lunes, 29 de junio de 2020

Ya me irá mejor

Se sentó en el césped y al frente, un trébol de cuatro hojas. Eugenio, que no era supersticioso, se obligó a valorar este hallazgo cotidiano, fugaz, diminuto, como una respuesta inequívoca de la generosidad inacabable del universo (era eso o suicidarse). Entonces lo atesoró. “Ya me irá mejor”. Apostó su corazón en ello. Pero no. Cada día fue peor. Y sin embargo, “ya me irá mejor”. Hasta que una noche lo apuñalaron para robarle la billetera.

Un consuelo que nos alegrará a todos, es que Eugenio no perdió nunca la esperanza: cerró los ojos creyendo que despertaría en el hospital.

17 comentarios:

  1. Lo importante es la actitud.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Hola Julio David , vaya que mala suerte , pobre hombre
    Un relato muy intenso e impactante , me a gustado mucho
    Te deseo una feliz semana , saludos de flor.

    ResponderEliminar
  3. Una triste realidad,cariños

    ResponderEliminar
  4. Me he quedado consoladísimo con el último párrafo, la verdad.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. No sé si la esperanza le servirá después de esta vida, pero supongo que es más llevadera la vida mientras creemos que puede ir mejor que cuando ya damos todo por perdido.

    Buen relato duro.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Muy bueno. Esa esperanza, que es lo último que se pierde, dice el refrán.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. Un trebol de quatro hojas o de tres o de dos si crées en el te puede protegir hasta siempre !!

    ResponderEliminar
  8. La ignorancia suele ser muy confiada.
    Un abrazo y feliz verano, Julio David.

    ResponderEliminar
  9. Vivo o muerto seguro que terminó feliz y esperanzado. Un bonsai fantástico.
    Besos

    ResponderEliminar
  10. Una dura realidad la que sufrió tu protagonista. Vivir esperanzados con que las cosas irán mejor es un aliciente de cara a enfocar el día a día
    Un abrazo Julio D
    Puri

    ResponderEliminar
  11. Hola Julio, pues no se yo que fue mejor si encontrar el trébol o no, por que vaya suerte le trajo al pobre hombre.

    Besos.

    ResponderEliminar
  12. Los optimistas al menos viven con esperanzas aunque luego se tuerza todo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Quizá le fue mejor y se ha reencarnado en trébol de 5 hojas.

    ResponderEliminar
  14. Qué negro. Me encantó. La esperanza ayuda a sobrellevar pero no sirve de mucho en realidad.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  15. Parece mentira que haya optimistas tan duros de mollera.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  16. Y es que no hay nada como la esperanza,...

    ResponderEliminar