Un amor al paso

CADA noche una mujer atraviesa mi casa por dentro. Disculpándose, me afirma que este es su camino hacia el trabajo, y que no quiere tomar otras vías porque esta es la única que conoce. Lo cierto, es que con el tiempo me he ido acostumbrando a su seductora presencia, por lo que a veces le pido que haga una pausa para conversar y conocernos; beber, reír, olvidarnos del mundo.

Hoy la esperaba con una cena, pero no ha llegado. Tal vez haya encontrado un atajo, o la hayan despedido de su trabajo, o haya vuelto al sueño del cual salió.

Comentarios

  1. Hoy se ha levantado con mala gana. Ha vomitado. Creo que está embarazada.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Yo creo, más bien, que es el resultado de la ilusión, o ensoñación, de un hombre solitario.
    Pobre hombre, con las ilusiones que se había hecho...
    Tus originalidades no tienen fin.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. No tenía ganas de que la cosa fuera a más.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Estaba como una cabra. Casi mejor que no vuelva. Jajaja. Besotes!!!

    ResponderEliminar
  5. Quizás era un fantasma que se le aparecía y al estar solo creía quería que le acompañara. Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. ¿El hombre vivía en una acera de la calle?
    También es posible.
    Saludos

    ResponderEliminar
  7. Me solapo al comentario de Francisco, :)

    Lo que creo es que el pobre hombre vivía de una ilusión y ella por lo que entiendo se aprovechó de ello.

    Sácanos de dudas!
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  8. Temo decirte que no le has agradado a esa seductora mujer amigo, ha preferido caminar otro camino que estar contigo. Ya no la esperes. :D
    Abrazos

    ResponderEliminar
  9. Estará en un viaje de trabajo

    ResponderEliminar
  10. O haya encontrado ese cielo que antes no reclamó su alma.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  11. ¡Cuántos firmarían por una experiencia así en sus vidas!

    Un excelente relato, Julio.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. O a lo mejor tiene resaca de tanta juerga que tuvisteis el día anterior y está retomando fuerzas para un nuevo encuentro, no te parece , Julio David?

    En ganchadita me tienes a tus micros.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  13. Ohhhh es precioso.
    Me ha encantado este micro.
    Una fantasía de realidad.
    Un besillo.

    ResponderEliminar
  14. Que bueno... Que bueno, amigo... Me ha encantado como has desarrollado este texto

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  15. Pues sácala de ese sueño y hazla real.
    Besos.

    ResponderEliminar
  16. Quizás mañana vuelva...

    Genial eh.

    ResponderEliminar
  17. Igual ha decidido poner emoción y mañana cuando no la espere, vuelva.
    Saludos

    ResponderEliminar
  18. Se fue de parranda y luego con el mareo se equivocó de acera y ya ves...Deberás cruzar la calle a ver si te la encuentras. ¡Suerte! 😊

    ResponderEliminar
  19. Vaya despago se ha llevado el pobre...Yo creo que ese día ella libraba en el trabajo simplemente.
    Buenísimo, Julio D.
    Un beso

    ResponderEliminar
  20. Es un texto brutal, porque sugiere el género fantástico y el realista. Yo creo que hay seres que, por su peso en vida, nunca dejan de vivir, recorriendo los lugares, o caminos fijos para llegar a su lugar.

    Sea de trabajo, sea hacia su casa, son seres que tal vez ya, muertos, no existan.

    me pasa una cosa curiosa con tu blog. Hay textos a los que al clicar para leer, me lleva a una página en la que dice que tal texto, su título, no existe, así que comento sólo los que puedo leer. Un pena, sin duda.

    Un cordial saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por la preocupación y por avisarme, Albada. Bueno es saber que cuento con lectores como tú.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  21. y él iniciará la búsqueda o se quedará así, desconcertado?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo que creas tú, eso va a pasar.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  22. Genial, Julio, un bello relato muy visual, una mezcla perfecta de géneros que nos hace sonreir y también nos inquieta y nos lleva de los sueños a los fantasmas.

    Un beso,

    ResponderEliminar

Publicar un comentario