domingo, 14 de octubre de 2018

Las indirectas

Papá escondió mi teléfono móvil. Me dijo: “No te esclavices a las cosas”. Luego de eso, de tanto en tanto, guardaba bajo llave alguna que otra pertenencia mía; revistas, juguetes, videojuegos. Creí que solo se refería a cosas materiales, pero no. También me prohibió jugar con un amigo con el que pasaba cada tarde. “Cultiva el desapego”, respondía ante mis berrinches. Y cuando se enteró que la compañerita que me gustaba estaba enamorada de otro, me dijo: “Aprende a perder”. Poco tiempo después se separó de mi mamá. Entonces entendí, con las indirectas, que me estaba preparando para ese momento.

OTRA VERSIÓN

Papá escondió mi teléfono móvil. Me dijo: “No te esclavices a las cosas”. Luego de eso, de tanto en tanto, guardaba bajo llave alguna que otra pertenencia mía;  revistas, juguetes, videojuegos. Creí que solo se refería a cosas materiales, pero no. También me prohibió jugar con un amigo con el que pasaba cada tarde. “Cultiva el desapego”, respondía ante mis berrinches. Y cuando se enteró que la compañerita que me gustaba estaba enamorada de otro, me dijo: “Aprende a perder”. Poco tiempo después encontré unas maletas frente la puerta. “Hijo, ya estás viejo para que siga con las indirectas: independízate”.

18 comentarios:

  1. En el día de hoy, y por razones puntuales, no sabrá definir la conveniencia de las indirectas...

    No sé si son buenas o no. Necesarias o no. Si sería mejor señalar el punto concreto a enseñar o dejarlo como lección pendiente... Que por otro lado nadie garantiza que vayas a tener que enfrentar.

    Reflexiones acertadas, Julio.

    Un abrazo.

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  2. Personalmente odio los “recaditos” sobretodo cuando no hay razón para no decir las cosas claramente o si la razón de no decirlas es precisamente su incorrección o su intención de ocultar vergüenza propia.
    Saludos!

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  3. Es muy buen texto. DEjar sí, buscar el desapego puede ser una estrategia para que un día acepte la separación de los padres, o la muerte de alguno de ellos, pero impedirá que ese niño arraigue, se sienta parte de, se sienta sueño de...no sé quién pierde cuando obligar a dejar ir siempre.

    Intenso texto. Un abrazo

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  4. Educar enseñando a estar preparado para la infelicidad se me antoja un tanto sádico, aunque no exento de practicidad.
    Abrazos.

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  5. Es como no disfrutar la vida para no encariñarte con ella, porque vas a terminar muriéndote.

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  6. Muy muy intenso.
    Super actual.
    Saludos 🌞

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  7. Jamas se aprende à perder es siempre una cosa mala imprevisible y nueva contra cual no hay remedio presupuesto..

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  8. Un microtexto muy, pero que muy, acertado. Chapó.

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  9. Son consejos necesarios para la vida, ...
    Oído, barra!
    ;)

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  10. El primero es más emotivo.
    El segundo es a veces necesario.

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  11. Dos versiones de una misma historia y la grandeza de la Narrativa consigue que cambiando dos frases finales el texto se transforme. El primero, apunta a un drama interior del padre, una historia amarga. En cambio, el segundo nos saca una sonrisa ante ese padre desesperado porque el muchacho comience a buscarse la vida. Excelentes micros y muy acertada esta doble ración. Un abrazo!!

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  12. Aunque no me gustan para nada las indirectas, estas dos tuyas sí, y mucho.
    Tampoco estoy de acuerdo con los "recortes" que hizo el padre en el primer micro para prepararlo para su ida, pero literariamente me pareció muy bueno. La segunda versión, me sacó una sonrisa.
    Buena semana, Julio, con un abrazo.

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  13. Ambas versiones me parecen igualmente válidas.
    Pero me quedo con la primera si me dan a elegir.

    Saludos,

    J.

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  14. Ambas versiones me parecen muy buenas, puede que la segunda algo más que la primera.
    Un abrazo.

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  15. Concuerdo con Josep, me parece bastante duro, y no sé qué tan benéfico en realidad, tú sabrás más de eso mi amigo. Me gustó más la primer versión aunque me quedé esperando si es que el padre predicaba con el ejemplo o sólo de dientes para afuera.
    Abrazos Julio

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  16. Qué bueno dos textos parecidos y a la vez tan diferentes pero extraordinarias las dos, que pueden formar parte de las vivencias de algunas personas, y en verdad, hay que aprender a perder, porque la vida nos trae sorpresas.

    Un placer leerte.

    Más besos.

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  17. Hola Julio David,
    Mi hermana hace poco me dijo que los padres son los primeros que deben enseñarte lo que significa la frustración. Pues bien, en la primera versión se pasó.
    En la segunda, cada vez es más complicado independizarse, ;)
    Un abrazo.

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