04 diciembre 2023

Carta desde el futuro: cambio climático (6)

Volviendo del trabajo, como no hay pared que separe la casa de Mariano con el derrochador de agua de su vecino (ese que riega su jardín diariamente), unas gotas, que Mariano se las vivió como un chorro, cayeron sobre su traje de baño (y no de salvavidas, precisamente).

Con manos secas, desérticas, agrietadas pero duras, ahorcó al derrochador con la propia manguera, susurrándole: “Apuesto que dejas la llave abierta mientras lavas los platos”. El derrochador dio un codazo atrás reventándole la nariz. Cuando pararon, el agua y la sangre continuaron río abajo por el pasaje, trenzadas, hermanadas en su desvalorización.

16 comentarios:

  1. Con la sequía dan ganas de imitar a Mariano. Es broma. Muy bien narrado. Me gustó mucho tu relato.

    Un abrazo grande, Julio David

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  2. Qué genio se gasta el vecindario. Si por unas gotas de agua terminan así, no sé cómo se pondrán el día que pase algo de verdad.
    Un abrazo.

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  3. Los derrochadores de agua, con esta sequía, se merecen una buena tunda, pero, eso sí, procurado que la sangre no llegue al río.
    Un abrazo.

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  4. Ya pronto será una cuestión de supervivencia. La próxima vez Mariano será más certero.

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  5. Uf, buenísimo. 10/10.

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  6. que buen ambiente del barrio
    dan ganas de cambiarse a ese sector
    con la manera tan coloquial de cuidar el agua
    jajajaja

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  7. Los barrios tienen eso, que encontramos de todo: personas conscientes y de las otras, pero de allí a irse a las manos...Buen final Julio David y....con este calor en Santiago, dan ganas de manguerearse como lo hacíamos cuando niños.
    Abrazos

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  8. Bueno, sangre hay de sobra. Ademas se autoregenera. alguna mente visionaria seguro que ya está diseñando un aprovechador hídrico de la sangre".
    Abrazoo
    Vaya, ahora pensaba en eso de que "la sangre es mas espesa que el agua". No se si va a poder ser. De todos modos podRias patentar el relato
    abrazo dde nuevo

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  9. En ese derroche de agua, se le suma la sangre, como propina, por un desencuentro.
    Un abrazo.

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  10. Hola, Julio David. Vuelvo a tu casa después de mucho tiempo y veo que no ha decaído tu creatividad en relatos cortos, felicidades por el tono reivindicativo que tanta falta hace en el sector. Besos.

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    1. Chelo, gracias por pasarte por aquí y dejar tu huella para saberte viva, blogueramente hablando. Espero que esta vez te quedes más tiempo aportando y comentando. Voy a visitarte.

      Un abrazo psicológico.

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  11. Así somos los humanos.
    Y ese derroche de agua y sangre es una espléndida metáfora de lo que nos espera.

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  12. Waaaoooo...
    ¡Cuántos términos!
    Mariano, agua, manguera, traje de baño, desvalorización, etc.
    "Jorge Drexler, los budistas, lo cantaba Merecedes Sosa." ... :))))))
    Disculpa la broma, no he podido evitarla.
    No tengo tan claro que los budistas tengan claro lo de "todo cambia".
    Abrazo Julio.

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  13. Pues yo con la sangre me hago una morcilla. Que no está la cosa para derrochar.
    Un fuerte abrazo :-D

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  14. Agua y sangre... echadas a perder. Y así, siempre. Vamos cuesta abajo y sin frenos.
    El micro... genial! Nunca defraudas 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼

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  15. Con la sequía y las restricciones que tenemos aquí... hace tanto que no llueve que están los embalses bajo mínimos.
    Todos deberíamos cerrar grifos para intentar ahorrar tanto derroche... Besos.

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