28 julio 2020

Verso

Entendió cómo el tiempo corre hacia atrás en un universo paralelo. ¡Y ni hemos descubierto uno! Pero él ya tiene la fórmula (por si acaso). Ahora participa en debates, organiza conferencias, concede entrevistas. Es la estrella, valga la redundancia, donde vaya. Su figura despierta mucha curiosidad, aunque repita las respuestas de siempre a preguntas como ¿hasta qué hora duerme el domingo? o ¿qué lo motivó a ser astrónomo?...

-Cuando niño, un invierno conté las estrellas que veía desde mi dormitorio. Eran 52.
-¿Solo 52? Uno esperaría que tuviera una revelación más grande.
-¿Y cuántas estrellas necesita la noche para sorprenderte?

26 julio 2020

Todavía siempre

¿En qué muñeca se pone su reloj el universo? Tiene 14 mil millones de años, pero no lo sabe. O prefiere ignorarlo porque es muy sensible. Solo mira cómo moldeó nuestro soberbio, dadivoso planeta para sustentar cosas mínimas y todavía más secretas, como el encuentro entre dos que se quieren y que coinciden en la vida mas no en las edades: ella es mayor. O quizás lo sea él. Solo lo sabe el tiempo. ¿Pero dónde está eso? Los días que pasan juntos le sacan la pila al reloj del comedor para que nada les recuerde lo que no existe.

Canción "Ella es" - Leonel García & Jorge Drexler

24 julio 2020

Por dormir o no dormir (cinco minutos más)

Son compañeros de trabajo. Ella llega 18 minutos después y él 18 minutos antes. A ella le molesta tomarse tanto tiempo, y a él que le sobre. Y cada uno se preocupa a su manera: ella se retrasa, él se anticipa. A ella la despedirán por impuntual y a él, siempre, lo miran raro por ser innecesariamente puntual. (Este microrrelato podría tener 30, 50, 100 palabras. Es solo un número para expresar lo mismo). No coinciden en nada excepto cuando suena el despertador avisándoles de un nuevo día: ambos lo apagan de un manotazo. Les estorba el tiempo. Lo olvidan.

20 julio 2020

Un golpe de luz

Lo tenía casi todo: trabajo desde casa, comida a domicilio… e incluso vidrios ahumados. La época del confinamiento fue la menos infeliz de su vida, aunque nunca faltan los maleducados de siempre. En este caso, unos niños jugando afuera con el griterío, las risas, el ruido. Pero podía tolerarlos con audífonos. Sin embargo, en una de estas travesuras, una pelota quebró su calma y su ventana, antes de impactar en el portátil, en el que se escribía la enésima carta de suicidio. Sí, se lo estropearon, pero tuvo una revelación: “La herida es el lugar por donde entra la luz”.

El poeta Rumi decía que
“la herida es el lugar por donde entra la luz”

Te amo

15 julio 2020

Todavía nunca

-Hay que abrir los ojos.
-Sí, hay que abrir los ojos.
-Ya es hora.
-Es cierto. Igual en algún momento tenía que pasar.
-No te lo discuto.
-Ya pues, abre los ojos.
-¿Y yo primero? Los abro si tú los abres.
-Bueno, los dos al mismo tiempo, ¿vale?
-Nos parecemos a esos que se llaman por teléfono y están con ”corta tú, no, tú”.
-Verdad, le damos muchas vueltas.
-¡Oye, no me levantes los párpados!
-¡Es que no abres nunca los ojos!
-Y tú tampoco.
-Pero hay que hacerlo.
-Sí, hay que hacerlo.

...Pero somos obstinados y nos seguimos soñando.

10 julio 2020

Primera cita

Y se rascaba el brazo. Hasta que se le cayó. Sí, se le cayó el brazo. Quizás estaba muy nerviosa la pobre. “¿No te importa que sea manca?”, me preguntó. “¿Y a ti no te importa que tenga un ojo falso?”, le respondí. Y hundí los dedos en mi cuenca y me lo saqué. Sí, me saqué el ojo. Y ya que estábamos en eso, ella se retiró sus pestañas postizas y yo mi peluca. Y nos fuimos despojando de adornos hasta que finalmente quedamos reducidos a dos niños libres, sin miedos ni complejos. Y nos empezamos a querer mejor.