domingo, 1 de julio de 2018

Tropezar

LLEGÓ a casa y se echó a llorar. Y cuando digo “echó a llorar” es literal: se acostó de cara al suelo y se vació hasta dormirse. Lo despertó la mamá pero no, no quiso incorporarse. Entonces ella, que entiende más de emociones que de razones, se propuso cuidarlo. Lo alimentaba, aseaba, lo consentía. Y el tipo ahí, tendido, como en una escena del crimen. Familiares y amigos lo visitaban, buscaban descifrar su comportamiento. Pero ni ante psicólogos ni sacerdotes se confesó.

-Hijo, por favor, te lo suplico. ¿Por qué no te levantas?
-Porque tengo miedo de volver a caerme.

Imagen © Fuente

19 comentarios:

  1. El hombre es el único animal...
    :)

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    1. que tropieza dos veces con la misma piedra ;-)

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  2. Asi sera toda la vida, por eso cuando caes del caballo obligan a montar en szguida...

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  3. Creo que hay gente que vive así, tumbada en el suelo por miedo a caer. Besos!!

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  4. Una solución que no lo llevará a ninguna parte y en una posición de hijito eterno.
    Abrazos, Julio.

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  5. ¿Cómo vamos a aprender a levantarnos si nunca nos caemos?

    Saludos,

    J.

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  6. Es una sólida razón. Del suelo no pasa, desde luego.
    Un abrazo.

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  7. Hola Julio, si pensamos en que me puedo caer de nuevo no haríamos nada, de cada caída aprendemos siempre algo, esas son las lecciones que nos da la vida.

    Besos.

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  8. El miedo siempre estará ahí, pero no puede quedarse parado. La vida es un juego y con él uno se cae muchas veces y se lastima, lo bueno es que por cada caída se adquiere una valiosísima lección.
    Un fuerte abrazo, Julio David.

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  9. Hola Julio D, es que hay caídas de las que es difícil levantarse y en este caso tu protagonista así nos lo demuestra
    Un abrazo
    Puri

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  10. ¡Ay! Pronto se dará cuenta de que caerse es el momento en el que uno comienza a levantarse. Precioso y reflexivo micro, a veces el miedo a la derrota nos paraliza, y esa es la única derrota verdadera. Un fuerte abrazo!!

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  11. Ese miedo le llevará ala tumba. En la adolescencia esos llantos parecen realmente ser eternos, de tristeza insalvable, de hundimiento de toda la vida. Suele suceder que a la semana, la risa ha vuelto y los sueños afloran nuevamente.

    Muy buen post, Julio. Un abrazo y feliz martes

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  12. Levantarse es una obligación cuando caemos, pero la vida es así de dura, y hay que intentar ser fuerte y derribar los muros que se nos interpongan.

    Me ha encantado el nuevo diseño de tu blog, y un placer volver a leerte.

    Un beso enorme.

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  13. Los traumas, sobre todo a partir de los cuarenta, son muy malos... Pobrecito

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  14. Desde luego, levantarse para volverse a caer no es plato de gusto de nadie, pero tampoco hay que abusar de la paciencia y del amor de madre.
    Un abrazo.

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  15. Pues claro.
    Yo lo comprendo a la perfección.

    Saludos.

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  16. Primero, ese osito de la foto es un amor, yo lo hubiera llevado a casa, lo hubiera metido en la lavadora y lo hubiera dejado hecho un primor.

    Segundo, me fascina tu manera de contar, breve, irónica y hasta un pelín negra a veces, Julio David.

    Me he caido tantas veces, en sentido literal y metafórico que me aplico tanto en levantarme que, distraida, sigo cayéndome por aquí y por allá como una marioneta sin hilos.

    Tercero, ese chico necesita un buen "aliciente" que le levante la moral y lo que se tercie.

    Un abrazo, y que pases un buen verano o invierno, porque creo que andas en el otro hemisferio.

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  17. Desde luego esa madre, la de las emociones y razones, no se llama Tesa Medina..., pues ya ves lo que le haría al durmiente... para que se levantase.

    En cuanto a ti, más de lo mismo... ¡Ojo con caerte delante de ella! (osito). Parece mujer de armas tomar...

    Y nunca mejor dicho, pues en su última aparición en su blog, a punto de meterse en la bañera, literal, ¡impresiona! :))))

    Gran abrazo a los dos.

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  18. Impactante. Hay una canción que le viene perfecta. Try.
    Siempre hay que volver a levantarse.
    🤗

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