jueves, 27 de febrero de 2020

En una entrevista de trabajo

-Entonces su mayor virtud es ser sincera.
-Sí, y sobre todo conmigo misma. No me gusta aparentar ni las mentiras ni los malentendidos.
-Y en este mundo de apariencias, ¿no teme que la gente la excluya?
-Me hacen un favor por no incluirme en sus engaños. Pero igual duele porque no me entienden, me dejan sola… Perdón.
-Tranquila... ¿Quiere un vaso con agua?
-Bueno, gracias.
-Reconozco que lo suyo es una virtud compleja si no se administra con criterio… ¿Por qué está llorando?
-Es que usted es lo más cercano que he estado de tener un amigo en mucho tiempo.

16 comentarios:

  1. Patético.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Pobre chica.
    Me ha gustado, sí señor.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Muy bueno.
    Está claro que para tener muchos amigos hay que ser un gran falso.

    ResponderEliminar
  4. La sinceridad a veces no hace amigos, con el tiempo a veces hay gente que aprecia luego esas gotas dd sinceridad.

    Besos.

    ResponderEliminar
  5. Pues es muy buen post. La sinceridad puede ser, y es, la mayor virtud, pero aísla un poco

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Una cosa son las mentiras piadosas para no ofender, y otra la hipocresía en una entrevista de trabajo. ¿Quién no ha exagerado una virtud si con ello se consigue un puesto?
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  7. Jua, jua, jua. Me rio por no llorar. Muchas personas como tu protagonista se autodestruyen por su forma de ser. Aunque la sinceridad no deja de ser una gran virtud.
    rizas el rizo, Julio.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. La cruda realidad de una sociedad enferma de egoísmo.
    Te dejo un abrazo mi estimado Julio David.

    ResponderEliminar
  9. Con tanta emocionalidad y si no sabe decir ni una mentirita es muy probable que no la tomen. Así funciona el mundo laboral...
    Un abrazo, Julio.

    ResponderEliminar
  10. Está claro que para mantener una nutrida cohorte de seguidores es imprescindible evitar la sinceridad a toda costa.

    ResponderEliminar
  11. Ser sincero tiene como contrapartida que no todo el mundo te quiera, pero es lo que hay. Cada elección tiene sus consecuencias.

    Me ha dado penita la mujer...

    Un beso grande.

    ResponderEliminar
  12. ¡Ay! En el fondo la única sinceridad que debemos buscar es la de ser sinceros con nosotros mismos. Todo lo demás es un juego social al que adaptarnos. ¡No imagino una sociedad en la que todos dijéramos nuestra verdad! Un abrazo

    ResponderEliminar
  13. Oh, algo tiene que aprender esta mujer y no es necesariamente a mentir.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  14. Genial, Julio. De sonreír ante la ingenuidad de esta chica y llorar porque es un poco patética la situación.

    Siempre digo que la sinceridad, sobre todo en el amor, está sobrevalorada. Y ya ni te cuento en el trabajo o la familia.

    Por mi experiencia vital y algunos malosentendidos por contestar lo que me preguntan y no lo que quieren oír, he optado por ser sincera a mi manera, o sea no miento, pero tampoco digo toda la verdad, si no es en presencia de mi abogado.

    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  15. Esta entrada se me había pasado. Aquí me quedo.

    A pesar de todo, siempre mejor la sinceridad, aunque no guste saber la verdad.

    Un besazo.

    ResponderEliminar
  16. Anónimo6/3/20

    excelente, entre mas honesta eres menos amigos tienes, lo sé por experiencia propia. Además el ser humano en general no esta acostumbrado a que alguien diga las cosas como son, y eso a muchos que viven de apariencias y el que dirán les parece mal.
    me sobran dedos para contar amigos.

    ResponderEliminar