viernes, 26 de febrero de 2016

La trampa sagrada

-QUISE ver señales en las nubes, en la configuración de las ramas de los árboles, en todo azar, con cada persona que me cruzaba. Pero de los caminos que tomaba, al poco andar, los presentía errados. Busqué la iluminación en el desprendimiento, pero no la encontré. De nada me sirvió la indigencia. Después pasé por varios oficios que me acercaran a la inspiración: bibliotecario, curandero, guía turístico, entremedio renuncié a los placeres, viví apurado, codiciaba una respuesta, probé drogas psicotrópicas, me divertí, pero la insatisfacción seguía ahí: anhelante y creciente. Por favor maestro, dígame, ¿dónde está Dios?
-En tu pregunta.

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