El chantaje

EL MAGO oficiaba su última presentación y buscaba retirarse en gloria y majestad. Es por eso que cuando, en un auditorio lleno, no logró sacar el conejo del sombrero (y aterrado de verse ante un error) en vez de rendirse, ahondó más la mano hasta que, finalmente, cayó adentro como atraído por una fuerza.

Solo el tiempo les demostró a todos que este no era un truco de magia más.

Ahora el sombrero descansa en la propia casa del artista, donde dicen que se ha visto al mago, ciertas noches, solo y apurado, cargando bolsas con zanahoria hacia su interior.

Comentarios

  1. Muy bueno , ya tenemos conejo. Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. La magia no se resignó a jubilarse y se adueñó de la vida.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Muy bueno, al final tuvo su gran número.
    Un besillo.

    ResponderEliminar
  4. Jajajaja me encanta. La venganza de los conejos is real XD

    Me imagino una especie de megaconejo inmenso y tiránico, ¿no?

    ResponderEliminar
  5. Buenísimo Julio, la venganza de los conejos puede aparecer en cualquier momento. Ahora no para de acarrear zanahorias.
    Repito muy bueno jjj.
    Besos
    Puri

    ResponderEliminar
  6. Bravo por el gremio de conejos. El sindicalista logró ganar las paritarias.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  7. Siempre sospeche que el truco del conejo y la chistera encerrada algo siniestro... Siempre lo sospeche...

    ResponderEliminar
  8. Muy bueno.
    Hay que alimentar la magia...
    ;)

    Un abrazo, JD.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El círculo de la violencia

¡Feliz cumpleaños!

Branco

El mejor amigo

Rutina en la rutina

Amor a primera vista (toda una vida)

Carta desde el futuro: cambio climático (4)

¡Ay, amor!

Por mejor

Mientras tanto