lunes, 28 de octubre de 2019

Cien preguntas a la hora de almuerzo (13)

(94) ¿La mosca no logra salir por la ventana? ¿Cómo sabes que no usa lentes oscuros si nunca te detuviste a mirarla? ¿O será fotosensible? ¿O ciega? Ayúdale a encontrar su bastón, ¿puedes? (95) ¿Quién trenza en una sola cabellera pelirroja el amanecer y atardecer? (96) Si tuviéramos la cabeza del tamaño de la Vía Láctea ¿ahí sí cabrían nuestras preocupaciones, y no solo las vanas? (97) ¿Qué le contará de nosotros el sol al resto de estrellas? (98) ¿Existirá relación más toxica que el cuchicheo entre el insomnio y la madrugada? ¿O es pura tensión sexual que los mantiene incansable, tiernamente torpes e imaginativos?

13 comentarios:

  1. Pregunta a pregunta se teje una respuesta.
    Un abrazo.

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  2. Tocamos con el dedo las cien.

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  3. Ay, que dificil es encontrar respuesta a esos interrogantes...

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  4. Esa cabellera pelirroja me ha dejado muda

    Un abrazo

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  5. El insomnio y la madrugada están liados.
    Desde siempre.

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  6. La Vía Láctea, y el sol y las estrellas, son dos planteamientos de interés que, cada quien, deberá responder-se!

    Abrazos Julio.

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  7. No sé si las moscas usan lentes ocuras o son fotosensibles, pero ciegas seguro que no, pues no dejan de venir una y otra vez a molestarme en el mismo lugar.
    Un saludo.

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  8. En el penúltimo día
    de un eclipse clandestino
    hostigada por el sino
    la madrugada plañía.

    Te dejo un abrazo, Julio David.

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  9. "El cuchicheo entre el insomnio y la madrugada..." ¡¡Qué preciosa forma de expresarlo!! La verdad, tocayo, no sé de dónde sacas preguntas tan difíciles. Menos mal que esto no es un examen :))

    ¡Un abrazo!!

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  10. Tus últimas preguntas son muy poéticas y siento que si intento darles una respuesta las arruino.
    Te felicito, Julio, misión cumplida.
    Un abrazo.

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  11. Espero que la 96 no se cumpla, ¡por favor! je, je
    Geniales.
    Un abrazo, Julio David.

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  12. ¡Ay! Esas puñeteras moscas que te revolotean mientras estás escribiendo en el ordenador... Y mira que le ofrezco un bastón y hasta una sarta de palos para que se vaya, je, je, je...
    Si tuviéramos la cabeza tan grande como la Vía Láctea creo que no habría cabida a las preocupaciones, ni vanas, ni profundas... Seríamos conscientes de que somos puntos minúsculos y efímeros en el tiempo y el espacio.
    Y ostras ¡estamos ya en la 98! ¿Cuál será la cien ?
    Un abrazo!!

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  13. Prefiero la tensión sexual que lo tóxico... pensando en el romance del insomnio y la madrugada.

    ¡Y sólo faltan dos! ¿De verdad no ampliarás ese cien?

    Un abrazo

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