sábado, 22 de agosto de 2020

AntiCuentoDeHadas (3)

Ilusionado, le dedicó un microrrelato fantástico sobre viajes, búsquedas y guerras. Travesía dolorosa pero romántica que trae recompensa, una moraleja que eduque, los deslumbre por siempre. A las puertas del castillo, la salva del dragón que la custodia, rompe todos los hechizos habidos y por haber, y se casan. Le manda el texto por correo. Ella responde: “Muchas gracias, pero soy una mujer empoderada y no necesito el rescate de nadie, yo puedo sola”.

Años después, al rememorar lo escrito, ella cierra los ojos y llora porque cree perdida su oportunidad. Él también llora, porque no cree tener ninguna esperanza.

21 comentarios:

  1. Para mí, que ella tenia una historia con el dragón.

    Abzo

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  2. Lloremos todos pues.

    Un abrazo.

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  3. Hasta el apuntador termina llorando.
    Un abrazo.

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  4. Absolutamente extraordinario. Mucha verdad en este bonsai

    Gracias

    Isaac

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  5. Por fin todo acabe en lagrimas !!!

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  6. Así de duro es vivir.
    Y recordar lo que pudo ser y no fue.

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  7. Pasa, eso pasa, que los prejuicios nos atan. No dejan paralizados.

    Un abrazo

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  8. Es que las mujeres no queremos que nos salven, sino que nos amen. No es ningún secreto, o no debiera serlo. Lo que pasa es que nos enseñaron a vosotros a salvar y a nosotras a ser salvadas, y cuando queremos demostrarnos que solas podemos acabamos cerrándonos a muchas cosas. Es el período de adaptación.

    En todo caso, en tu relato ambos parecen dispuestos a retomar lo que no fue. Sólo les falta decirse cómo se sienten.

    Un abrazo

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  9. El tema de tener equivocados los conceptos; el de no encontrar un equilibrio y que sólo haya extremos... la falta de una verdadera comunicación...

    Tus letras dan para reflexionar y conversar mucho... un beso.

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  10. A veces, no sabe uno qué hacer.
    Supongo que una, tampoco.
    Saludosss

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  11. Las princesas seguimos existiendo, y aunque no lo necesitemos nos gusta que un caballero se invente dragones de los que rescatarnos.

    :))

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  12. Nunca volvió a escribir, ni a creer en sí mismo, se hundió en el alcohol, el sexo de pago, las drogas, los hijos ilegítimos y las hipotecas imposibles de cubrir sin un trabajo fijo.

    Pero vamos, a nadie más le importa.

    Saludos,

    J.

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  13. Triste pero cierto. Desafortunadamente la palabra "Empoderamiento" confunde y causa daño si no se entiende ampliamente. Definitivamente que se quede con el dragón.

    Un abrazo.

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  14. Esa odiosa palabra, sin duda, confunde los deseos con la realidad.
    Salud-os

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  15. Los cuentos de hadas han cambiado mucho.


    Un saludo

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  16. Hoy dia, a mi, no se me ocurriria liberar a una mujer de ningun dragon... Viven muy felices con ellos...
    Un abrazo, amigo

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  17. Je!

    Después del burro muerto...
    La cebada, al rabo.

    Saludos

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  18. Ya lo dijo el siglo pasado sabina: Las chicas ya no quieren ser princesas.

    Ya pueden solas. Es bueno que ella lo tenga claro.

    Pero eso de desaprovechar profundizar las oportunidades que puede tener un tipo con tanta imaginación no es una buena opción. De esos hay pocos.

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  19. Creo que es el cuento de nunca acabar de los malentendidos. Y rara vez uno se sienta a escuchar al otro y a hablar lo más claro que se pueda de lo que uno siente.
    Abrazos Julio.

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  20. Pues yo a veces no puedo sola y agradezco que me ayuden.

    Besos.

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  21. Bom dia Júlio. Sou seguidor número 133. Gostaria de saber se você pode seguir o meu blogue também? Obrigado.

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