lunes, 18 de junio de 2018

La mujer tonta


SE PALPA la mejilla. Le duele. “¿Qué hice?”, pregunta a su pareja. “Cállate, tonta” responde él y la vuelve a golpear. No de inmediato, sino que días después cuando ella, a pesar de todo, se atreve a salir un sábado sola. Esa noche no logra dormir. Tiene mucho por pensar. “¿Qué me pasa?”, pregunta. “¡Que eres tonta!”, responde. Entonces ella, llorando, arranca de casa.

-Amorcito, cariñito mío -la detiene-: quédate. Me equivoqué. El tonto fui yo. Solo tú puedes ayudarme a cambiar, mejorar, tal como antes. ¿Me perdonas?

-Te perdono.

Nuevamente cree que tomó una decisión inteligente, la mujer tonta.

Canción “Más fuerte de lo que pensaba” - Aleks Syntek  

Imagen © Fuente

17 comentarios:

  1. Una lacra, expandida por todos los continentes.

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  2. Es una obligación de todos afrontar un problema tan arraigado. Aportaciones como la tuya son más que granitos de arena.
    Buen micro.
    Un abrazo.

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  3. Hola Julio, por desgracia eso esta al orden del día en todo el mundo, no entiendo como la mujer que esta sufriendo el maltrato no pide ayuda, hoy en día existen muchos medios para hacerlo y por mucho miedo que se tenga se puede hacer, pero tampoco entiendo el porque un salvaje tiene que terminar golpeando o terminar con la vida de otra persona, no lo entiendo.

    Besos.

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  4. No existe la mujer tonta, existe la que tiene miedo, y con razón. No es fácil, nada fácil arrancar, porque adónde iré, se preguntan. Con una amiga o familiar, claro. Pero seguramente ellos conocen esa relación, y no cederán. Lo de pedir perdón tras cada ataque es lo habitual. Pero ellos no cambian. Es muy difícil al menos, ahora hacen terapia a los maltratadores en España, pero no sé si sirve de algo.

    Una lacra social. Bien narrado. Un abrazo

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  5. Hay que despertar de ese letargo que permite que todo siga igual. Abrazos.

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  6. Yo no sé cómo pueden seguir pasando esas cosas en estos tiempos que corren... Besotes!!

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  7. Es obligación de todos decir basta, no consentir ni una muerte más. Es bueno que nos sacudan textos como el tuyo, a ver si despertamos.
    Besos

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  8. Esa lacra también existe aquí.
    Es un horror.

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  9. Tremendo micro, Julio David. Desde luego la violencia de género es un cáncer que padecemos en todos los países. Nunca se puede dejar pasar por alto una bofetada o un simple desprecio. El problema tras el primero, es que es mucho más fácil que llegue el segundo, y luego el tercero... y al final el drama que nos has narrado con toda su crudeza. Fantástico, Julio David.

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  10. Una realidad despiadada que parece ir "in crescendo". Toda mujer que recibe maltrato cree que se lo merece, que la culpa es suya, que es tonta y no sabe comportarse. Su autoestima es bajísima
    Las disculpas que suceden a los golpes o a los insultos es pura hipocresía, en pocas horas el circuito vuelve a reiniciarse.
    Muy buen micro, Julio.
    Un abrazo.

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  11. Es muy difícil, Julio David. La autoestima de la persona maltratada está totalmente destruida, la necesidad de que todo cambie, de que mejore, los por qué y la vergüenza que supone, la dependencia hacía la otra persona. A parte que un perfil maltratador erradica la vida de la persona que tiene a su lado, vínculos de familia, amistad o trabajo. Y esa soledad solo hace que empeorar más el problema.
    Un fuerte abrazo.

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  12. El macho maltratador primero anula a su víctima, la aísla, la hace creer que es tonta, inútil...que sin él no es NADIE.

    Él es encantador en su entorno, pero cuando llega a casa... para esconder su cobardía, sus inseguridades, sus carencias se convierte en un monstruo que empieza por humillar, hasta que golpea, hasta que mata...No está loco es un depredador sin sentimientos.

    "Quien te quiere más que yo, lo hago por tu bien...no podría vivir sin ti... Si me dejas me mato"
    Lastima que siempre maten primero antes de cumplir esta amenaza ficticia en la mayoría de los casos.

    ...Y así, como en una rueda de hámster que no va a ninguna parte, la mujer da vueltas hasta que la matan o tiene la lucidez de bajarse de la rueda, taparse los oídos mientras se aleja del verdugo y pedir ayuda, después... denunciar siempre.

    La mate porque era mía...

    Un relato que nos hace zas en el corazón, pura realidad.

    Besos,

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  13. Es jodido que sea una realidad en muchas partes del mundo, en Latinoamérica al menos es tan común. Pero es sólo una cara de la realidad de violencia que viven muchos. Si te golpean tus padres que te quieren también lo hará tu novio y tu marido que también dice quererte.
    Abrazos Julio.

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  14. Tonto, en realidad, el hombre que es tan cobarde como para poner la mano encima a una mujer. No solo se trata de educar para afianzar la autoestima, el respeto y la valentía de la mujer, sino de que también se eduque al hombre para que no se convierta en un agresor. No deja de sorprenderme la gran capacidad narrativa que tienes, Julio, en tan pocas letras, más aún para tratar temas tan crudos.
    Un abrazo.

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  15. Qué triste que esta historia sea tan real, Julio.
    El relato, fantástico.
    Un beso enorme

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  16. Los palos se vuelven costumbre en la vida de la víctima, por regla general viene de una casa donde el padre le pegaba a su madre, y también a ella, y a sus hermanas. Tenían necesidad de esconderse, y presenciaban en muchas ocasiones palizas inhumanas. Asumían que eso era así, que su madre lo aguantaba por que era lo normal, y que ellas también deberían someterse después a sus esposos.
    Por otra parte, ellos, viendo lo mismo en sus casas, asumían el papel de esposo y padre maltratador, sin complejo alguno de culpa.
    La ley de la costumbre, que no solo no ha evolucionado, si no que sigue in crescendo.

    Muy buen aporte Julio David. Un placer leerte de nuevo.

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  17. Me encantó tu blog, es un gran deleite pasear por el. Gracias!

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