sábado, 11 de junio de 2022

Sí, pero...

La última vez que estuvo plenamente de acuerdo con ella, fue cuando respondió “sí, acepto”. Desde entonces (y no por darle sabor al matrimonio, crear tensión sexual o generar debate sano), el marido empezó a invalidarla por cada cosa y cosita. Porque un “sí”, un elegante “sí”, no suena complicado ni agotador.

-Nuestros hijos son preciosos.
-Sí, pero...
-La capital de Chile es Santiago.
-Sí, pero...

“¿Es por joder o de verdad no me encuentra razón?”, se preguntaba ella con angustia a perder la suya propia. Y un día:

-Tenemos que separarnos.
-Sí, pero...
-¡Perdón, vivamos juntos por siempre!

jueves, 28 de abril de 2022

Las moscas

Empezaron de a poco. Zoé las espantaba con insecticidas o, como desquiciada, lo que tuviera a su alcance para alejarlas. Pero las moscas insistían en rodearle el cuerpo y específicamente la boca, pues de su interior emanaban cada vez que ella la abría para responder NO a cualquier invitación que la sacara de su estado de confort. No había aventura que la desatornillara de su sitio. Y ahí estaba, sin saber por qué aparecían más moscas por cada negativa a experimentar la existencia por fuera de la rutina.

Cuando se empezó a pudrir entendió que se estaba muriendo en vida.

domingo, 17 de abril de 2022

Estamos condenados

-No hay justificación.
-Ninguna. Y si hubiera, no importa.
-Además eso de invadir países me parece tan antiguo. 
-No sé si es por atraso o retraso mental, pero Putin es de esas personas con el alma vieja y putrefacta y hedionda que no ayuda a que la sociedad avance. Al contrario, la estanca. Y nos arrastra.
-¿Y hay alma en las personas malas? ¿O corazón? Algo falta que los deshumaniza.
-Estamos condenados. Siempre habrá alguien que haga este mundo un lugar peor. Como mi vecina, por ejemplo.
-¡Oye, para! ¡Ven! ¿Por qué le pisaste las flores?
-Porque me cae mal.

lunes, 21 de marzo de 2022

#guru #blessed #instagood #fashion #followme

Mis miles de seguidores en Instagram leen a diario mensajes sobre lo poderoso que me he vuelto desde que soy humilde. Como un león, el rey de la selva, que pudiendo permanecer en la punta de la pirámide divina para regocijarse en la autosuficiencia, prefiere relacionarse con el rebaño para iluminarlos desde abajo. Es que me hizo bien liberarme del ego. Lo aprendí en una comunidad espiritual enclavada en una mansión del Cajón del Maipo. No puedo dar detalles. ¿Pero saben qué? Tampoco quiero porque dudo que vayan a entenderme. Lo importante es que fui el mejor liberándome del ego.

miércoles, 2 de marzo de 2022

Un Mundo Feliz

Este narco feo, fanático de la corrupción, la sangre derramada y la podredumbre humana, le pagó a su Mano Derecha y él le pagó al lanchero y el lanchero le pagó al cargador y el cargador le pagó al camionero y el camionero le pagó al carabinero y el carabinero le pagó al empresario granjero y él le pagó al político y el político le pagó al director del diario y el director del diario me pagó a mí para que no publique nada contra este narco hermoso que, no olvidemos, también inauguró una placita bonita con columpios y cositas.

lunes, 14 de febrero de 2022

AntiConsejoAmoroso

¿Quieres conquistar su corazón? Amigo, tienes que ser sensible. No como mi marido, que cuando le comparto mis dramas se pone como piedra o se impacienta. Y esa es otra, sé buen oyente. No como mi marido. Por supuesto, sé fiel. No como mi marido, que ya antes de casarnos me ponía los cuernos. Sé atento: llámala, ofrécele tu compañía. No como mi marido, que debo acorralarlo para aclararle que lo necesito. Sé seguro. No como mi marido, que un día me cela y al otro me ignora. No, no seas como mi marido que me tiene más que conquistada.

viernes, 11 de febrero de 2022

El silbido

En la calle Miguel de Cervantes hay una casa reconocible por su vistoso árbol y también porque, y a modo personal para la señorita Sara, cuando pasa por al frente, ida y vuelta de comprar pan, le silban desde ahí. Vístase como se vista. Y no está bien, piensa, y se cohíbe y enoja. Muchas cuestiones tóxicas mascullaba contra el machismo cuando por fin se atrevió a encarar al hombre tras el silbido. Llamó a la casa y del hueco del árbol se asomó un loro que, viéndola, le volvió a silbar. Ella reconoció ese sonido. Y también su decepción.

lunes, 7 de febrero de 2022

El reencuentro

-¡Salud por este reencuentro, amiga!
-¡Salud!
-Y también brindo porque vas a pagar la cuenta.
-Claro.
-Era broma.
-Tranquila. Incluso pide más si quedaste con hambre. Yo cancelo al salir.
-Ay, deja de lucirte, sé que te está yendo bien en el trabajo.
-Y a propósito, voy a llegar tarde. ¿Vas a pedir algo más?
-Primero responde, aquí entre nosotras, ¿cuánto ganas?
-Pues lo de siempre: una mierda.
-¿En serio? ¿Y te puedes dar estos lujos? ¿Con una mierda?
-¡Con una mierda hasta me sobra, fíjate! Ya, me voy.

Dicho esto, la mosca toma su maletín y se aleja volando. 

Gracias, Alís