jueves, 28 de enero de 2016

La memoria de los peces

De los animales, creía que la melancolía de un perro era la más parecida a la nuestra. Me equivoqué. Supuse que nadie iba a extrañarla: no después de las drogas, los robos y haber golpeado al abuelo. Por eso se fue. No dejó una nota de despedida ni se llevó a sus peces.

Desde entonces son mi preocupación, pero éstos se rehúsan a comer. Me impresiona. Si buscan morir, ha de ser porque su dueña tenía un lado luminoso reservado solo para ellos. Creo que yo también moriría de pena si hubiese conocido a mi hermana tal como estos peces.
Iniciativa de Carmen Pinedo Herrero

sábado, 23 de enero de 2016

Triste historia del artista incomprendido

"Lo repito: apenas se vaya tu abuela, el cuadro se va a la basura". "Qué mala compra: cero noción del buen gusto". "Y está tan bien dibujado, que más atemorizan sus facciones". "Y entre más lo miro, más me atemoriza". "Las visitas opinan lo mismo". "A muchos aterra porque...". De pronto el cuadro comienza a temblar, y seguidamente el payaso sale expulsado por el marco como quien salta por una ventana, cayendo del otro lado aparatosamente. "Disculpen. No es mi intención asustarlos, así que mejor me voy".

Ni eso le resulta: se aleja por el pasillo dejando atrás dos infartos.

martes, 19 de enero de 2016

Rosalinda

"Hija, acompaña a esa vieja. Nadie la visita. La pobre empieza a olvidar cosas, así que si te presentas como su nieta lo va a creer". Al fallecer mi madre seguí viéndome con Rosalinda, con quien desarrollamos una entrañable amistad. Yo le comentaba lo mucho que la extrañaba la familia que inventé para consuelo de su abandono; y ella, fascinada, asentía a mi mentira piadosa.

Antes de partir me dejó una carta: "Sé que no eres mi nieta, pero te quise como a una. De habértelo confesado ¿me habrías dejado de visitar? Ese era mi miedo. Pero me voy feliz".

lunes, 18 de enero de 2016

Punto de vista

En el futuro el cine es cosa del pasado. Los espectadores, ahora reconvertidos en viajeros, navegan por la historia en una máquina del tiempo haciendo de los grandes hitos sus "películas" favoritas. Por eso me sorprende que haya un grupito de descerebrados enganchado a mis trivialidades. Ríen, murmullan, anotan, están al tanto de todos mis desaciertos. Qué les puede importar mis traspiés amorosos, mis borracheras sabatinas, mis pequeñas pero exasperantes desavenencias en mi trabajo de mierda.

-¿Por qué me siguen? ¿No les da pena? ¡Mi vida es un drama!
-Eso dices tú, pero según los críticos está catalogada de comedia.

viernes, 8 de enero de 2016

Afectos y efectos

Para levantarle el ánimo, invité a un amigo a mi casa. Yo me había armado con una selección de los mejores consejos clichés para ayudarle a superar, en algo, su pena de amor, pero él me desoyó. "El duelo lo tengo más que superado. Ella siguió adelante, y yo también. No la amo ni la necesito, y recordarla es perder el tiempo", me respondió mientras acariciaba el pelaje de mi mascota. Le creí, pero mi casa no. A las semanas después mis plantas marchitaron, el perro enfermó, y yo sufro de recurrentes pesadillas relacionadas con la soledad y el resentimiento.

miércoles, 6 de enero de 2016

Una pequeña crisis

-Dios no va a perdonar tus pecados, porque no existe. Pero nos conviene creer en algo superior por el consuelo que otorga y, para los privilegiados, por sus ganancias. Así que tranquilo con esa paranoia, que no hay tal voyerista. Y tampoco digas "pecados" porque eso le da un carácter religioso, y no hay cosa que odie más que la fe institucionalizada: llamémosle errores. Y todos los cometen, incluso yo: ¡tanto pides mi ayuda, que mejor hubiese sido psiquiatra! Y con la plata que te cobre me voy de putas...

-¿Sabe qué Padre? No vengo más a confesarme con usted.

domingo, 3 de enero de 2016

Lo que se vuelve costumbre se vuelve invisible

Una mañana, las mujeres de Arabia Saudita desaparecieron. El rumor decía que las bestiales leyes que las controlaban y minimizaban, las terminaron por eliminar judicial y existencialmente; siendo Alá quien se las llevó para escarmiento de los que justificaban y preservaban la sharia precursora de invisibilidad femenina.
Para evitar la debacle, el rey propuso otra teoría: fue una maquinación del diablo como señal del apocalipsis. Pero ya era tarde: la histeria colectiva no dejó títere con cabeza.

A los hombres les tomó meses percatarse que las mujeres ya habían regresado y que quizás, en primer lugar, nunca se habían ido.

sábado, 2 de enero de 2016

Loco por los votos

El candidato llamó a la puerta buscando mi voto... Qué manera de prostituirse. Todo por el poder y luego qué ¿servir al pueblo o servirse del pueblo?

-¡Señor, le juro por esta Biblia -me la mostró- que soy diferente!
-No empiece con la verborrea que no me engaña. Lo he visto en la tele: se maneja con la misma frialdad que un psicópata para seducir ingenuos. No tendré educación, pero tampoco soy imbécil.
-¡Se equivoca! Póngame a prueba, haría cualquier cosa.

Hoy son las elecciones, pero este cabrón no se va hasta que no termine de sacarle brillo al piso.