A la deriva entre dioses

NO CONFORMES con quemar chozas, los terroristas secuestraron a dos hermanas, apenas adolescentes, y las internaron en el entramado lúgubre de la selva. Los inhumanos debatían: "¿Las violamos o vendemos?".

El todoterreno se detuvo junto a un pantano maloliente. Descendieron a la mayor y la anestesiaron a golpes. Luego de violarla, una metralleta se apoyó en su nuca. Pero justo en ese momento sobrevolamos con nuestros helicópteros militares. La menor supuso una aparición divina, y se desgarró: "¡Sálvennos!". Por supuesto que no hicimos caso: olvidó que Dios nunca interviene, y que no todos los escritores somos amables con nuestros personajes.

Comentarios

  1. vaya, es cierto y que impotencia

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Basado en hechos reales y ficticios.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  2. Respuestas
    1. No tienen por dónde las criaturitas!

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  3. ¡Maldito asesino de niñas! Estos escritores omnipotentes que se creen por encima de sus propios personajes... ¡cualquier día haces como Stephen King y te pones de protagonista de uno de tus propios mini relatos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todo escritor es un pequeño Kim Jong-un en su pequeña Corea del Norte literaria.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
    2. Me ha encantado esa respuesta xD

      Eliminar
  4. El escritor es el dios de lo que escribe... A esa reflexión llego tras leer tu relato...

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No puede ser de otro modo.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  5. Hay varios tipos de dioses, según el interés de su creador: el dios magnánimo y justo, el dios cruel y vengativo, y el dios sordo y mudo.
    Yo prefiero otro tipo de dios: el que piensa y escribe, aunque a veces tampoco sea muy justo con sus criaturas. Su nuestros personajes pudieran hablar, ¿qué nos dirían?
    Un relato tan breve como intenso.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buena pregunta. Parece simple, pero en el fondo es un poco desconcertante. No sé qué me dirían... Aunque a veces creo que ese rol lo asume el lector: el lector de blog, en este caso. Al dejar un comentario sobre qué le ha parecido la historia, está hablando por nuestros personajes. Así de comprometido está con el mundo al cual lo adentramos.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  6. Duele tanta indiferencia, pero cómo dibujar sino a ese Dios en cuyo nombre se mata.
    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En nombre de él se mata. Y por lo visto, si nos basamos en Génesis 6:6-7, está de acuerdo y se complace.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  7. No hay diferencia entre Dios y un escritor tomado al azar. Desgraciadamente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sea buena o mala persona, sea buen o mal escritor.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  8. Si no hay lugar para la amabilidad en tu relato, tal vez sí para una buena dosis de realidad.
    Después de leerte se me ocurre pensar que el dios al muchos hacen responsable de todos nuestros actos no es dios, sino tirititero. Y sí, resulta muy cómodo la mayoría de las veces.

    Corto pero tremendamente contundente. ¡¡Muy bueno tu micro!!

    Un abrazo y feliz finde.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y quién sabe si éste que se hace llamar Dios, es, a su vez, títere de otro titiritero. Y así podríamos retroceder hasta el infinito.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  9. El escritor tiene poder para alegrar o entristecer la vida de los protagonistas de sus obras, y en este caso tu lo describes muy bien tu eres ese dios al que ella reclama.
    Un abrazo y encantada de pasar por aquí.
    Puri

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A veces no me deja dormir con sus gritos de auxilio por las noches.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  10. Si el escritor termina siempre premiando a los buenos y castigando a los malos, el escrito pierde su gracia para convertirse en un vulgar culebrón. A veces el príncipe azul tiene que casarse con la hija de la madrastra.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y más vale que lo agradezca. Podría haber muerto virgen y en la ruina.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  11. ... ya en retirada aquel helicóptero, volvimos a violarla en reiteradas ocasiones, ya cuando la fuerza no daba para más, le arrancamos el corazón y la entrañas en ofrenda a un falso Dios de la guerra, en señal de agradecimiento por los niños inocentes muertos en guerras que jamás quisieron participar, ya casi sin nada de humanidad nos dirigimos al pueblo para llevar carne fresca para comer, las ventas no estaban buenas...



    so sorry, si le doy continuidad a tu escrito, pero no lo pude evitar

    saludos!!!


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Solo me queda decir: amén.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar
  12. Terrible, Julio David. Además de conciso e inmisericorde.

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Basado en la realidad, pero nos queda el consuelo de que ellas, las de esta historia, son seres de ficción. Aunque las sentimos por igual.

      Un abrazo psicológico.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Dulce o travesura

Burka

La prisionera

La oveja negra

El rey del drama

Cucarachas

El mejor amigo

El juez New Age

Rutina en la rutina

¡Ay, amor!