes una baja autoestima tremenda. Ya te detesto y sin siquiera conocerte. Eres mi ángel guardián. Gracias por todo. El animalito fue un regalo de mi ex. Quédatelo, ¿sí puedes? Favor que me haces.

jueves, 19 de julio de 2018

Solo

ES RARO detenerse a leer el etiquetado de un shampoo. Más todavía si lo hacemos con los ojos del corazón. Hay que tocar fondo para encontrar ahí la iluminación y la promesa de un porvenir glorioso. “Cuando el alumno está preparado, aparece el maestro”. ¡Quién pensaría que mi maestro sería un shampoo! Más que maestro; un terapeuta, un chamán que ofrece una reparación profunda, un cuidado desde la raíz, un brillo extremo. Todo lo que anhelo para mi alma, concentrado en la sencillez de un envase. En la aparente sencillez. Digan lo que digan, he aquí mi nuevo mejor amigo.

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sábado, 14 de julio de 2018

Realmente feliz

A UN AMIGO con depresión, le escribí un microrrelato. Lo guardé en un sobre y al reverso puse “Léelo cuando estés realmente feliz”. Con la curiosidad a tope, lentamente mi amigo se obligó a experimentar momentos que lo acercaran a la felicidad. Escaló un cerro, se bañó en el mar desnudo y hasta venció otro miedo: se lanzó en parapente. Luego al teléfono me dijo: “Te prometo Julio que en pleno vuelo, abrí el sobre y leí tu microrrelato: ¡pocas veces me reí tanto en la vida!”.

¿Quieres saber qué dice el microrrelato?

No dice nada. Está todo en blanco.

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viernes, 6 de julio de 2018

Ha llegado carta

La alumna

Disculpa hacerte llegar esta nota en ves de hablarte en persona. Soy timida entregando el corazón, por que cuando lo hago lo termino recogiendo del suelo. Pero tú eres taaan distinto. Tú manera de actuar, de enfrentar los desafíos. Por ejemplo hubieron momentos de la clase donde todas, si TODAS! quedamos idiotizadas cuando recitabas de memoria poemas de sabines. Y yo más. Valla a saber por qué. Este a sido el Marzo más feliz y todo gracias a tú llegada al colegio y mi vida. ¿De dónde vienes?. ¿Quién eres?. Gustándote la poesía supongo que eres un hombre romántico, verdad?.

El profesor

Antes de responderte, ese ves pertenece al verbo mirar. Tímida, esdrújula. Por que va junto pues explica una causa. Tú manera: los pronombres posesivos son sin tilde. ¡¿Hubieron?! ¡Por favor, ¿me quieres matar?! Si TODAS!: es “sí” (tilde) de afirmación, luego debe ir coma y abrir signo de exclamación. Sabines, mayúscula. La única valla es la que delimita territorios. Este a sido: es “ha”, del verbo haber. Los meses van en minúscula. Después del signo de interrogación o exclamación, no hay que poner punto. Verdad?: abre signo de interrogación.

Ahora bien, atendiendo tu pregunta; sí, soy de lo más romántico.

domingo, 1 de julio de 2018

Tropezar

LLEGÓ a casa y se echó a llorar. Y cuando digo “echó a llorar” es literal: se acostó de cara al suelo y se vació hasta dormirse. Lo despertó la mamá pero no, no quiso incorporarse. Entonces ella, que entiende más de emociones que de razones, se propuso cuidarlo. Lo alimentaba, aseaba, lo consentía. Y el tipo ahí, tendido, como en una escena del crimen. Familiares y amigos lo visitaban, buscaban descifrar su comportamiento. Pero ni ante psicólogos ni sacerdotes se confesó.

-Hijo, por favor, te lo suplico. ¿Por qué no te levantas?
-Porque tengo miedo de volver a caerme.

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sábado, 30 de junio de 2018

Favor x favor

AÑOS atrás, tuve de amiga a una abuelita solitaria, amante de sus plantas. La conocí cuando les conversaba en el jardín. “Pronto me iré -me dijo esa vez- y no sé quién se hará cargo de ellas”. Me rompió el corazón. Inmediatamente entablé una amistad y la visité cada fin de semana. Y regué y podé sus plantas. Y todavía más; compré fertilizantes, abonos y tierra de hoja. Quise inspirarle confianza para que me las heredara. Un día, aproximándose su partida, me dijo: “Hija, puedes llevarte cualquier planta menos las de marihuana”.

O sea, el romero.

Me cagó la vieja.

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jueves, 21 de junio de 2018

Doble vida invernal

EL ANOCHECER trae nubes y pájaros que anuncian la lluvia. Sonriendo, cierra la ventana y vuelve a sus labores. Ya ayudó a su hijo con la tarea, se esmeró por preparar una rica cena y revisó con su marido cómo se dividirán los pagos del gas, la luz y el agua. Ahora cose un pantalón mientras espera, pacientemente, que todos duerman. Es tan mamá ella, es tan adulta. Se preocupará todo el invierno porque nunca nadie se resfríe en casa, y sin embargo cuando llueva saldrá, en secreto, a pasear y a saltar sobre los charcos como cuando era niña.

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lunes, 18 de junio de 2018

La mujer tonta

SE PALPA la mejilla. Le duele. “¿Qué hice?”, pregunta a su pareja. “Cállate, tonta” responde él y la vuelve a golpear. No de inmediato, sino que días después cuando ella, a pesar de todo, se atreve a salir un sábado sola. Esa noche no logra dormir. Tiene mucho por pensar. “¿Qué me pasa?”, pregunta. “¡Que eres tonta!”, responde. Entonces ella, llorando, arranca de casa.

-Amorcito, cariñito mío -la detiene-: quédate. Me equivoqué. El tonto fui yo. Solo tú puedes ayudarme a cambiar, mejorar, tal como antes. ¿Me perdonas?
-Te perdono.

Nuevamente cree que tomó una decisión inteligente, la mujer tonta.

Canción “Más fuerte de lo que pensaba” - Aleks Syntek  

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viernes, 15 de junio de 2018

Amar al pleamar

SOBRE la arena, una mujer encontró una botella con una carta adentro. El mensaje decía “Ayuda”.

¿Qué naufrago, de qué isla remota vendrá? ¿Qué último habitante, antes de hundirse un continente, resumió su esperanza en ella? ¿Qué pirata, capitán de barco, qué pescador la perdió en la eternidad azul?... Preocupada por no saber cómo ayudar, tras mucho pensarlo, solo escribió “Perdón”. Y la devolvió al mar. 

Ese mismo día la playa se mostró reposada, extrañamente en paz. No es lo que el mar esperaba, pero al menos se sintió comprendido y sufrió menos por el plástico que lo contamina.

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