lunes, 20 de julio de 2020

Un golpe de luz

Lo tenía casi todo: trabajo desde casa, comida a domicilio… e incluso vidrios ahumados. La época del confinamiento fue la menos infeliz de su vida, aunque nunca faltan los maleducados de siempre. En este caso, unos niños jugando afuera con el griterío, las risas, el ruido. Pero podía tolerarlos con audífonos. Sin embargo, en una de estas travesuras, una pelota quebró su calma y su ventana, antes de impactar en el portátil, en el que se escribía la enésima carta de suicidio. Sí, se lo estropearon, pero tuvo una revelación: “La herida es el lugar por donde entra la luz”.

El poeta Rumi decía que
“la herida es el lugar por donde entra la luz”.

Te quiero

17 comentarios:

  1. Que´bueno. Has dado la vuelta a esa cita. Tu final es precioso. Por encontrar la luz antes de cerrar los ojos.

    Un abrazo

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  2. Qué buena historia. Un beso

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  3. ... si, pero no demasiado héridas.

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  4. Es una forma muy bella y positiva de ver las cosas, por malas que sean.
    Un abrazo.

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  5. Pues si con la rotura del ordenador evitaron el suicidio, no estuvo tan mal. Un mal pequeño evitó otro infinitamente mayor.
    Un abrazo

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  6. Hay quien está ahora mejor que nunca... viendo como los que se divertían ya no pueden hacerlo.

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  7. Dedicado a la redacción de la carta perfecta para su despedida, un pequeño accidente abre esa herida tan cruda como la realidad, que entra cual luz cegadora.

    Un abrazo.

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  8. Para reflexionar en estos días,cariños.

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  9. A veces, en un secreto ardid del destino, lo que parece un desastre es en realidad un golpe de suerte que vuelve accesible la felicidad.

    Me gusta mucho el texto.

    Un abrazo

    PD: Intuyo que alguien se ha puesto feliz con esta entrada.

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  10. Primeramente permíteme saludarte. Conozco a pocos blogueros de Chile, así que cada vez que me encuentro con alguno es una sorpresa grata.

    Me encanta Rumi, así que me alegró verlo por aqui.
    Justo he estado explorando el microcuento, sin embargo, aún no me animo a compartirlo por estos lados. Así que me parece una buena jugarreta del destino entrar aquí y ver que te mueves en este género.

    Me pareció genial tu escrito de hoy, muy realista, muy revelador. Yo he aprendido que sólo en la oscuridad es capaz de germinar la semilla y verse muy claramente la luz interna.

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  11. Cierto Julio.

    Las "heridas" y/o las "desgracias" suelen ser el camino del descubrimiento de la "luz". ¡Comprobado!

    Pero, a su vez, ambas situaciones u otras de igual intensidad, no son necesariamente "imprescindibles" para el encuentro con la luz.

    El cilicio, autoimpuesto o por motivos ajenos, no es sinónimo de claridad. Generalmente, lo contrario.

    ¡Acertado golpe!

    Abrazos.

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  12. Dicen que los ángeles no existen, sin embargo, esos niños fueron el ángel guardián de tu protagonista.
    SAludos.

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  13. Buen relato.
    Un abrazo.

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  14. Acá dicen: nadie sabe para quién trabaja. Y resulta que cuando crees que te han jodido, no es así. Es muy bello Julio.
    Abrazos.

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  15. Qué bueno Julio, bueno de verdad. Una revelación en la oscuridad a través de un cristal roto, poético este micro. Saludos.

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  16. Me recordó un caso que oí de terceras personas sobre un cuate joven que traía problemas y no había pedido ayuda, y pensaba suicidarse aventándose al tráfico. Pero antes de llegar a donde según lo planeaba hacer, en otra calle distinta donde ni se lo esperaba, que lo atropellan de pronto, y al hospital. Ya ahí es donde lo contó y le dieron terapia más adelante.

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  17. Hay hechos desastrosos que devienen en algo beneficioso.

    Pd: Por cierto: “There is a crack in everything, that’s how the light gets in.” – Leonard Cohen

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