Limpio de polvo y paja

HAN SIDO tres meses lindos, pero tengo esta intuición que me grita por todos lados que ella no es la indicada. Y es increíble, siendo que reúne tanto de esos bondadosos requisitos para ser querida; mas no por mí. Quizás yo sea el problema, aunque no me atrevería a escudarme tras ese cliché "no eres tú, soy yo". Lamentablemente me vienen a la cabeza puras frases baratas: "No estoy preparado para tener pareja", "Me gustas, pero estoy confundido". ¿Cómo termino con ella de forma convincente?... ¡Lo tengo!: "ESE-PANTALÓN-TE-HACE-VER-GORDA".

Hospitalización y fin de la relación asegurados.

Comentarios

  1. Me acerco a tu blog gracias a la visita que realizaste al mio. Me sorprende la temática del mismos que es de mi gusto: Los Micros relatos y el relato corto.
    Me quedo como seguidor por acá y espero así mismo verte igual por el mio.
    Un placer haber encontrado este rincón literario.
    Un saludo

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    1. Nos vamos a ver seguido, ida y vuelta, por este puente.

      Un abrazo psicológico.

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  2. Te devuelvo la visita.
    Un placer leerte. Cada uno de tus relatos me gustó, pero este además, me divirtió bastante. Me imaginé la escena y al pobre hombre con las cavilaciones sobre como hacer borrón y cuenta nueva... ¡¡¡y que piense que a cualquier mujer va a ofender con lo de los kilitos!!! jajjaaaja

    Muy bueno Julio.

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    1. Quizás la mujer se ofenda, quizás no. No se sabe: a fin de cuentas ¿qué hombre, cuerdo, se ha referido a los kilitos de su pareja estando ella presente? Es tabú. El protagonista va hacer el experimento del gato de schrodinger jaja.

      Un abrazo psicológico.

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