sábado, 18 de enero de 2020

Derechamente

El doctor no lo creía. Yo menos. Pero ahí estaban los resultados: mi mano, tras el accidente, no solo mejoró en su totalidad, sino que también lo hizo antes de lo previsto. Está tan sana mi mano derecha ahora, que desde el día que me retiraron el yeso ella sola, como poseída, únicamente rescata del refrigerador frutas y verduras cuando me entran ganas por comer. Me tira el vaso lejos cuando sabe que voy a tomar cerveza. Y le pega a la izquierda para que no se entrometa.

Sí, está tan sana que ya nunca más te escribiré, cariño mío.

24 comentarios:

  1. Una mano inteligente, parece que se ha comprometido a mantenerte a salvo
    💋

    ResponderEliminar
  2. Sensacional Me has hecho sonreir
    Fresco bueno genial !!! saludos desde Miami

    ResponderEliminar
  3. Graciosa excusa. Vale un "directo"!

    ResponderEliminar
  4. ESe final es brutal. Mano mágica, que dicta conductas de salud. Es una idea muy original.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Ahora le hace gracia, pero terminará pidiéndolo el divorcio a la mano.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Pues si realmente quieres remediarlo, tendrás que convertirte en zurdo.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  7. Parece que además de sana se ha vuelto sabia.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Jjajaja esa sí que es una mano con carácter y que sabe llevarte por el buen camino jajajaja.

    Besos enormes.

    ResponderEliminar
  9. Buen relato. Tus manos se parecen a dos de mis Evas, que andan siempre a la gresca...
    Me quedo por aquí.

    Un beso lector.

    ResponderEliminar
  10. Les he hecho leer tu post a mis manos.
    Para que aprendan.

    ResponderEliminar
  11. Quizás sea el sentido metafísico... dar y recibir

    ResponderEliminar
  12. Ojalá que la mano no se vuelva dictatorial y permita algún desliz, si no la vida sería un tanto monótona.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Ja,ja,ja. Eso se puede llamar oportunidad para romper una relación. Sospecho que esa mano no se maneja por sí sola en su totalidad. algo tendrá que ver el cerebro y el corazón.
    Un abrazo, compañero.

    ResponderEliminar
  14. Un micro de lo más divertido y donde el "juego" de ambas manos incita a la imaginación y crea polémica.

    Te dejo un abrazo, amigo Julio David.

    ResponderEliminar
  15. El final me parece magnífico. Hasta ese momento me estaban dando ganas de cortar esa mano...

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  16. Ah, magnifico ese final... Tan sorprendente...

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  17. Las cosas con la derecha siempre empieza igual, parece que hace las cosas bien, que quiere ayudarnos y, cuando nos damos cuenta, ya lo controla todo...

    Suerte,

    J.

    ResponderEliminar
  18. Juuuuaaaassss, pero que buen micro Julio. Me encantó.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  19. Buenísimo, Julio David. Que otros disfruten de sus virtudes, que de mientras yo lo hago de mis pecados. La puñetera mano se volvió insoportable, ja, ja, ja... Un abrazo!

    ResponderEliminar
  20. Genial micro Julio David. Esa mano se volvió independiente y dictatorial. Pobre mano izquierda lo que le espera.
    Un micro con mucha ironía.
    Un abrazo
    Puri

    ResponderEliminar
  21. Que buema mano... si a mis treinta ya el cuerpo se movia solo imagina curado como eso
    Jaja

    ResponderEliminar
  22. Una intervención perfecta! Que bien educada se ha quedado.
    👌

    ResponderEliminar
  23. Maravilloso relato, Julio, lleno de ingenio y humor. Me ha encantado.

    No sé si vivirás más con esa mano tan "sana", pero te lo parecerá porque se te hará larguísimo.

    Por muy buena que sea una mano, mejor dos... o cuatro.

    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  24. Anónimo19/2/20

    y que bueno que ahora puedes usar tus manos para escribir...

    ResponderEliminar