miércoles, 24 de febrero de 2021

Tarde (3)

Era una torre de madera que se inclinaba por el viento como árbol borracho, pero con raíces lúcidas para saber anclarse. Los vecinos la admiraban con terror, perplejos, mientras Mirko, guiado y motivado por la voz de Mirna, su esposa, trabajaba por alzarla cada día. Una mañana, carabineros y figuras de la tele rodearon la torre. Mirko se parapetó en las alturas. Entonces volví a recordar cuando él me confesó que esa voz lo llamaba desde el cielo. “Y qué dice”, le pregunté. “No sé, por eso me acerco a Mirna, por primera vez en años, para saber qué necesita”. 

13 comentarios:

  1. Da para pensar y reflexionar,abrazo.

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  2. El otro camino era la Ouija pero suele fallar mucho.

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  3. Me gustaría saber qué le dijo al final Mirna.

    Besos.

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  4. Uf, enigmático. Bueno, Mirna es enigmática, tan cerca del cielo

    Un abrazo

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  5. Nos dejas reflexionando
    y preguntándonos que dijo
    Mirna.

    Besitos dulces

    Siby

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  6. Parece que has conseguido lo que pretendías...

    ¡Dejar a todos perplejos!

    Abrazo Julio.

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  7. No me sorprendería que, si por fin logra oír lo que quiere decirle Mirna, esta le recrimine haber prrdido el tiempo edificando esa torre torcida.
    Saludos.

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  8. Siempre nos dejas pensativos...
    Contundente relato.

    Enhorabuena.

    Besos.

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  9. Con la tele por el medio no puede salir nada bueno.
    Un abrazo.

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  10. Yo creo que le llamaba. Oye... y... figuras de la tele???? O_O :-D
    Un abrazo Julio David

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  11. Siempre los medios de por medio....


    Paz

    Isaac

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  12. A medida que la torre asciende, Mirna se aleja y la audición sigue siendo imposible.

    Un abrazo.

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  13. No siempre sirve el dicho "más vale tarde que nunca"...

    Mirna debe estar muriéndose de risa en secreto. Bueno, muriéndose ya no, pero vengándose de esa escucha tardía seguramente sí

    Un abrazo

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