martes, 30 de junio de 2020

AntiCuentoDeHadas (2)

-¡Vamos, enfréntame, escupe tu fuego! -le dijo al dragón apuntándole con la espada.
-No vale la pena. La conozco: es jodida. Sola, vieja y jodida. A ver, muéstreme las uñas... Muy largas: con imperfecciones así, ella no se enamora. Y aunque ponga el mundo a sus pies, va a arreglárselas para quejarse. De cualquier cosita hace un infierno. Varios príncipes la han traído de vuelta incluso el mismo día que la rescataron ¿y usted pretende ser la excepción? Por eso no vale la pena.
-Pero quizás yo tenga la llave que abra su corazón a…
-Amigo, no vale la pena.

24 comentarios:

  1. Con probar no pasa nada, quizás él sea la llavecita que abra par él.

    Vale la pena intentarlo
    Beso

    ResponderEliminar
  2. Hay princesas que no valen ni una llamita de dragón :-)

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. ...et avec du vernis sur les ongles ???

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jaja a tiempos desesperados, medidas desesperadas.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  4. Con dragones así no se puede. Seguro que está en lo cierto, pero el premio no es lograr a la princesa, sino vencer al monstruo. En realidad, es vencer el miedo.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. El dragón sembrando dudas. Principio de guerra psicológica ;)
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Qué sorpresa. Un beso

    ResponderEliminar
  7. "Uomo avvisato, mezzo salvato"... aunque no creo que éste haga mucho caso de las advertencias.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  8. Me encantan los anticuentos.
    Nada mejor que despertar a los "durmientes".

    Un abrazo, Julio David y que disfrutes de este tiempo vacacional.

    ResponderEliminar
  9. Ese dragón es un agua-fiestas, típico de un anticuento ;)

    SAludos.

    ResponderEliminar
  10. Jajajajaja. Yo sé lo que le digo, hágame caso. Qué divertido Julio.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  11. Otro que va a volver con la llave entre las piernas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Anticuento sin duda!... Y tomo nota por si un día se me nubla la mente y me meto a desfacedor de entuertos de princesitas cautivas...

    Buen relato. Como buena es tu referencia al "YO SOY EL OTRO" en mi anterior entrada.

    Abrazos Julio.

    ResponderEliminar
  13. Bueno, hadas y hados, así, haberlos los habrá.

    Besos

    ResponderEliminar
  14. Yo no la quiero ni regalada.

    ResponderEliminar
  15. El poderoso dragón que te aterriza en la realidad. Jeje.

    ResponderEliminar
  16. Y es que el caballero nunca puede salvarse a sí mismo del dragón que lleva dentro... ¿o sí?

    ResponderEliminar
  17. Caballeros, dragones, princesas... Ay, que tiempos aquellos

    ResponderEliminar
  18. Casi nunca vale la pena.

    Saludos,

    J.

    ResponderEliminar
  19. Preguntadle a la princesa 😁😁😁

    ResponderEliminar
  20. Hola pasaba saludar!!!!
    Te cuento que abrí un blog de haikùs y voy a dejar los otros puesto que no me da el tiempo para todos.
    Espero verlos allì, un beso enorme y un abrazo.
    PD: ESTE ES MI ÚLTIMO Y ÚNICO BLOG DE AQUÌ EN MÁS. TE SIGO CON ESTE NUEVO PERFIL.

    ResponderEliminar
  21. Hola, bello blog!!
    Con respecto al realto, me quedé pensando ¿Tan hueca puede ser la princesa para que no valga la pena?
    Un abrazo
    https://entrelosrincones.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  22. Lo he tenido que releer cuatro veces, y cada vez me imagino esa escena. Y me recuerda a un chiste de cuando era chica. Cuando un padre entregaba a su hija al novio para casarse, y decía algo así como "no se aceptan devoluciones"....
    Saludos

    ResponderEliminar
  23. ¡Hola!

    Me morí con la respuesta del dragón. Me gusta.

    Me quedo por tu blog, ¡Te sigo!

    Un beso.

    ResponderEliminar