¡Feliz cumpleaños, mamá!

-MIRA -saca un collar- el regalito que le tengo a mi mamá. Llegué por atrás, y ¡paf! se lo robé a una vieja. Salí disparado, me perdí fácil, la señora ni se enteró.
-Tanto tiempo en la misma mierda... ¡Me encantaría verte preso!

Minutos después, aparece mi mamá. Pálida, temblorosa.

-¡Me robaron el collar!

Mi hermano empuña el collar con fuerza tras su espalda. Yo lo tomo, despacio, y lo escondo en mi bolsillo.

-Qué pena más grande, mamita -le dice. Y ocurre un milagro. Un regalo inolvidable. Se acerca y, luego de años, la abraza. Y llora. Verdaderamente llora.

Comentarios

  1. Que ciclo más cruel y realista.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, ambas sentencias describen bien este escenario.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  2. Pues mira, el verdadero regalo para esa madre es que su hijo haya entrado en razón. Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hasta yo quiero creer en eso, que el tipo este entró en razón... Pero ¿y si no? Y si solo se siente mal porque, sin querer, le robó a la propia mamá? Y si luego de abrazarla, el tipo este vuelve a las andanzas delictivas?

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
    2. Ya, puede ser. Es que soy demasiado inocente en el fondo...

      Eliminar
    3. Yo veo que tienes más de guapa y de maja, como dirían los españoles, que de inocente jeje

      Eliminar
  3. Un regalo sin precio.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto. Aunque si tuviese que ponerle precio, diría que cuesta lo que cuesta un collar.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  4. Un relato que nunca debería de ser . robar el collar a la propia madre. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una estupidez, una ironía, una lección del destino.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  5. Jo, este relato emociona de verdad. QUé bello final.Enhorabuena.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, sea como sea, el final es, por lo menos, esperanzador. Algo es algo.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  6. Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo, dicen.
    Y no todo lo que mal empieza, mal acaba... y para muestra, un botón: este hijo pródigo.

    Un abrazo, Julio David.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Le tenía que pasar algo grave, algo que lo afectara directamente a él, para recién ahí cambiar para mejor. Y quizás ni eso. Quizás siga en su vida delictiva, pero fijándose mejor a la próxima a quien le roba.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
    2. Que haya aprendido la lección... además; eso ya...
      ¿crees que es mucho pedir?
      ;)

      Un abrazo psicológico en esa circunstancia, síp, Julio David.

      Eliminar
  7. En este caso no hay bien que por mal no venga.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todo depende del punto de vista de cada personaje. No hay mal que por bien no venga, no hay bien que por mal no venga, no hay mal que por mal no venga, no hay bien que por bien no venga, etc.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  8. Dice el refrán que quien mal anda mal acaba, pero quizás hay margen para el error en esa sentencia y unas lágrimas pueden enderezar una vida entera. También ocurren milagros en el siglo XXI, no? :))

    Buen micro, tocayo, siempre nos dejas las emociones a flor de piel, y eso que usas pocas palabras... :D

    Un abrazo de miércoles!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Usar pocas palabras es la clave. Es un desafío. Y sí, los milagros que se suceden el siglo XXI, tienen cada vez menos de épico y más de cotidiano. Se vuelven irreconocibles con el azar o la buena suerte.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  9. Hay que ver cuánto se puede decir en tan pocas palabras. Tres personajes, y con tan sólo unas pocas frases, cada uno cuenta su propia historia.

    Muy bueno, sí señor.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Más que agradecido, sir Alfredo. De pronto aterrizaré por su blog.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  10. Duele tanto sentimiento enquistado, tanta violencia nacida

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y tanta palabra no dicha...

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  11. Uf, esa ha ido por los pelos. Espero que aprenda la lección, podría haberle dado algo a su madre.

    Ahora en serio, muy bueno. A veces la vida es así...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ...Cruel cruel cruel.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  12. Llora, ¿por comprensión?
    Esperemos que sí, el dolor de una madre siempre debería hacernos tomar conciencia de nuestros actos.

    Un fuerte abrazo! ;)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Tragicómico

Constelaciones

La oveja negra

Me gusta

Burka

Dulce o travesura

El rey del drama

¡Ay, amor!

Viernes

Cucarachas