Pónganse de acuerdo



AHORA es al revés. Ella considera los piropos como una agresión sin matices. Alega por los que son groseros y también por los finamente elaborados; de esos que podrían ganar concursos. Y entre más cursis, cuanto más desprendan un tufillo poético barato, más le violenta la intención del hombre por querer meterla, aparentando ternura y galantería como recurso. Él, su amigo, alza la copa y brinda por eso. Ya no la ama en secreto como antes, qué más da. Ella en cambio sí lo ama, y busca desesperadamente ser silenciada con algún piropo de su parte que desarme su discurso.

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Comentarios

  1. Que indiscretos y groseros son algunos piropos, que más que piropos hasta más bien algunos ofenden.

    Un placer volver a leerte.

    Un beso.

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  2. Nunca llueve a gusto de todos.
    Saludos.

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  3. Algunas relaciones son así... caminan en contramano.
    Un abrazo, Julio.

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  4. Hay mujeres que necesitan de un piropo para sentirse bellas. Pero casi todas pueden prescindir de ellos, es más, a casi ninguna le hacen gracia y lo viven como intromisión

    Un abrazo

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  5. En Barcelona:
    "Cuidado que al sol se deliten los bonbones"...

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  6. Difícil ponerse de acuerdo en esta cuestión. Pues ambas situaciones se dan con frecuencia.

    El piropo "barato" y zafio, tintado de poesía y con interés interesado..., choca con el efecto que algunas personas, en su honda necesidad, esperan.

    Abrazo Julio.

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  7. Los cambios de opinión, tanto de la mente como del corazón, a veces llegan tarde y a destiempo. Creo que tu prota femenina se ha pillado los dedos en más de un sentido...

    Un tema el de los piropos que daría para un amplio debate, tocayo. Creo que nada extremista es bueno, pero claro, es difícil ponerle límite a la sensibilidad de cada persona y para algunas mujeres, todos los piropos sin excepción, son ofensivos.

    ¡Un saludito de miércoles!

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  8. Hay que ir con mucho tiento. Yo no soy dado a los piropos por si acaso...
    Abrazos.

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  9. Pobre pareja, no se coordinan!
    Lo de los piropos es delicado, pero yo creo que a muchas y muchos nos gustan, siempre que se deje de lado la grosería.
    Un beso, Julio David

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  10. Me tiendo el dedo en la llaga Julio. Como luego dicen por acá: Quién los entiende. Aunque yo creo que como todo, depende de donde viene. Jajajaja. Abrazos amigo.

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  11. Como dice el dicho "Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio". Los piropos, como todo en la vida, depende de la intención de quien los dice, y en cómo se los toma quien los recibe. En mi caso, creo que nunca he dicho ninguno, y por desgracia tampoco los he recibido. Un fuerte abrazo!!

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  12. Enloquecemos.
    Para muestra esos dos.
    Dijimos digo, decimos Diego, diremos mil desvaríos...
    No somos de fiar ni para nosotros mismos.

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  13. Yo creo que lo de los piropos cada vez le parece más machista a las mujeres. En cualquier caso, para todo hay gente con gracia y metepatas.
    Saludos.

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  14. Recomiendo a la pareja que lean juntos la definición de "piropo", que es un requiebro ingenioso y en muchos casos gracioso y elaborado que los hombres dicen a las mujeres para adularlas o enamorarlas, por lo tanto, todo lo que no entre en esta definición es una zafiedad o grosería.

    Con esto, él podría brindar sin miedo por su amor por ella y ella podría liberarse de tantos lugares comunes que no se reflexionan y se adoptan por moda o porque está mejor visto.

    A mí me encantan los piropos, pero no soporto las groserías. Y creo que, además de la definición del diccionario, el piropo también es una expresión de admiración y amor hacia alguien.

    Y dicho esto, que al final mi comentario es un roble añoso frente a tu bonsai, Julio, me encanta el relato que siempre me hace sonreír y reflexionar y, además, sin acritud.

    Un beso,

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  15. Ay, que complicada somos la gente... Que complicada...
    Un abrazo, amigo

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  16. Desear lo que no se tiene, y si se tiene, denostarlo.
    Abrazos

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  17. Suele ocurrir: denostar lo que tenemos y desear lo que no poseemos. Pero, así es la vida.
    Saludos

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  18. Complicado el tema, además ya pasaron de moda, en tiempos de nuestras abuelas eran algo habitual en los hombres piropear, y nadie lo veía mal, pero en el siglo XXI están denostados.
    Un abrazo Julio David.
    Puri

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  19. Nadie dicr ya piropos que valgan la pena.


    Saludos

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