lunes, 11 de febrero de 2019

Ocho portadas de disco que merecen la pena de muerte (vol.3 & final)


1. Se entiende que las monedas escaseen, todos pasamos por periodos de vacas flacas con anorexia al borde de la inanición, ¿pero cuánto podría haber costado ir a una playa REAL, por un rato, por una tarde, y salvar a esta portada del ridículo eterno? Es tan malo el montaje, que quien tenga ojo de águila notará que a Francisco y a Fernando los rodea una especie de ¿aura? O es el aura o es la emanación del calor bajo los focos de la sesión fotográfica. Y a todo esto, ¿de verdad esta fue la mejor foto posible? Se van a la playa y tienen la cara y el ánimo por los suelos… ¡Párense derecho, sonrían, maldita sea!


2. Ver esto me da impotencia. Ver a John, tan a sus anchas, llevar adelante su plan perverso. Porque no creo que este tipejo la esté consolando porque ella tenga una pena de amor o se haya hecho un tatuaje y sus padres la castigaron. El nombre del disco es Julie´s sixteenth birthday, “El decimosexto cumpleaños de Julie”, y a este monstruo no se le ocurrió nada mejor que, estimulado por el alcohol, arruinarle el día y hostigarla sexualmente hasta quebrar su espíritu. ¡Por último espérate a que cumpla los 18, hombre! Por la manera en que Julie llora, tan resignada, me imagino que la viene acosando desde que entró a la pubertad. Todo mal. Y otra cosa, John: saca esa cerveza, apaga ese cigarro, que aparte de todo le estás dando un pésimo ejemplo.


3. Caras vemos, corazones no sabemos. ¿Se dan cuenta? No es necesario ser metalero para ser un satánico declarado. Los hermanos Louvin cantaban Country y todavía así se las arreglaron para descender a las entrañas del averno. Y las canciones de alabanza y adoración hacia el diablo que pregonaban entre los mortales, las fueron a entonar, gustosos, a los pies del propio príncipe de las tinieblas. Exclaman: “¡Satán es real!”, y al parecer nadie les ha avisado que se trata de un dibujo hecho sobre un cartón. Eso es para que vayan calculando que el amor que le profesan los tiene cegados.


4. Admito que en mi perfil de Whatsapp yo salgo igual. Pero por último lo mío queda reservado al ámbito de lo privado entre los contactos que me bloquearon (y denunciaron) y yo. En otras palabras, tengo un poco más de pudor. A este muchacho en cambio le importa un pepino del tamaño de un transatlántico. Quizás la discográfica le prometió un pase directo al estrellato como modelo de alta costura si aceptaba empezar de abajo  (bien bien bien de abajo), y posara así; natural, sin adornos, sin vanidades, sin pijama y, lo más inquietante, con una muñeca... Un joven… Con las pelotas al aire… Lampiño… Con una muñeca... Más de algún pedófilo debe ser fanático de este disco.


5. La mujer preguntó: “¿Te gustaría volar de verdad?”. Y el hombre dijo: “¿Pero cómo? ¡Es imposible!”. Y ella respondió: “Hijo, confía en mí”. Y él confió y alzó la capa y, tras mucho tiempo, rió; sí, rió; desde el fondo del estómago y del corazón. ¡Cuánta pureza, cuánta libertad, cuánta entrega, a ciegas, a la vida, cuántas cosas maravillosas en los ojitos llorosos de ese ser humano! A su vez la mamá soltó el volante, hundió el pie en el acelerador, y cayeron por un precipicio. Pero volaron. ¡Sí, señor! Volaron. Y nadie podrá quitarle ese instante de gloria al rarito ese disfrazado de Superman.


6. Este viejo pillo con esa sonrisa maliciosa (que sacude la espina dorsal de toda hembra), te mira como diciendo: “Mira cómo la traigo loca”.  Y ella lo mira como diciendo: “Señor, por última vez; le ruego que por favor se vaya con su piano de este prostíbulo”. Este abuelo es de verdad, no se anda con mariconadas. Si va a poner a una mujer desnuda en su disco, la quiere de inmediato a cuatro patas. Y mientras los conservadores de la época se hacían un harakiri, él se llenaba los bolsillos por generar polémica. ¡Esto es rock & roll, baby! ¡Living la vida loca! Yo creo que ni los Beatles empotraron tanto como este galán maduro sobremedicado en viagra.


7. Con portadas como esta, después no nos quejemos de que haya gente mala multiplicándose por doquier. Lo digo aquí y ahora: este disco debe ser un semillero de sicópatas y sociópatas. Ese niño, tan risueño, tan inocente, tan ignorante del porvenir horroroso que se le viene encima, debe estar en estos momentos a la cabeza en la lista de los terroristas más buscados del mundo. Es que la manera directa y más corta de traumar a un infante, es relacionándolo con un payaso. No hay de otra. Quien crea en Dios que pida, entonces, a favor del alma doliente de esa criatura.


8. Un hombre vestido de mujer... Lo que en los años noventa (este disco es de 1999) todavía causaba algo de debate, 20 años después, es más para la risa. Y ni siquiera eso. Sin embargo hay algo que se mantiene inalterable: Kevin, por alguna oscura razón, quiso empujar los límites del exhibicionismo y mostrarse como un bastardo enfermo que te enseña su ropa interior solo porque sí. ¿Qué necesidad hay? ¿Entré sin golpear a su dormitorio y lo pillé justo, desprevenidamente, desvistiéndose? Nooo. Esa pose está estudiada. Kevin ya te esperaba para que lo encuentres así; mostrando el paquete. Kevin quiere sexo. Todos queremos sexo. ¿Tú quieres sexo? Esa es su invitación. Estoy seguro que si hacemos un zoom, veremos sus pezones erectos. Mejor no sigo.

Ocho portadas de disco que merecen la pena de muerte (vol.1)
Ocho portadas de disco que merecen la pena de muerte (vol.2)

15 comentarios:

  1. En fin... es que hay gente para todo eh...

    Nada, nada, que siga la fiesta de las portadas.

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  2. Vuelve con tus relatos Julio que nos va a entrar una angina de pecho de tanto despropósito portadil-discográfico.
    Saludos.

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  3. Vaya, vaya, no te conocía esta vena perverso-humorística jajajjaa. Las portadas ya me han impresionado, pero mucho más tus ocurrentes comentarios. Tan buenecito que parecías (o eso creía yo)... ¡Me he reído de lo lindo!

    ¡Saludos de portada, tocayo!

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  4. Si hay que darle el premio a una de todas las publicadas, vamos a tener difícil la decisión.

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  5. Quisiera saber de dónde sacas estas portadas ¿serás un coleccionista de engendros? jajajaja....
    Sinceramente, me reí mucho, sobre todo con tu interpretación de cada imagen.
    Un abrazo, Julio.

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  6. Más que portadas de discos parecen carteles de películas de terror. Confieso que alguna me costó mirarla, porque comprenderlas ya ni lo intento.

    Quedé con ganas de ver tu perfil de whatsapp, jajaja

    Te dejo un abrazo

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  7. Son portadas muy malas. La número tres es horrible, qué falta de gusto por Dios.

    Un abrazo

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  8. Desde luego, no salgo de mi asombro. Vaya investigación la que has tenido que hacer para recopilar semejantes bodrios, jeje.
    Un abrazo.

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  9. Pues la del payaso tiene su punto y la chica sobre el piano... ¡madre mía, la que se montaría hoy día! Ventas tendría seguro, aunque solo fuera por la polémica.
    Pero de todas la que me dejó ojiplático fue la del Xiu Xiu, no sé qué me perturba más si el cuadrado naranja o ese muñeco de bebé bocabajo. ¡Da escalofríos! Un fuerte abrazo!

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  10. Tantas porquerias !!!!

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  11. Decidido Julio David , te nombro buscador de tesoros discográficos, que barbaridad cuanta cosa rara en mi vida vi algo semejante.
    Ánimo a las musas,que se pongan a trabajar y vuelvan tus micro relatos.
    Un abrazo
    Puri

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  12. Que barbaridad... Que joyas nos brindas...

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  13. Interesante colección de imágenes... Que no sabría calificar!

    Pero que Alís matiza muy bien. :)))))

    Abrazo a los dos.

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  14. Definitivamente, nos vamos a la playa antes de que circo llegue a la ciudad...
    Huyamos!

    Saludos,

    J.

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